Tres memorias presentes: Taxco, Taxco, Taxco | Revista .925 Artes y Diseño
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Revista de la Facultad de Artes y Diseño plantel Taxco

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Tres memorias presentes: Taxco, Taxco, Taxco

Por Bruno Martínez Segoviano.–

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Rojo y blanco
El corazón de piedra
Entre montañas

Hace un tiempo dejé de escribir, actividad que había olvidado, a no ser de esas viejas bitácoras que encontré en el librero. Rústicos cuadernos hechos a mano con cubiertas de cartón, un trozo de manta cruda oculta su variada procedencia: una caja de pizza, vasos desechables o algún electrodoméstico. En estas bitácoras están algunas de las más profundas y triviales reflexiones. Una de ellas relacionada con los primeros años que estuve trabajando en Taxco como docente en el taller de escultura. Si mi memoria no me falla (que es probable que lo haga), vi un corazón pintado en una de las montañas que forman parte del paisaje taxqueño. A pesar de no saberlo a ciencia cierta, calculo un tamaño de al menos tres metros de alto.

¿Qué hace un corazón en la montaña? Una pregunta sin respuesta o al menos no me he dado a la tarea de averiguarlo, quizá quien lo realizó ha cambiado de opinión y era más fácil dejarlo ahí que borrarlo. Un gran corazón, su inmenso tamaño además lo convierte en un punto de referencia, a saber, cuál. Formado por pintura roja y su atroz delineado blanco, lo hace reconocible desde algunos miradores de restaurantes, hospedajes o vistas callejeras. Enorme, pero se percibe pequeño a la distancia, la deformación y mala visión impiden apreciarlo bien. Es probable que la distancia sea la forma correcta de verlo, como los recuerdos en el tiempo. Lo cierto es que este corazón de piedra le pertenece a esa montaña, palpitante como placa tectónica.

Páginas llenas de anotaciones, teorías, proyectos, borradores, bocetos de esculturas realizadas o no, mapas ficticios de callejones y casas inexistentes, trazadas en pastiche.

Notas desde hace casi la mitad de mi edad actual, quien pueda leerlas entraría a mi mente y me usaría como huésped de sus nuevas ideas. Apuntes del pasado que, como máquina del tiempo me regresan a ese lejano 2022.

Tridimensionales
Caminos empedrados
Formas sublimes

A pesar de los años de estancia en Taxco, sus callejones me sorprenden o pierden cada día. No sin antes darle el premio al mercado que ningún libro de física o filosofía sobre el espacio podría analizar. Al mero estilo de novela de Paul Auster[1], parece que este mercado muta y cambia de dirección cada día. Entras por un lado sales por otro. Recuerdas la forma de una entrada y de un día para otro, pareciera que nunca existió. Esa es la única forma de moverse, no hay referencias, no hay esquinas ni cuadras. Puedes reconocer un punto por la figura de piedra blanca en el piso, los hoteles o puestos de comida. Como sucede en el mercado, en los callejones el constante cambio de comercios no facilita la ubicación; una mañana cervecería, a la otra un show room de artistas locales. ¿Cómo le explicas eso a tus alumnos de escultura?

Subidas, bajadas, montañas, carreteras, pocas o nulas banquetas, ningún semáforo. Al trabajar o estudiar ahí te adentras en un entorno único de movilidad, tradiciones, costumbres y formas de lenguaje que permean de manera directa o indirecta en uno. Eso lo he visto reflejado e influido en las piezas producidas por las diferentes generaciones, abiertas a conocer su entorno comienzan a ser empáticos con las particularidades que habitan en la localidad. Desde la separación de las zonas no turísticas al hecho de ser la meca de joyería en plata. Sin embargo, los cambios acontecidos en el municipio y las propias referencias de los alumnos han hecho de su producción algo singular a pesar de las herramientas y técnicas comunes. Los diversos miembros de la Facultad han sabido posicionarla como referente en y desde su entorno.

El arte tridimensional, otras diciplinas y el diseño unidas. Esa mezcla artista-diseñador-joyero-campeón-de-ping-pong, una especie de Frankenstein ha ido cobrando sentido con los años. Sin duda creo que se complementa bien un área con la otra, no es que una no pueda existir sin la otra, más bien ¿por qué no hacerlo? Algunos egresados de las carreras de arte y diseño solían cruzar las líneas de su formación, ahora esas líneas llevan varias décadas conexas. A pesar de seguir teniendo una tendencia hacia alguna de ellas, el poder acceder a las dos formas de entender la imagen, el espacio y la formulación de un proyecto ha dado herramientas necesarias para los diversos perfiles. Algunas ocasiones las propuestas han sido tan inesperadas como los atajos en callejones, otras veces como el confuso mercado, parecía un camino impredecible. Pero sin duda el no atreverse a adentrarse a esos caminos, nunca nos hubiera llevado al sublime taco al cuadrado.

