{"id":9832,"date":"2023-08-08T12:00:38","date_gmt":"2023-08-08T18:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/?p=9832"},"modified":"2024-11-07T16:07:46","modified_gmt":"2024-11-07T22:07:46","slug":"la-supremacia-de-las-imagenes-o-el-imperio-de-la-vista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2023\/08\/08\/la-supremacia-de-las-imagenes-o-el-imperio-de-la-vista\/","title":{"rendered":"La supremac\u00eda de las im\u00e1genes o el imperio de la vista"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img data-del=\"avatar\" src='https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/EAC1125-60x60.png' class='avatar pp-user-avatar avatar-48 photo ' height='48' width='48'\/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Eduardo A. \u00c1lvarez del Castillo S\u00e1nchez<\/p><\/div><\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#0f3b54\">Es oportuno sentar un punto de partida \u2013tal vez un tanto aventurado\u2013 exponiendo la especulaci\u00f3n acerca de que unos de los factores que han promovido el desarrollo que despliega el ser humano sean debidos al desarrollo cognitivo y perceptual que posee \u2013entre otros, como las habilidades h\u00e1pticas y mec\u00e1nicas\u2013, es decir, si bien, en t\u00e9rminos anat\u00f3micos, el equipamiento del sistema visual de estos hom\u00ednidos no se compara con el de otras especies (citemos a las aves de presa, a los grandes felinos, e inclusive a algunos insectos), la diferenciaci\u00f3n radica en la capacidad de recopilaci\u00f3n y velocidad de procesamiento de informaci\u00f3n a nivel cognitivo, as\u00ed como en la respuesta producida consecuentemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entrar en detalle de lo antes dicho, especifiquemos dos de las caracter\u00edsticas claramente distintivas de nuestra especie, el Homo Sapiens-Sapiens<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>: el notable desarrollo de la capacidad craneana para contener un cerebro que posee gran capacidad cognitiva<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y la disposici\u00f3n de los ojos de manera frontal que permiten una visi\u00f3n estereosc\u00f3pica de alta precisi\u00f3n<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Complementariamente no olvidemos la presencia de algunas otras caracter\u00edsticas notables como el andar erguido, los pulgares oponibles en las manos, la mand\u00edbula y los dientes, m\u00e1s peque\u00f1os que los de otros hom\u00ednidos, y la (no menos significativa) comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas ellas son caracter\u00edsticas f\u00edsicas de alta relevancia, condiciones todas que marcan poderosamente la evoluci\u00f3n de la humanidad \u2013se considera que el humano moderno existe en este planeta desde hace 150,000 a\u00f1os, aproximadamente\u2013. Cabe en este particular hacer una aclaraci\u00f3n pertinente, en donde resaltemos a la conciencia del ser humano, puesto que la presencia de ella ha sido definitiva para progresar en el citado proceso evolutivo, es decir, la existencia de la fascinante \u2013sin embargo, en ocasiones, abismal\u2013 capacidad que posee esta especie de tener un proceso de \u201cmeta-observaci\u00f3n\u201d: de verse a s\u00ed misma y reflexionar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con lo expresado por Carolina Valdebenito en \u201cDefiniendo Homo Sapiens-Sapiens: Aproximaci\u00f3n antropol\u00f3gica\u201d<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> (en la revista <em>Acta Bioethica)<\/em>, la comunicaci\u00f3n humana produce una interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica de la realidad, y contin\u00faa: \u201cla comunicaci\u00f3n humana no s\u00f3lo tiene un prop\u00f3sito de sobrevivencia gregaria, sino de representaci\u00f3n de la realidad a trav\u00e9s del pensamiento abstracto y significaci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d. Un aspecto, digno de subrayar, que abona en favor de la comprensi\u00f3n de la fascinante complejidad de la sociedad humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta informaci\u00f3n nos da pie para afirmar que no s\u00f3lo las capacidades f\u00edsicas, con las que el Homo Sapiens-Sapiens est\u00e1 dotado, son las \u00fanicas determinantes en el devenir