De la construcción del paisaje a través de la vinculación humana. Transformaciones Colaborativas, programa de intervención social como estudio de caso | Revista .925 Artes y Diseño

Revista de la Facultad de Artes y Diseño plantel Taxco

CUT-1 COYOACAN

De la construcción del paisaje a través de la vinculación humana. Transformaciones Colaborativas, programa de intervención social como estudio de caso

Por Verónica Toscano e Israel Torres[1]. Colectivo T+T[2]

Introducción

El mundo lo podemos entender a partir de proximidades y conexiones; la cercanía o lejanía que existe entre los elementos y nosotros nos pauta lecturas sobre el contexto, así como nuestras propias distancias o conexiones con el otro, determinan nuestra ubicación y posición con respecto a la realidad.

Una forma para contemplar nuestro entorno es a través del paisaje, a partir de situarnos a cierta distancia para mirar y valorar tanto el panorama general como ciertos detalles, permitiéndosenos entender la estructura de la realidad observada y estableciendo la relación entre un espectador y un objeto observado.

Es también a través de la construcción social, que el paisaje sea el resultado de una transformación colectiva de la naturaleza en espacios de convivencia y flujos vecinales-culturales, otorgándole sentido y significado al lugar. El geógrafo español, Joan Nogué nos dice sobre la mirada del paisaje:

Las miradas sobre el paisaje –y el mismo paisaje– reflejan una determinada forma de organizar y experimentar el orden visual de los objetos geográficos en el territorio. Así, el paisaje contribuye a naturalizar y normalizar las relaciones sociales y el orden territorial establecido. Al crear y recrear los paisajes a través de signos con mensajes ideológicos se forman imágenes y patrones de significados que permiten ejercer el control sobre el comportamiento, dado que las personas asumen estos paisajes ‘manufacturados’ de manera natural y lógica, pasando a incorporarlos a su imaginario y a consumirlos, defenderlos y legitimarlos.[3]

De esta manera, el paisaje es múltiple, complejo, ya que es una herramienta que determina relaciones de poder. Asimismo, hay múltiples miradas del paisaje, generalmente vemos el paisaje que queremos ver, es decir, el paisaje formado por valores estéticos consonantes que tenemos en nuestra mente, dejando fuera otros paisajes, que por diversas cuestiones están ocultos, incógnitos o invisibilizados.

Ya sea desde una concepción teórica, o vivencial desde la experiencia cotidiana, la construcción colectiva del paisaje es un resultado de nuestras acciones –decisiones en común o impuestas en desacuerdo– que se realiza desde distintas escalas, de acuerdo con los agentes e intereses que intervienen, en este caso, nos interesa hablar desde el terreno de las microacciones locales, que le apuestan a contribuir para generar paisajes urbanos plurales.

Antecedentes y desarrollo

Como colectivo, T+T hemos trabajado en distintos formatos de encuentro –tanto de manera autónoma como en vinculación institucional– en los que la práctica artística se expande; desplegando asociaciones temporales entre distintos agentes sociales, que pueden generar conexiones no previstas, para repensarnos y reconfigurar nuestra realidad.

© Verónica Toscano Palma.
Biciestacionamiento. Creación de mobiliario urbano autogenerada. Paulina Flores, Diego González, Aldo Hernández. Alcaldía Iztacalco, Centro Cibernético José Martí CdMx © Verónica Toscano Palma.

Transformaciones Colaborativas[4] fue un programa piloto de cultura comunitaria, como parte de Promotores Culturales Ciudad de México 2019, de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México[5]; teniendo como principal objetivo el promover la intervención sociocultural como herramienta de acción directa con las comunidades; dando respuestas y generando soluciones creativas ante inquietudes y problemáticas sociales, pero de manera colaborativa, junto con la gente. El equipo de 70 promotores realizó, durante el 2019, alrededor de 100 intervenciones socioculturales, las cuales abordaron temáticas como la cultura ambiental, memoria colectiva, autogestión, compartición de saberes, entre otras, y colaborando con poblaciones de adultos mayores, niñas y niños, jóvenes, personas con discapacidad, población vulnerable e integrantes de pueblos originarios. El formato de intervención se denominó micro transformación, proceso realizado aproximadamente en periodos trimestrales, enfocados en propiciar nuevos flujos de comunicación y reconexiones en el micro contexto, jugando como pequeños impulsores de paisajes otros, en las diferentes alcaldías de la Ciudad de México. Partiendo de una primera etapa metodológica de diagnóstico, se desplegaron formatos de encuentro, para dar pauta a colaboraciones y diseño de propuestas de acción en conjunto, colocando la mirada en los territorios sociales que no son tan visibles y haciendo guiños para sumar acciones directas, que van de la mano con planteamientos y posturas como el “hágalo ud mismo”, sumando a la trama social el intercambio de saberes locales.

