{"id":7936,"date":"2022-02-04T14:08:09","date_gmt":"2022-02-04T20:08:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx?p=7936"},"modified":"2022-02-04T14:38:18","modified_gmt":"2022-02-04T20:38:18","slug":"una-pira-para-el-hereje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2022\/02\/04\/una-pira-para-el-hereje\/","title":{"rendered":"Una pira para el hereje"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000080;\">Por Julio Ch\u00e1vez Guerrero.\u2013<\/span><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\"><span style=\"color: #800000;\">No s\u00e9 ustedes, pero a m\u00ed la verdad, me pesa mucho estar vivo; bueno, al menos s\u00f3lo cuando despierto a las 4 de la ma\u00f1ana y no puedo conciliar el sue\u00f1o nuevamente. Esta declaraci\u00f3n no es un lamento ni un azote existencial, sino solamente uno de esos pensamientos incontrolables que, desde hace un tiempo a la fecha, me acosan de manera gratuita por las noches como consecuencia directa del insomnio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La oscuridad sin lugar a duda tiene algo que activa la mente y hace brotar demonios en forma de preocupaciones, pesares y angustias. En el hinduismo a esto se le denomina \u201cvritti\u201d o pensamiento incesante.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En mi af\u00e1n por desvanecer la presencia de estas ideas, he optado por ponerme a leer o levantarme a trabajar en la madrugada. Si Murakami<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> lo hace, por qu\u00e9 yo no. Sin embargo, no he logrado sentirme l\u00facido y dispuesto. El ambiente g\u00e9lido de mi taller y la certeza de que tampoco a m\u00ed me dar\u00e1n el Nobel, terminan por enviarme de nueva cuenta a la cama y as\u00ed, se reinicia el ciclo rumiante interminable.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Debo aceptar que a estas horas de la noche surgen muchas respuestas y no pocas veces he encontrado c\u00f3mo destrabar un texto, un cuadro o entender algunos de los misterios del arte. Ahora mismo estas palabras han salido de mi mente sin saber por qu\u00e9, animando el discurso hacia la segunda persona del plural, raz\u00f3n por la cual no deben sentir alusi\u00f3n directa alguna. Todo en la oscuridad es asunto impersonal, simple di\u00e1logo entre sordos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es tal el tormento infringido por estas emanaciones discursivas, que no pocas veces he terminado con dolor de cabeza, agotado y sometido, por lo que, sitiado por la desesperaci\u00f3n, he llegado a idear estrategias radicales para salir del trance. Una de ellas consisti\u00f3 en intentar detener el coraz\u00f3n y dejar de sentir. S\u00e9 que esto suena absurdo, pero les juro que lo he probado. El procedimiento es relativamente sencillo; concentro la mente en los latidos del coraz\u00f3n y los voy empatando poco a poco con la respiraci\u00f3n. De esta manera he logrado ingresar en una atm\u00f3sfera nebulosa, extra\u00f1amente c\u00e1lida, de baja intensidad lum\u00ednica, algo as\u00ed como un ba\u00f1o de vapor, pero en penumbras, hasta que desaparecen las ideas, la mente queda en blanco y la calma llega; no s\u00e9 m\u00e1s de m\u00ed.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8069\" aria-describedby=\"caption-attachment-8069\" style=\"width: 563px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/16_jorge_santana_cyber_painting.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8069\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/16_jorge_santana_cyber_painting.jpg\" alt=\"Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana\" width=\"563\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/16_jorge_santana_cyber_painting.jpg 563w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/16_jorge_santana_cyber_painting-169x300.jpg 169w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/16_jorge_santana_cyber_painting-480x853.