de su prolongada existencia, sino que, una poderosa capacidad de abstracci\u00f3n e interpretaci\u00f3n nos permite entender las complejas formas de relaciones sociales que sostiene, y de entre ellas ver las espl\u00e9ndidas maneras de comunicaci\u00f3n que ha sido capaz de desarrollar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con Foley y Gamble, citados por Dennis Guerra-Centeno (en \u201cHomo sapiens, una especie m\u00e1s del paisaje terrestre: El humano instintivo), en los \u00e1mbitos de la biosfera, la tecnosfera<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> y la noosfera<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>\u201d, han existido una serie de transiciones ecol\u00f3gicas sucedidas desde los hom\u00ednidos ancestrales hasta el humano moderno, estas son: \u201cel bipedalismo<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>; el desarrollo de herramientas y el consumo de la carne; el empleo del fuego, la familia y la habilidad del enfoque mental; la tecnolog\u00eda y el cerebro social y la intensificaci\u00f3n ecol\u00f3gica; por \u00faltimo, la evoluci\u00f3n de la sociedad humana\u201d<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tales habilidades han permitido que, en su condici\u00f3n gregaria, el ser humano establezca un entramado cultural complejo y extraordinario, expresado con m\u00faltiples manifestaciones a trav\u00e9s del tiempo y la geograf\u00eda planetaria, donde existen relaciones sociales que abarcan todas las categor\u00edas, requiriendo y produciendo un sinn\u00famero de formas de expresi\u00f3n de todos los \u00f3rdenes. En particular, las que nos conciernen son aquellas vinculadas con la percepci\u00f3n y la expresi\u00f3n visual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>I. Disposici\u00f3n de los ojos humanos en el cr\u00e1neo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las caracter\u00edsticas definitivas de esta especie es una particularidad anat\u00f3mica en la que vamos a reparar brevemente para reflexionar al respecto, la diferente disposici\u00f3n de los ojos, puesto que en algunas especies encontraremos los ojos situados frontalmente, as\u00ed como hay otras con los ojos situados a los costados del cr\u00e1neo. Debe anotarse la concomitancia de que los carn\u00edvoros \u2013cazadores pr\u00e1cticamente por definici\u00f3n\u2013 cuentan con los ojos emplazados al frente del cr\u00e1neo y en oposici\u00f3n, en los herb\u00edvoros los hallaremos a los lados del cr\u00e1neo. Esta divergencia ofrece diferentes percepciones del campo visual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La visi\u00f3n que otorgan los ojos situados al frente se compondr\u00e1 de dos campos visuales paralelos traslapados o superpuestos. Hallaremos que la visi\u00f3n del ojo derecho est\u00e1 ligeramente separada del ojo izquierdo (en algunos casos por escasos cent\u00edmetros), el resultado arrojar\u00e1, <em>stricto sensu,<\/em> dos visiones diferentes superpuestas de modo tal, que la interpretaci\u00f3n de ambas fuentes de informaci\u00f3n \u2013proceso que realiza velozmente el cerebro\u2013 crear\u00e1 la sensaci\u00f3n de tridimensionalidad, as\u00ed como la percepci\u00f3n de profundidad. Y en oposici\u00f3n, un ojo ubicado a cada lado del cr\u00e1neo ofrecer\u00e1 la posibilidad de ampliar el campo visual y contar con una buena visi\u00f3n panor\u00e1mica del horizonte. Un caso singular, que habr\u00e1 que se\u00f1alar \u2013como una peculiaridad\u2013 es la visi\u00f3n de los camaleones en donde cada ojo es capaz de moverse independientemente<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a> cubriendo casi una visi\u00f3n de 360\u00ba sin mover la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hagamos una pausa para esgrimir una conjetura al respecto: para las especies carn\u00edvoras es deseable una visi\u00f3n que permita identificar la posici\u00f3n exacta (proximidad, direcci\u00f3n y velocidad) de una presa. Para las especies herb\u00edvoras es importante tener una informaci\u00f3n visual extensa de su entorno y reconocer si se encuentran seguros o acaso est\u00e1n siendo acechados. Ambas posibilidades \u2013como podemos suponer\u2013 otorgan ventajas y desventajas, puesto que cada especie aprovecha en su favor el