A través de la Plataforma Pedagógica, aparato metodológico de Transformaciones Colaborativas, le apostamos a girar en torno al trabajo en equipo multidisciplinario, al que se involucre en el contexto a partir de la colaboración local, reafirmando siempre el nosotros múltiple, alterno y plural. Siendo necesario, utilizar distintas herramientas de trabajo colaborativo, que los mismos promotores culturales aportaron de acuerdo con su perfil disciplinario, con la intención de generar cruces disciplinarios entre los equipos de trabajo (llamados células operativas), apostando por una lectura compleja del territorio. Cabe mencionar que cada célula operativa se conformó por tres promotores culturales con perfiles complementarios; un promotor gestor (trabajo social, gestión cultural, patrimonio cultural, antropología, geografía), otro promotor con perfil creativo (artes visuales, artes plásticas, música, teatro) y un tercer promotor con conocimientos de construcción (escultor, diseño industrial, arquitectura, escenografía).

En tiempos de la interconectividad global, la dimensión local y reconexión vecinal siguen siendo primordiales para generar procesos de identidad que nos ubican en el aquí y ahora, y permiten accionar, para los futuros posibles, paisajes “otros” de la ciudad contemporánea, construidos a partir de la multiplicidad.

© Verónica Toscano Palma.
Huerto medicinal. Guía para la creación y uso de un huerto medicinal. Zuiri Hernández, Oliver Muciño, Sergio Carrillo Alcaldía Iztapalapa, Centro de Desarrollo Gabriela Mistral, CdMx © Verónica Toscano Palma.

Transformaciones Colaborativas

Los procesos de intervención llevados a cabo a través de las micro transformaciones, hasta este día, ya forman parte del paisaje social de los espacios donde se trabajaron. Cada uno de los agentes participaron de alguna o varias maneras, de interacción y construcción, ya sea desde la discusión y la reflexión, ya sea a partir de la elaboración física de los proyectos.

En la aplicación de las herramientas metodológicas, como los recorridos de reconocimiento, mapas ecológicos o sociogramas, y con la construcción del maquetaje y el prototipado se persigue un objetivo común, entendiendo este intercambio de estrategias y metodologías como procesos de creación colectiva hacia la configuración de nuestras realidades sociales.

Es importante destacar la dimensión local y las implicaciones que representan en el intercambio de experiencias entre vecinos que forman parte de las comunidades y los facilitadores de interacción que estimulan diálogos alternos; en este caso, los promotores que construyen relaciones temporales y que ensanchan precisamente los horizontes y que juntos dotan de nuevos sentidos, de una manera crítica con la capacidad de replicarla, es decir, de clonar las experiencias en la ciudad vinculada a la realidad cotidiana.

Desde la revisión del activismo cultural, en ¿Alguien dijo participar? Un atlas de prácticas espaciales, encontramos:

Tomando en cuenta los mecanismos alternativos del cambio como un medio para modificar las condiciones espaciales existentes, estos jóvenes profesionales han comenzado a utilizar investigaciones paralelas y formas de participación no populistas para alimentar proyectos ambiciosos y con frecuencia autogenerados. El hecho de implicarse en territorios políticos, sociales, legales, efímeros o educativos –con el fin de adquirir conocimientos que les permitirán proseguir sus investigaciones sobre derechos humanos, participación de la comunidad, diseño de políticas, éticas de planificación, intervenciones espaciales o apropiación temporal de estructuras urbanas– les han permitido realizar cambios reales a pequeña escala.[6]

© Verónica Toscano Palma.
Torneo relámpago de futbol Xalli. Futbol y comunidad. Renan Villamil, Jorge García, Omar Mondragón. Alcaldía Azcapotzalco, PILARES Xalli © Verónica Toscano Palma.

El programa se llevó a cabo en 14 de las 16 alcaldías de la CdMx con un equipo modesto de 70 promotores con una apuesta de prácticas espaciales-urbanas-artísticas innovadoras, de algún modo, y en colaboración con escuelas, vecinos del barrio, personas mayores y una serie de agentes activos en comunicación.