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/16_jorge_santana_cyber_painting-282x500.jpg 282w\" sizes=\"(max-width: 563px) 100vw, 563px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8069\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #993300;\">Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">La primera vez que lo hice sent\u00ed haber logrado detener el coraz\u00f3n. Adem\u00e1s, dicen que al morir visualizamos una luz intensa. Yo la vi. Primero fue una sensaci\u00f3n c\u00e1lida y despu\u00e9s un destello que, al abrir los ojos reconoc\u00ed como un haz de luz solar filtrado por la rendija de la cortina. No mor\u00ed, s\u00f3lo dorm\u00eda profundamente. El descubrimiento de este ejercicio fue revelador, ya que coincidi\u00f3 con la lectura del libro \u201cYoga\u201d de Emmanuel Carr\u00e8re<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, en donde advert\u00ed que lo sucedido no fue otra cosa que la pr\u00e1ctica de meditaci\u00f3n profunda, pero eso s\u00ed, implementada con fines suicidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Yo no s\u00e9 si es la edad, mi incapacidad para tomar la vida a la ligera o simplemente las din\u00e1micas derivadas del confinamiento y el uso de la computadora, lo que ha agravado mi insomnio. Seguro estoy de no ser el \u00fanico transitando por estos parajes desolados. De tal manera que, \u201cmal de muchos, consuelo de tontos\u201d. Y es que despu\u00e9s de todo, hay algo alentador en este asunto de estar sentado todo el d\u00eda frente a la pantalla: he tenido tiempo, interminables horas para pensar, para mirar e imaginar, tiempo de sobra para hartarme de rostros de miradas elusivas que intercambian lugares en las ret\u00edculas, perdidos en enfangados di\u00e1logos mitad ruido blanco y mitad ladridos de perros.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este derroche de tiempo, he aprendido a escucharme y ganar el derecho de hablar en primera persona del singular, a pesar de que las ilustres mentes acad\u00e9micas se horroricen de mi blasfemia, y de que mis peroratas ebrias de adjetivos s\u00f3lo sean lamentos que a nadie interesan.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El exceso de tiempo y su experiencia ralentizante ha sido, en parte, consecuencia de las nuevas morbilidades sociales que a todos nos aquejan. Fen\u00f3menos por dem\u00e1s at\u00edpicos, pero perfectamente compatibles con nuestra condici\u00f3n de entes globalizados, acostumbrados a compartir informaci\u00f3n y bienes sin mayor conflicto que el de oprimir el bot\u00f3n <em>enter<\/em> de la computadora. La ligereza con la que hemos tendido v\u00ednculos comunicativos ha dejado de ser ese acto expedito y as\u00e9ptico para convertirse en una comuni\u00f3n planetaria, en donde la \u201chostia\u201d de la inoculaci\u00f3n masiva ha desestabilizado el confort de la pasividad frente al monitor.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En medio de lo t\u00f3xico de nuestra realidad, el regodeo tecnol\u00f3gico ha comenzado a pasar facturas dif\u00edciles de cubrir con la tarjeta de cr\u00e9dito. Lo que era placer, ahora es suplicio. De virtuoso operario digital he pasado a ser anacoreta cibern\u00e9tico, penitente sumergido en interminables actos de contrici\u00f3n flagelante frente a la pantalla, soportando el suplicio de las fallas en la se\u00f1al del <em>wifi<\/em>, las temidas intermitencias el\u00e9ctricas, pantallas en negro con sus voces en <em>off<\/em> o las ya famosas sonrisitas socarronas aderezadas con transidas miradas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8070\" aria-describedby=\"caption-attachment-8070\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting.jpeg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8070\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting.jpeg\" alt=\"Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana\" width=\"1000\" height=\"750\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting.jpeg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting-300x225.jpeg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting-480x360.jpeg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting-667x500.jpeg 667w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/17_jorge_santana_cyber_painting-160x120.jpeg 160w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8070\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #993300;\">Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">Despu\u00e9s de casi dos a\u00f1os de sumar contagios, hospitalizaciones, muertes y cifras de vacunaci\u00f3n, las cosas han dejado de ser lo que eran. Antes me fastidiaban los desplazamientos interminables por la ciudad para llegar al sal\u00f3n de clase. Ahora me mata la duda si el micr\u00f3fono funciona.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">\u00bfS\u00ed me oyen?<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">O si se logra visualizar el maldito <em>power point.<\/em><\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">\u00bfS\u00ed se ve?