equipamiento anat\u00f3mico con el que est\u00e1 dotada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inter\u00e9s que despiertan estos planteamientos en torno al ser humano radica en que se define como una especie omn\u00edvora<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a> con particularidad de ser cazadora, sin embargo, posee la disposici\u00f3n frontal de los ojos como los carn\u00edvoros, pero careciendo del equipamiento de un gran cazador como una dentadura poderosa, garras filosas o talla notable o gran musculatura, un caso singular. \u00bfC\u00f3mo se puede explicar esto? Al respecto se hallan algunas teor\u00edas que pretenden ofrecer aclaraci\u00f3n de este asunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las hip\u00f3tesis expuestas al respecto no resultan ser del todo eficientes: existe aquella expuesta por el oftalm\u00f3logo ingl\u00e9s Edward Treacher Collins<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, en 1922, llamada \u201cHip\u00f3tesis arb\u00f3rea\u201d que se\u00f1ala que los primeros primates empezaron a vivir en los \u00e1rboles para escapar de los depredadores y la disposici\u00f3n de sus ojos les permiti\u00f3 desplazarse con seguridad. No obstante, la hip\u00f3tesis flaquea al advertir que ciertas especies como las ardillas que tambi\u00e9n son arb\u00f3reas y sus ojos no est\u00e1n al frente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios del siglo XXI, el antrop\u00f3logo bi\u00f3logo Matt Cartmill<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a> propuso la \u201cHip\u00f3tesis de la depredaci\u00f3n visual\u201d. Se\u00f1alaba que era m\u00e1s importante para los depredadores contar con una buena percepci\u00f3n de la profundidad para localizar y capturar a las presas. Por otra parte, el neurobi\u00f3logo John Allman<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a> ofreci\u00f3 su propuesta llamada \u201cH\u00e1bito nocturno\u201d, en ella se concentr\u00f3 en la depredaci\u00f3n nocturna de las especies, indicando que los ojos al frente beneficiaba a los cazadores nocturnos, y que los antecesores de la especie humana precisamente cazaban de noche, y por ello la adaptaci\u00f3n evolutiva situ\u00f3 los ojos al frente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las hip\u00f3tesis mencionadas aportan algunas pistas, pero no alcanzan a desentra\u00f1ar las razones o a expresar argumentos s\u00f3lidos. Lo que es cierto es que la ubicaci\u00f3n frontal de los ojos en la especie humana es un factor definitivo en la manera en que vemos y comprendemos a nuestro entorno y, por ende, condici\u00f3n del profundo desarrollo \u2013conseguida a lo largo de milenios\u2013 de la cultura visual que poseemos. La visi\u00f3n tridimensional es una de las caracter\u00edsticas distintivas de nuestra especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>II. \u00bfC\u00f3mo se manifiesta la percepci\u00f3n visual?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consideremos como punto inicial el funcionamiento de los sentidos del ser humano (la vista, el o\u00eddo, el olfato, el gusto y el tacto) como receptores capacitados para apreciar toda la informaci\u00f3n existente \u2013y a la que est\u00e1 expuesto constantemente\u2013 en el medio ambiente. Los sentidos est\u00e1n dispuestos para recibir y, posteriormente, trasladar informaci\u00f3n hacia el cerebro, esto es: los sentidos se encuentran en alerta y los est\u00edmulos del exterior provocan la excitaci\u00f3n o activaci\u00f3n. De acuerdo con Otto E. Lowenstein: \u201cLos \u00f3rganos de los sentidos son los puestos avanzados para la recepci\u00f3n de est\u00edmulos sensoriales, o como dir\u00eda alg\u00fan ingeniero experimentado: entradas o <em>inputs<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este proceso el cerebro es el puesto central de control \u2013metaf\u00f3ricamente hablando\u2013 capaz de interpretar enormes cantidades de informaci\u00f3n simult\u00e1nea y ejecutar la toma de decisiones pertinentes, con tiempos de respuesta brev\u00edsimos. Cada uno de los sentidos cuenta con equipamiento espec\u00edfico para recolectar informaci\u00f3n y con las conexiones que conducen inmediatamente al cerebro. En otras palabras, los sentidos son los medios que posee el cerebro