Es de esta manera como podemos categorizar grosso modo la operación de Transformaciones colaborativas así:

  • Activación del espacio público.
    El espacio público como espacio polifónico, en donde se escuchen distintos puntos de vista. Ya sea desde la activación de una radio bocina o a partir de la implementación de formatos como el micrófono abierto.
  • La vinculación con la gente como producción social.
    Uno de las comunidades recurrentes y participativas en los procesos llevados por las micro transformaciones, fue la comunidad de adultos mayores, compartiendo experiencias, ya sea para construir un documental de su realidad en Iztapalapa[7], o desde Magdalena Contreras[8] participando para la elaboración de El No manual para trabajar con adulto mayor, gestado desde el taller Sensibilización para adulto mayor para convivir de una manera ética con nuestros adultos mayores.
  • Compartición de saberes.
    En la alcaldía de Xochimilco[9], una de las micro transformaciones dió pauta para que las señoras de la comunidad y talleristas compartieran sus saberes, teniendo, como una de sus herramientas principales, la escucha activa. Se enseñaron entre ellas cómo preparar algunos alimentos con amaranto y pomadas medicinales, etc., con el objetivo de abonar a la autonomía económica; como lo menciona la propia célula “compartición de saberes y de procesos que se tejen a partir del experimento, del ensayo y del error”.
  • Creación y recuperación de espacios y /o adaptación de ellos para su uso.
    Una de las acciones recurrentes, fue la adecuación y adaptación de distintos espacios como parques, patios, jardineras, patios de escuela, etc. Maniobras colectivas en las que los espacios se transformaron para potencializar su uso y disfrute común, reverdeciendo el parque o, como ejemplo, transformando un patio subutilizado en un audiorama.
  • Construcción de infraestructura y mobiliario urbano.
    En este apartado, se realizó mobiliario low cost; se diseñaron y construyeron sillas, bancas, libreros, repisas o sillones; con materiales tales como cartón, madera, llantas e hilo, priorizando el valor de uso, ante el valor de cambio, valorando la autoconstrucción y su uso en común.
  • Cultura ecológica.
    Una de las situaciones que se abordó en las micro transformaciones, fue la movilidad en la ciudad, a partir de la cultura ciclista, que le apuesta, entre varias cuestiones, a disminuir los problemas de contaminación en la ciudad. Se realizaron pláticas-taller con ciclistas, rodadas; así como, a partir de la observación, se detectó la necesidad de crear estructuras para dejar de manera segura las bicicletas y se construyeron biciestacionamientos.
© Verónica Toscano Palma.
La clave de Vallejo, catálogo de oficios y servicios. Dispositivo de interacción comunitaria para la recolección de información local. Adán Quezada, Emmanuel Vázquez, Rodolfo García. Alcaldía Gustavo A. Madero, Mercado Primero de septiembre de la Colonia Vallejo © Verónica Toscano Palma.

Conclusiones

Transformaciones Colaborativas se configuró como un motor dinámico, un estímulo para la generación de narraciones físicas y experienciales que apoyadas en su contenido social hacen una conjunción de posturas que suman y abonan a la producción del paisaje; pero no sólo de ese que se contempla, sino del que se construye a partir de las necesidades, deseos y usos que da la cotidianidad.

Hemos de canalizar las acciones cotidianas de participación vecinal-ciudadana de una manera activa, reflexiva y responsable, conscientes de que es a través de los vínculos creados, que damos oportunidad de generar nuevos paisajes; sin embargo (y este es tema de otro texto), hablar de procesos, es plantear nuevas formas de implicación e interacción con el espacio social, un reto en el tiempo y, por supuesto, en los espacios; la pregunta sería ¿estamos a tiempo de construir nuevos territorios cimentados en una visión crítica con mejores posibilidades?

Una producción contemporánea, que plantea sistemas de aprendizaje complejos y dinámicos, con libertad de extensión, de ensanche, a través de estrategias sutiles, y otras no tanto y que cuestionan la realidad –de visión amplia–, demanda impulsos de largo alcance, no a plazos cortos.

En la medida en que exista la disposición y voluntad de cada uno de los agentes, susceptibles y aptos para colaborar e involucrarse desde todos los niveles de participación, será que se tenga una presencia y resultados que prolonguen esas posibilidades. Estas bases que desencadenan cambios en los paisajes pueden ser también la pauta para la transformación del espacio social. 