<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: left;\">Cambios hemos tenido, sin duda, pero estas nuevas formas de relacionarnos, de trabajar, de ense\u00f1ar no cambian la inercia de deterioro de mi capacidad de asombro ante la realidad. Soy, lo quiera o no, reh\u00e9n del impacto medi\u00e1tico. Lo humano solamente me brota si tengo la dosis de emoci\u00f3n, de adrenalina y la grotesca salpicada de nota roja. Fuera de esto, todo es llevadero. Hasta los cinco y medio millones de muertos que ha generado la pandemia me parecen insignificantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mi incapacidad de participar en din\u00e1micas \u201ccolaborativas\u201d, la ausencia de compasi\u00f3n, de empat\u00eda, de solidaridad aut\u00e9ntica habla de discapacidades fomentadas por procesos de enclaustramiento no buscados. Yo suelo afirmar que mi ensimismamiento, indiferencia y hartazgo son s\u00edntomas de nuestro tiempo y a la ligera afirmo que son malos alimentos para los procesos humanizantes. Sin embargo, la ceguera tambi\u00e9n es una constante que no me permite mirar m\u00e1s all\u00e1 de mis narices ya que, si le pensamos, bien podr\u00edamos estar metidos eternamente en una banda de Moebius<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> caminando por una senda que siempre nos lleva al mismo punto de partida.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">\u00bfY si en esto hay una se\u00f1al?<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: left;\">Los males que ahora padecemos no son del todo nuevos, ya a principios del siglo pasado, mientras el mundo se desbarataba con la primera de sus guerras mundiales y la pandemia de la <em>gripe espa\u00f1ola<\/em> produc\u00eda una letalidad sin precedentes, un fil\u00f3sofo alem\u00e1n de nombre Edmund (s\u00f3lo Edmund, por aquello de no citar\u00e1s el nombre de autor en vano) se enfrascaba en el reto de explicar, y explicarse, c\u00f3mo la experiencia de la realidad y su impacto en los estratos subjetivos de los individuos podr\u00eda ser abordada metodol\u00f3gicamente a la manera de una ciencia. Sus intenciones se basaban en sutiles consideraciones y en la imposibilidad de aceptar que los modelos cient\u00edficos pudieran tener estructuras monol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00c9l sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba dado que antes de ser fil\u00f3sofo era matem\u00e1tico y ten\u00eda conocimientos profundos de las relatividades de los c\u00e1lculos, de esas debilidades de la teor\u00eda y de la raz\u00f3n que al pasar por la mente del hombre se tornan nebulosas e inestables.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Infectado por el virus de la incredulidad, no tard\u00f3 en desplazar las matem\u00e1ticas por la especulaci\u00f3n, y se enfrasc\u00f3 en tratar de evidenciar por medio de complejas argumentaciones una crisis de sentido en la ciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mientras las teor\u00edas derivadas de las disciplinas rigurosas apuntaban a generar leyes, teor\u00edas y c\u00e1lculos irrefutables que permitieran replicar la realidad sin objeci\u00f3n alguna, Edmund pensaba que esas estructuras inamovibles indefectiblemente ten\u00edan que pasar por la subjetividad humana, raz\u00f3n por la que era m\u00e1s importante estudiar esos estratos que las leyes mismas, y como las ciencias duras eran las \u00fanicas v\u00edas para generar conocimiento estructurado, pues habr\u00eda que hacer de la subjetividad una ciencia. Semejante osad\u00eda deber\u00eda costarle una vida de argumentaciones y la ingente cantidad de cuarenta y cinco mil cuartillas mecanografiadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es as\u00ed como sus argumentos, casi delirantes, no tardaron en despertar la curiosidad de quienes se convertir\u00edan en sus disc\u00edpulos y seguidores, pero tambi\u00e9n, la indignaci\u00f3n e inquina de no pocos detractores. Y es que despu\u00e9s de todo, \u00e9l se estaba metiendo en un territorio propio de la raz\u00f3n, las leyes y la teor\u00eda dura. Nada m\u00e1s apartado de esa zona liminal de la elucubraci\u00f3n vol\u00e1til propia de la metaf\u00edsica, que la robustez del argumento cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los intentos de Edmund por homologar el estudio de la subjetividad con los rigores del pensamiento duro fueron contenidos en lo que a la posteridad se conoci\u00f3 como la fenomenolog\u00eda trascendental, vertiente filos\u00f3fica que buscaba ser un reducto donde se pudiera \u201chablar de lo que no se pod\u00eda hablar\u201d, de