para allegarse a la informaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los eventos que se producen en el ambiente son incesantes y pueden tener diferentes formas de manifestaci\u00f3n, enunciemos la existencia de los est\u00edmulos electromagn\u00e9ticos (la luz), los mec\u00e1nicos (tanto sonidos, tacto, movimientos, como tensi\u00f3n muscular), los qu\u00edmicos (sabores y olores) y los t\u00e9rmicos (calor o fr\u00edo). Al procedimiento de abastecimiento de la informaci\u00f3n ambiental se le conoce como transducci\u00f3n, consistente en transformar la energ\u00eda ambiental en energ\u00eda el\u00e9ctrica en el cerebro. \u201c\u00bfQu\u00e9 son los est\u00edmulos sensoriales? Cualquier cambio de la constituci\u00f3n f\u00edsica o qu\u00edmica del medio que circunda al organismo puede actuar como est\u00edmulo\u201d<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos procesos de obtenci\u00f3n de la informaci\u00f3n ambiental significan una serie de actividades generadas de manera autom\u00e1tica e imperceptible en el individuo y le permiten captar, elaborar e interpretar la informaci\u00f3n que recibe, seleccionar, juzgar y jerarquizar de manera significativa \u2013un aspecto determinante para la supervivencia, adem\u00e1s de resolver sus intereses particulares en situaciones determinadas\u2013 y en consecuencia tomar las acciones que considere pertinentes.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"620\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano-1024x620.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9839\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano-1024x620.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano-300x182.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano-768x465.jpg 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano-60x36.jpg 60w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ALVAREZdelC_elojohumano.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>III. El universo de las im\u00e1genes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez expuestos los planteamientos anteriores podemos afirmar \u2013sin lugar a dudas\u2013 que el sentido de la vista ha jugado un papel preponderante, no s\u00f3lo en los t\u00e9rminos relacionados con la evoluci\u00f3n del ser humano, sino que su innegable trascendencia es de tal magnitud que ha generado toda una cultura en torno a las im\u00e1genes y a la percepci\u00f3n visual. Por ello, cuando empleamos el t\u00e9rmino \u2018imagen\u2019 de inmediato reconoceremos que se habla de aquellos est\u00edmulos percibidos o recolectados a trav\u00e9s de los ojos. De tal suerte es posible afirmar que el enorme sistema de las im\u00e1genes, llam\u00e9moslo \u2018universo de las im\u00e1genes\u2019, es tan extenso como deslumbrante, extendido en todas las culturas, expuesto en toda la geograf\u00eda del planeta, manifiesto a trav\u00e9s de los siglos. Inherente sin duda, al ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, a pesar de ello y de la dominancia del sentido de la vista en nuestra especie, no deja de resultar asombroso descubrir que la catalogaci\u00f3n de las im\u00e1genes no puede quedar limitada a aquellas percibidas a trav\u00e9s del sentido de la vista. Es decir, se puede abrir otro extenso contexto ante la posibilidad de no limitarnos \u00fanicamente a las percepciones del ojo. De acuerdo con las categorizaciones expuestas por Fernando Zamora en su obra \u2018Filosof\u00eda de la imagen\u2019<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, queda expuesto que es posible enumerar la existencia de im\u00e1genes sensibles-t\u00e1ctiles, sensibles-sonoras y sensibles-olfativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se menciona para ello, un factor involucrado en todo an\u00e1lisis de la imagen: queda implicada, entonces, la materialidad de la imagen, as\u00ed como la significaci\u00f3n de la materia por s\u00ed misma en este proceso. Una particularidad involucrada inobjetablemente. Precisamente es la materialidad de la imagen la que permite a cualquier objeto determinado la inequ\u00edvoca cualidad tanto de ser visible, como ser tangible, y como consecuencia de lo anterior, de ser transformable, mutilable, fragmentable, o destruible, etc\u00e9tera y que de tal