(Publicado el 12 de febrero de 2020)

Bibliografía

  • Basar, S., & Miessen, M. (2009). ¿Alguien dijo participar?: Un atlas de prácticas espaciales. Barcelona: Actar.
  • Associació d’Art Contemporani, Parramón, R., Fontdevila, O., & Calaf. Ajuntament. (2009). Local/ Visitante. Barcelona: Idensitat, Associació d’Art Contemporari.
  • Herner, M. T. (2009). Territorio, desterritorialización y reterritorialización: un abordaje teórico desde la perspectiva de Deleuze y Guattari. Huellas, No. 13.
  • Miessen, M., Basar, S., (2009). ¿Alguien dijo participar? Un atlas de prácticas espaciales. Marcus Miessen y Shumon Basar. Barcelona.
  • Nogué, J., (2007). La construcción social del paisaje. Biblioteca Nueva. Madrid.
  • Peran, M. (2009). Post-it city: Ciudades ocasionales. Barcelona: SEACEX.

[1] Israel Torres, Ciudad de México (1976). Maestrando en Artes Visuales, FAD UNAM. Artista visual que desarrolla su investigación plástica en torno a la intervención en el espacio social, asumiendo la práctica artística contemporánea como plataforma de diálogo e intercambio que visibiliza la polifonía social.

[2] El Colectivo T+T surge a partir de experiencias y reflexiones obtenidas a través de la realización de intervenciones de carácter social a lo largo de 20 años, tanto institucionalmente como de modo autónomo. Las propuestas del colectivo responden a consolidar una práctica artística contemporánea enfocada en experimentar distintos formatos de intervención en el espacio social a través de procesos contextuales, incidiendo en temas de metodologías/pedagogías compartidas, desarrollo comunitario, crítica institucional y estudios sobre la ciudad, considerando al arte como herramienta relacional, enfocado en la retroalimentación y el crecimiento de las ideas.

[3] Nogué, J., (2007). La construcción social del paisaje. Madrid, España: Editorial Biblioteca Nueva.

[4] Nota: Para consultar las MicroTransformaciones que Transformaciones Colaborativas llevó a cabo, visitar: https://sites.google.com/view/transformacionescolaborativas/tc/transformaciones-colaborativas/dossier?authuser=0

[5] https://cultura.cdmx.gob.mx/

[6] Miessen, M., Basar, S., (2009). ¿Alguien dijo participar? Un atlas de prácticas espaciales. Barcelona, España: Marcus Miessen y Shumon Basar.

[7] Iztapalapa es una de las 16 alcaldías de Ciudad de México. Posee una superficie de 116.13 km² y se localiza en el oriente de la capital mexicana, ocupando la porción sur del vaso del lago de Texcoco. El nombre de esta delegación se debe a la antigua ciudad de Iztapalapan, que significa “sobre la loza en el agua”, fundada por los culhuas entre la falda norte del cerro de la Estrella y la ribera del lago de Texcoco.
http://www.iztapalapa.cdmx.gob.mx/

[8] La Magdalena Contreras es una de las 16 alcaldías de la Ciudad de México, localizada al sur-poniente. Posee una superficie de 63.611 km². Limita al norte con la Alcaldía de Álvaro Obregón, al oeste con el Estado de México y al sur con la Alcaldía de Tlalpan. Es una de las alcaldías con más áreas verdes en la CDMX; cuenta con importantes lugares de interés social, turístico, ecológico, cultural y religioso.
https://mcontreras.gob.mx/

[9] Xochimilco es una de las 16 alcaldías de la Ciudad de México. Se localiza en el sureste de la capital mexicana, y posee una superficie de 122 km².4​ La palabra Xochimilco viene del idioma náhuatl; xōchi– ‘flor’, mīl– ‘tierra de labranza’ y –co, postposición de lugar, comúnmente traducido como “la sementera de flores”.
http://www.xochimilco.cdmx.gob.mx/

Maestra en Artes Visuales por la FAD, UNAM México. Desarrolla investigación-acción con enfoque postdisciplinar, su práctica artística está enfocada a experimentar distintos formatos contemporáneos de intervención en el espacio social a través de procesos contextuales, incidiendo en temas de metodologías/pedagogías compartidas, desarrollo comunitario, crítica institucional y estudios sobre la ciudad considerando el arte como herramienta relacional. Actualmente dirige el TSKNO MicroLab, espacio autónomo que desarrolla investigación y docencia en Prácticas Artísticas Contemporáneas.

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