Taller de cristal
Facultad entre sierra
Arte futuro

El taller de escultura me gustó desde un principio, ese mismo gusto detonaba la incertidumbre de que en algún momento los cristales podrían romperse por algún golpe o mal movimiento. Afortunadamente en todos estos años que llevo de trabajar ahí no ha ocurrido ningún infortunio. Una mini cabañita, en medio de una ex hacienda que auspiciaba a la Facultad en medio de Taxco, en medio de la sierra. En medio y al centro, dos términos similares y ambiguos. Sabía en medio de qué estaba la FAD, pero ¿era el centro de qué? He entendido algo, no estaba en el centro, era el centro en sí misma. Este centro de arte, diseño y joyería albergaba por unos cuatro años a estudiantes quienes mutaban a artistas, diseñadores y joyeros que año con año eran galardonados, invitados especiales o citados como referencia de las diferentes áreas en las que se desenvolvían.

Recuerdo que el futuro siempre había sido un pretexto para fantasear sobre las posibilidades tecnológicas y en su momento muchos nos quedamos decepcionados por la falta de autos voladores. Sin embargo, hubo muchas otras tecnologías que se presentaron y dieron pauta a formas alternativas de producción como lo hizo la fotografía, las herramientas eléctricas o la impresión 3D en su momento.

En el año 2022 se presentó en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica la xturismo, primera moto voladora. Si bien en ese entonces era todo un auge y el sueño cumplido de los pronósticos de la ciencia ficción de la década 1980. Lo que prometía una mejor forma de movilidad, terminó siendo lo mismo que los segundos y terceros pisos, trajo consigo un terrible tráfico aéreo. En esos años pensaba en las posibilidades de producción artística con las nuevas “nuevas tecnologías” y lo asombroso que sería el arte, la incapacidad de visualizar las posibilidades que la ciencia nos presentaría. Pero, si algo he aprendido es que las nuevas tecnologías no necesariamente significan nuevas formas de producción o nuevas formas de arte o diseño, aunque sí pueden serlo, más bien ha dependido de los intereses y necesidades de los creativos. Esto se ha visto en los lenguajes desarrollados en la FAD y su incidencia en la comunidad. Debo destacar que mucho de este avance se debe a la donación de la ex hacienda por parte de las autoridades, permitiendo la adecuación de áreas y aulas.

El arte tridimensional producido en el taller cada vez me sorprende más, no solo por los recursos tecnológicos, sería injusto atribuirle todo, sin duda todos los cambios sociales, políticos y culturales han marcado hitos en cada generación que incluso crean nuevas formas a partir de técnicas tradicionales. Quizá como los entusiastas de los años 80, esperaba escultura interplanetaria o metalenguajes, lo cierto es que ese futuro ya nos había alcanzado, pero justo ahora se retoma como algo nuevo.

Conservo una reliquia de reloj de pared analógico, alimentado por su primitiva batería de litio de 1,5 voltios que ha impulsado el segundero unas 946,728,000 veces desde que imaginaba el deslumbrante futuro del arte en Taxco y como decían los slogans, ese futuro es ahora. 

[Publicado el 18 de noviembre de 2022]
[.925 Artes y Diseño, Año 9, edición 36]


[1] Paul Auster (Newark, 1947). Escritor, guionista y director de cine estadounidense.

Realizó sus estudios profesionales de arte en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Ha participado en más de treinta exposiciones colectivas en México, Estados Unidos, España y Portugal. En 2016 presentó su primera exhibición individual Implosiones matéricas en el Museo de Arte Moderno del Estado de México. Fue beneficiario del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA) del Estado de México (2015-2016). Seleccionado en la Bienal UNAM Artes Visuales (2016); la 7a Bienal de Arte Visual Universitario de la UAEMx (2018) y participó en la primera edición de la Feria de Arte BADA México (2020). Ha colaborado en diferentes proyectos de los que destacan el concierto de esculturas sonoras de los directores de orquesta Iván Navarrete (Phono Grafc) y Mart Ruíz en el marco de la exposición Modos de oír en el Ex Teresa Arte Actual (2019) y el mural Cambio de sentido de pintura Sumi E del artista Pablo Kubli en el Museo Universitario de Ciencias y Artes de la UNAM ( 2017). En 2011 formó parte del grupo de artistas que colaboraron en la pieza "100 years pictorial history of world revolution" del artista tailandés Rirkrit Tiravanija como parte de la muestra Entre utopía y distopía en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo. Actualmente es académico en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM y dirige el proyecto MUNO.

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