suerte pueda ser objeto de recibir heterog\u00e9neas cargas afectivas, provenientes de distintos usos. De igual suerte, debemos indicar como algunas de las posibilidades de manifestaci\u00f3n de las im\u00e1genes a las siguientes: bidimensionalidad, tridimensionalidad, movilidad e inmovilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra particularidad tambi\u00e9n desarrollada por Zamora es el procedimiento de descomposici\u00f3n de la imagen para su an\u00e1lisis en unidades m\u00ednimas, pretensi\u00f3n que encuentra por tanto una noci\u00f3n de sintaxis, bas\u00e1ndose en argumentos ling\u00fc\u00edsticos que han \u201cperturbando no poco\u201d \u2013afirma Umberto Eco<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\">[17]<\/a> en la obra de Zamora\u2013 a los campos de la imagen, por lo anterior y con s\u00f3lidos argumentos Zamora descarta y se desembaraza de los postulados de Donis A. Dondis<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\">[18]<\/a>, pues considera \u00e1tomos irreductibles de la imagen y propone, en oposici\u00f3n, una serie mucho m\u00e1s completa, aquella proveniente del an\u00e1lisis de Jaques Amount<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, quien con precisi\u00f3n se\u00f1ala que en la dimensi\u00f3n espacial existen: elementos pl\u00e1sticos, tama\u00f1o, marco, encuadre, soporte y campo, adem\u00e1s en la dimensi\u00f3n temporal cuatro dicotom\u00edas: imagen fija\/m\u00f3vil, \u00fanica\/m\u00faltiple, aut\u00f3noma\/secuenciada y tiempo de la imagen\/ del espectador. Por lo tanto, la propuesta de Amount proporciona mayor solvencia para analizar a la imagen sin importar la ocasi\u00f3n y situaci\u00f3n en que aparezca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo un planteamiento que tiene un origen renacentista se afirma com\u00fan y categ\u00f3ricamente, que la mejor manera de conocer es ver, que ninguna otra descripci\u00f3n o explicaci\u00f3n superar\u00e1 a la que proporcione una imagen, por ello al sentido de la vista se le confiere superioridad por encima de otras posibilidades o manifestaciones provistas por los dem\u00e1s sentidos \u2013a las que se les asigna una posici\u00f3n inferior\u2013, la informaci\u00f3n que la vista proporciona es preminente, inobjetable, indiscutible, para comprobarlo baste anotar diversos conceptos enunciados con ligereza y frecuencia, como: punto de vista, observaci\u00f3n, esquema, etc\u00e9tera. La raz\u00f3n se convirti\u00f3 en una raz\u00f3n visualizante siempre vinculada con el indiscutible sentido de la vista, siempre priorizando a la vista: \u201cel significado es observable\u201d, \u201cvemos lo que vemos\u201d, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La visi\u00f3n se instaura como el sentido prevalente desde la etapa del Renacimiento<a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, pues se indica y se sabe que lo visible es comprobable y cuantificable, la visualidad domina nuestro entorno y el ojo es la herramienta central del conocimiento y por ende de la transformaci\u00f3n del mundo. La vista explica y expone pensamientos y ayuda a formarlos, a darles coherencia, ya que materializa a la idea, bajo la premisa de que no es perceptible mientras resida en nuestra mente. En esa \u00e9poca se privilegi\u00f3 a la vista como elemento preponderante \u2013pr\u00e1cticamente \u00fanico\u2013 de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, cabr\u00eda decir que desde\u00f1ando a los otros sentidos. La vista fue concebida como el instrumento de la construcci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>IV. El pensamiento y las im\u00e1genes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posiblemente como especie evolucionada, el Homo Sapiens Sapiens posee una forma \u00fanica de representar, relacionar, explicar conceptos a trav\u00e9s de im\u00e1genes o dibujos y as\u00ed encontraremos la proliferaci\u00f3n de diagramas, esquemas, bosquejos, bocetos, planos, proyectos, apuntes, cuadros sin\u00f3pticos, croquis, esbozos, trazos, gr\u00e1ficos, dibujos, dise\u00f1os, o mapas. Todo un vocabulario gr\u00e1fico para la certeza de la materializaci\u00f3n de cierta idea, puesto que pensamos en y con im\u00e1genes. El dibujo entonces ha de ser el planteamiento primigenio