esa respuesta sensible de los individuos ante la experiencia sensorial de la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero en este mundo de ideas es dif\u00edcil encontrar argumentos aislados o luchas discursivas solitarias. Siempre hay alguien m\u00e1s que tambi\u00e9n est\u00e1 enfrascado en anhelos ut\u00f3picos. De tal manera que casi a la par, otro alem\u00e1n ya se hab\u00eda atrevido a buscar otros recursos para darle orden a la \u201cblandura\u201d del pensamiento. Wilhem era su nombre y sus ideas giraban en torno a la posibilidad de construir modelos interpretativos para tratar con \u201crigor\u201d los sucesos inestables contenidos en disciplinas evasivas como la historia, el lenguaje o el arte. Con \u00e9l, la interpretaci\u00f3n hermen\u00e9utica cobr\u00f3 un giro peculiar, ya que se la consider\u00f3 \u201cel m\u00e9todo\u201d para abordar a las que llam\u00f3 ciencias humanas o del esp\u00edritu.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8071\" aria-describedby=\"caption-attachment-8071\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8071\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting.jpg\" alt=\"Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana\" width=\"1000\" height=\"750\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting-480x360.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting-667x500.jpg 667w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/18_jorge_santana_cyber_painting-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8071\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #993300;\">Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">Es as\u00ed como en medio de una fren\u00e9tica inercia del pensamiento cient\u00edfico, la fenomenolog\u00eda por un lado y la hermen\u00e9utica por el otro, intentaron poner a la subjetividad al mismo nivel que la raz\u00f3n. Pretensi\u00f3n desmedida que acabar\u00eda por ser una suerte de oda al fracaso, toda vez que estos modelos no convencieron a las mentes sist\u00e9micas ni a los consensos acad\u00e9micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las quimeras del pensamiento esquivo acabaron por aceptar su condici\u00f3n y naturaleza volviendo a los territorios de las humanidades. Terminaron en esos bastiones universitarios considerados la floritura del conocimiento, semilleros de pensadores, eruditos, prestidigitadores de las ideas, prodigios de la memoria capaces de recordar enciclopedias y tratados completos. Pero fueron incapaces de entender que el mundo lo que necesitaba era resultados, eficiencia y competitividad, no metodolog\u00edas con \u00ednfulas de ciencia para explicar la emoci\u00f3n, el impacto sensible o la v\u00edscera hecha teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cuestionada como m\u00e9todo, la fenomenolog\u00eda cedi\u00f3 la batuta a otros intentos especulativos apoyados en diversas disciplinas como la psicolog\u00eda o la teolog\u00eda, y a\u00fan queda la duda si Edmund tom\u00f3 nota de que siempre tuvo un c\u00f3mplice a su lado, un aliado que, sin buscar la explicaci\u00f3n de la experiencia directa con la realidad, era el detonante por antonomasia de sucesos sensibles: la vivencia art\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde siempre el arte fue y ha sido el reducto de fen\u00f3menos trascendentales. No obstante, al igual que la denostada argumentaci\u00f3n de Edmund, al ser colocado a la par de disciplinas y l\u00edneas del saber en entornos universitarios, ha ca\u00eddo en el garlito de ser considerado una disciplina con reglas, principios y m\u00e9todos. Su \u201ccientificaci\u00f3n\u201d ya se ve\u00eda venir con el surgimiento de las vanguardias que cambiaron el fen\u00f3meno por el suceso conceptual, la experiencia por el espect\u00e1culo, la subjetividad por la valoraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">S\u00e9 que por esta afirmaci\u00f3n puedo llegar directo a la pira inquisitorial. Licenciados, maestros y doctores en arte pueden tener listo el cerillo para darle candela al hereje. As\u00ed que no lo tomen en serio, son declaraciones de un insomne que no sabe lo que dice\u2026<\/p>\n<figure id=\"attachment_8072\" aria-describedby=\"caption-attachment-8072\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8072\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting.jpg\" alt=\"Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana\" width=\"1000\" height=\"750\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting-480x360.