o la \u201cbajada\u201d de una idea reconocible para ser socializada posteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagen no posee en esencia organizaci\u00f3n discursiva, es decir, la imagen no es predominantemente temporal, como si lo es la palabra o el di\u00e1logo. Por el contrario, su caracter\u00edstica tanto espacial, como temporal. Es un organismo, y en \u00e9l dialogan la simultaneidad y la sucesi\u00f3n. \u00b6<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#0f3b54\">[Publicado el&nbsp;8&nbsp;de&nbsp;agosto&nbsp;de 2023]<br>[.925 Artes y Dise\u00f1o, A\u00f1o&nbsp;10, edici\u00f3n 39]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Lowenstein, O. E. (1966). Los sentidos. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. M\u00e9xico.<\/li>\n\n\n\n<li>Zamora \u00c1guila, F. (2013). Filosof\u00eda de la imagen. Lenguaje, im\u00e1genes y representaci\u00f3n. Ciudad de M\u00e9xico, UNAM FAD.<\/li>\n\n\n\n<li>Cabo Villaverde, J. (2001). El color del lenguaje y el lenguaje del color. en Adaxe: revista de estudos e experiencias educativas, N\u00ba 17, pp. 363-379. ISSN: 0213-4705.<\/li>\n\n\n\n<li>Guerra Centeno, D., (2014). Homo sapiens, una especie m\u00e1s del paisaje terrestre: El humano instintivo, en los \u00e1mbitos de la biosfera, la tecnosfera y la noosfera. REDVET. Revista Electr\u00f3nica de Veterinaria, 15(2),1-12. ISSN: 1695-7504. Recuperado de: https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=63632380011<\/li>\n\n\n\n<li>Valdebenito, C. (2007). Definiendo Homo Sapiens-Sapiens: Aproximaci\u00f3n antropol\u00f3gica. Acta bioethica, 13(1), 71-78. ISSN: 1726-569X. <a href=\"https:\/\/dx.doi.org\/10.4067\/S1726-569X2007000100008\">https:\/\/dx.doi.org\/10.4067\/S1726-569X2007000100008<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Instituto Oftalmol\u00f3gico Hoyos. <a href=\"https:\/\/iohoyos.com\/el-parpadeo-de-la-naturaleza-ojos-de-camaleon\/\">https:\/\/iohoyos.com\/el-parpadeo-de-la-naturaleza-ojos-de-camaleon\/<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Se considera al Homo sapiens sapiens como una subespecie del Homo sapiens. Las caracter\u00edsticas del Homo sapiens sapiens son las que definen al hombre moderno: sin embargo, desde hace un tiempo, esta denominaci\u00f3n ha dejado de utilizarse ya que se ha descartado el nexo filogen\u00e9tico entre el Homo neanderthalensis y el ser humano de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> El cerebro humano posee un volumen que, en promedio, supera los 1300 cent\u00edmetros c\u00fabicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> El ojo humano puede capturar im\u00e1genes a una resoluci\u00f3n equivalente a 576 megap\u00edxeles. Cuenta con alrededor de 6 millones de conos o c\u00e9lulas sensibles a la luz en cada retina y entre 90 y 126 millones de bastones, responsables de la visi\u00f3n en condiciones de baja luminosidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Valdebenito, C. (2007). Definiendo Homo Sapiens-Sapiens: Aproximaci\u00f3n antropol\u00f3gica. Acta Bioethica, 13(1), 71-78. <a href=\"https:\/\/dx.doi.org\/10.4067\/S1726-569X2007000100008\">https:\/\/dx.doi.org\/10.4067\/S1726-569X2007000100008<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> La tecnosfera es una capa artificial del planeta que crece constantemente y que ha sido creada por el propio ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> La no\u00f3sfera es el conjunto que forman los organismos inteligentes y el medio en el cual habitan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Modo de andar de la especie humana y algunos animales sobre dos extremidades o permanecer erguido en ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Guerra Centeno, D., (2014). Homo sapiens, una especie m\u00e1s del paisaje terrestre: El humano instintivo, en los \u00e1mbitos de la biosfera, la tecnosfera y la noosfera. REDVET. Revista Electr\u00f3nica de Veterinaria, 15(2),1-12. ISSN: . Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=63632380011\">https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=63632380011<\/a> . Cada uno de los citados puntos cobra relevancia pues ha sido definitivo en el proceso evolutivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> La vista del camale\u00f3n es el sistema sensorial m\u00e1s desarrollado que presenta este animal. El mecanismo de defensa del camale\u00f3n depende exclusivamente de su visi\u00f3n, por dicha raz\u00f3n los ojos presentan la particularidad anat\u00f3mica de sobresalir del resto del cuerpo y poseer unos movimientos independientes, de 180\u00ba en un eje horizontal y 90\u00ba en eje vertical. S\u00f3lo hay un punto ciego que no puede cubrir detr\u00e1s de su cabeza. As\u00ed mismo, el ojo de un camale\u00f3n posee un p\u00e1rpado circular que esconde casi todo el ojo, dejando a la vista tan s\u00f3lo la pupila y una peque\u00f1a parte del iris.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Algunas de las caracter\u00edsticas de los omn\u00edvoros son la variedad de roles que emplean para su alimentaci\u00f3n: tanto el rol de carro\u00f1ero, vegetariano, como de depredador o carro\u00f1eros. Sus dentaduras son mixtas, es decir est\u00e1n dotados de dientes que son capaces de desagarrar, cortar y triturar. Su sistema digestivo se encuentra en un punto intermedio entre la sencillez de los carn\u00edvoros y la complejidad de los herb\u00edvoros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Edward Treacher Collins (Londres, 1862 \u2013 Londres, 1932). Cirujano y oftalm\u00f3logo ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Matthew Cartmill (Los Angeles, 1943). Antrop\u00f3logo y profesor de antropolog\u00eda estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> John Morgan Allman. Neurocient\u00edfico estadounidense del Instituto de Tecnolog\u00eda de California.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> Lowenstein, O. E. (1966). Los sentidos. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Lowenstein, O. E. (1966). Op. cit.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> Zamora \u00c1guila, F. (2013). Filosof\u00eda de la imagen. Lenguaje, im\u00e1genes y representaci\u00f3n. Ciudad de M\u00e9xico, UNAM FAD<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> Umberto Eco (Alessandria, 1932 \u2013 Mil\u00e1n, 2016). Semi\u00f3logo, fil\u00f3sofo y escritor italiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> Donis A. Dondis (1924-1984). Dise\u00f1adora y acad\u00e9mica norteamericana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> Jacques Aumont (Avignon, 1942). Ingeniero, te\u00f3rico y cr\u00edtico de cine franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> El Renacimiento fue importante movimiento cultural producido en Europa en los siglos XV y XVI. Fue la transici\u00f3n entre el Medioevo y la Edad Moderna, trayendo consigo una renovaci\u00f3n del pensamiento, las artes y las ciencias. El Renacimiento se caracteriz\u00f3 por el retorno a las ra\u00edces grecolatinas cl\u00e1sicas de Occidente, lo que signific\u00f3 una revaloraci\u00f3n de sus mitos, discursos y filosof\u00eda, tras siglos de pensamiento dogm\u00e1tico religioso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es oportuno sentar un punto de partida \u2013tal vez un tanto aventurado\u2013 exponiendo la especulaci\u00f3n acerca de que unos de los factores que han promovido el desarrollo que despliega el ser humano sean debidos al desarrollo cognitivo y perceptual que posee \u2013entre otros, como las habilidades h\u00e1pticas y mec\u00e1nicas\u2013, es decir, si bien, en t\u00e9rminos anat\u00f3micos, el equipamiento del sistema visual de estos hom\u00ednidos no se compara con el de otras especies (citemos a las aves de presa, a los grandes felinos, e inclusive a algunos insectos), la diferenciaci\u00f3n radica en la capacidad de recopilaci\u00f3n y velocidad de procesamiento de<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9847,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[110],"tags":[98,61,462,89,495,460],"class_list":["post-9832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eduardo-a-alvarez-del-castillo","tag-analisis","tag-diseno","tag-evolucion","tag-historia","tag-imagenes","tag-vista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9832"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9832\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11337,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9832\/revisions\/11337"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}