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting-667x500.jpg 667w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20_jorge_santana_cyber_painting-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8072\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #993300;\">Cyber painting, \u00a9 2022, Jorge Santana<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">Retomemos el discurso. Llegamos finalmente al inicio del<em> loop<\/em>. Ahora, en plena pandemia, la paradoja de la subjetividad sospechada hace un siglo, aparece sin miramientos para demostrarnos que, por encima del derroche de recursos tecnol\u00f3gicos, medios de comunicaci\u00f3n y procedimientos cient\u00edficos, la intersubjetividad humana se impone como profil\u00e1ctica alternativa para sobrellevar los embates de los contagios.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Actualmente, cada vez que nos vemos en la pantalla, que compartimos sesiones sincr\u00f3nicas por videoconferencia, lo que hacemos m\u00e1s que comunicarnos, es reconstruirnos por medio de la experiencia del fen\u00f3meno lum\u00ednico y sonoro. Yo, en medio de mi soledad, te veo y reduzco la realidad poni\u00e9ndola entre par\u00e9ntesis. Me quedo solo, s\u00f3lo con la sensaci\u00f3n de tu persona, tu subjetividad construida a partir de lo que yo s\u00e9 de m\u00ed mismo. Mi mente es el demiurgo que te crea para encontrar un lugar en tu mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La pantalla ha ingresado a territorios del arte sin saberlo, desatando las conexiones de sentido entre nosotros. De algo nos ha servido, pero a\u00fan cuando no existiera, el imperio de la intersubjetividad emerger\u00e1 a partir de las crisis como una reafirmaci\u00f3n silenciosa del enigma de lo humano.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">Uno, dos, tres giros sobre mi eje.<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">Uno, dos, tres latidos por aspiraci\u00f3n.<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">Uno, dos, tres y aparece la niebla.<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #003300;\">Uno, dos, tres, y la luz nunca lleg\u00f3.<\/span>\u00a0<span style=\"color: #993300;\">\u00b6<\/span><\/h5>\n<p class=\"p2\" style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #993300;\">[Publicado el\u00a04 de\u00a0febrero de 2022]<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #993300;\"> [.925 Artes y Dise\u00f1o, A\u00f1o 9, edici\u00f3n 33]<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<pre style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #999999;\"><a style=\"color: #999999;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Haruki Murakami (Kioto, 1949). Escritor y traductor japon\u00e9s.<\/span><\/pre>\n<pre style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #999999;\"><a style=\"color: #999999;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Emmanuel Carr\u00e8re (Par\u00eds, 1957). Escritor, guionista y realizador franc\u00e9s.<\/span><\/pre>\n<pre style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #999999;\"><a style=\"color: #999999;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-45661039<\/span><\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Julio Ch\u00e1vez Guerrero.\u2013 No s\u00e9 ustedes, pero a m\u00ed la verdad, me pesa mucho estar vivo; bueno, al menos s\u00f3lo cuando despierto a las 4 de la ma\u00f1ana y no puedo conciliar el sue\u00f1o nuevamente. Esta declaraci\u00f3n no es un lamento ni un azote existencial, sino solamente uno de esos pensamientos incontrolables que, desde hace un tiempo a la fecha, me acosan de manera gratuita por las noches como consecuencia directa del insomnio. La oscuridad sin lugar a duda tiene algo que activa la mente y hace brotar demonios en forma de preocupaciones, pesares y angustias. En el hinduismo<\/p>\n","protected":false},"author":103,"featured_media":8136,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[421],"tags":[65,215,85,427,415],"class_list":["post-7936","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-julio-chavez-guerrero","tag-arte","tag-docencia","tag-multimedia","tag-mundo-virtual","tag-otro-cuerpo-otros-ojos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/103"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7936"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7936\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8096,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7936\/revisions\/8096"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}