{"id":7693,"date":"2021-11-04T16:41:59","date_gmt":"2021-11-04T22:41:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx?p=7693"},"modified":"2021-11-04T16:46:26","modified_gmt":"2021-11-04T22:46:26","slug":"pensandopintasfeministasdesdearquitectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2021\/11\/04\/pensandopintasfeministasdesdearquitectura\/","title":{"rendered":"Pensando las pintas feministas desde la arquitectura"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000080;\">Por Hanna Hern\u00e1ndez Ortega.\u2013<\/span><\/h4>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">Hablar del espacio como feminista\u00a0es una cuesti\u00f3n de valorar y politizar lo cotidiano;\u00a0reconocer que aquello que cada uno de nosotrxs experimenta\u00a0es de donde se crea el orden productivo y reproductivo,\u00a0y tambi\u00e9n de donde surge la resistencia.<em><br \/>\n<\/em>Manifiesto para una nueva presencia feminista.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">Eskalera Karakola<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #800000;\">En los \u00faltimos a\u00f1os hemos visto, cada vez con m\u00e1s frecuencia, distintas intervenciones en el espacio p\u00fablico durante movilizaciones feministas. Las pintas han suscitado gran controversia, muchas veces la prensa ha centrado la atenci\u00f3n en el estado de la ciudad despu\u00e9s de una manifestaci\u00f3n, una buena parte de la sociedad se ha mostrado indignada y parece que los argumentos de fondo se cimientan en lo que se piensa que la disciplina arquitect\u00f3nica defiende. Por ello, en estas l\u00edneas me propongo hacer una reflexi\u00f3n que aborde el reciente fen\u00f3meno de las pintas feministas desde la arquitectura, pues es una disciplina que no puede comprenderse si no es inserta en su contexto sociopol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_7699\" aria-describedby=\"caption-attachment-7699\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/imagen1.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7699\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/imagen1.jpeg\" alt=\"Imagen cortes\u00eda de Restauradoras con Glitter. 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Instagram:\u00a0@restauradoras.glittermx<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Configuraci\u00f3n de los espacios<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Dicotom\u00edas.<\/strong> Entender c\u00f3mo se configuran las ciudades que habitamos, desde la escala inmediata hasta las escalas macro puede ser clave para situar por qu\u00e9 las pintas aparecen en el espacio p\u00fablico, en monumentos o estatuas. La distribuci\u00f3n del espacio es parte del orden simb\u00f3lico y no est\u00e1 exento del binarismo masculino-femenino, y tal distribuci\u00f3n est\u00e1 inserta en las relaciones que caracterizan al sistema socioecon\u00f3mico. Muchas veces, el espacio es concebido como un contenedor, independiente de actividades y relaciones humanas que no tienen injerencia en \u00e9l y en las que supuestamente este tampoco tiene injerencia. En realidad, el espacio es una reproducci\u00f3n del orden social, construido a partir de este y abonando a que permanezca como es; se va configurando de manera simb\u00f3lica, a la par de los cuerpos, de las formas de vida y de sus posibilidades \u2013o restricciones\u2013. Como menciona la investigadora Paula Soto, en el espacio se expresa de manera tangible la organizaci\u00f3n del sistema socioecon\u00f3mico:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">\u2026se ha entendido que los hombres son la norma, de acuerdo a ellos se explican los funcionamientos espaciales sin considerar la diversidad de actores y funciones que participan en la vida urbana contempor\u00e1nea (\u2026) se toma el punto de vista masculino como criterio interpretativo de la localizaci\u00f3n espec\u00edfica de hombres y mujeres en determinados lugares dentro de la urbe (\u2026) en la estructura urbana hay distintas l\u00f3gicas patriarcales en las que se sustenta el espacio de la ciudad<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El espacio no puede conceptualizarse como un \u201ccontenedor\u201d fijo e inmutable, y hay distintas l\u00f3gicas patriarcales que lo atraviesan y moldean. Por ejemplo, no es aleatoria la dicotom\u00eda entre lo p\u00fablico y lo privado junto con sus respectivas asociaciones (lo masculino, lo productivo, lo visible, en contraste con lo femenino, lo reproductivo, lo invisible), siempre tajantemente separadas. Es sintom\u00e1tico de nuestra binaria manera de pensar y construir el mundo que nos rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Lo privado<\/strong>. Ante las pintas, fue posible escuchar, y a manera de reto, la frase \u201c\u00bfa ti te gustar\u00eda que yo proteste pintando tu casa?\u201d. La vivienda pertenece a la esfera de lo privado: una esfera segregada e invisibilizada, con tensiones y potenciales de distinto orden al que tiene el espacio p\u00fablico. En lo dom\u00e9stico est\u00e1n confinados los cuidados, la reproducci\u00f3n y muchas veces es lugar de violencias normalizadas encubiertas por la familiaridad y la costumbre. Lo dom\u00e9stico es espacio del trabajo no remunerado de las amas de casa o mal pagado de las empleadas del hogar. Sus configuraciones interiores tambi\u00e9n se han estructurado por el sistema patriarcal y se hacen evidentes en qui\u00e9n puede hacer uso de ciertos espacios, qui\u00e9n no, qui\u00e9n tiene derecho a privacidad, a un lugar de trabajo, al ocio, entre otras cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Muchas veces el peligro para las mujeres en lo privado radica en la familiaridad, la cotidianeidad y la costumbre, que difuminan la gravedad de algunas costumbres, las vuelven opresivas y dif\u00edciles de identificar. La esfera de lo p\u00fablico, que se encuentra separada, es el terreno de lo visible, lo masculino y lo productivo. Las casas, los edificios, la vivienda, lo dom\u00e9stico, es evidencia mucho m\u00e1s tangible de la reproducci\u00f3n humana que el espacio p\u00fablico, ya que el espacio p\u00fablico est\u00e1 en constante transformaci\u00f3n por distintos actores. En cambio, lo dom\u00e9stico es menos fluctuante. As\u00ed, es posible ver que hay un orden que rige c\u00f3mo o d\u00f3nde se van a levantar ciertos muros:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El espacio dom\u00e9stico tambi\u00e9n es lugar de injusticias espaciales, y todas se pueden pensar en t\u00e9rminos de invisibilizaci\u00f3n, \u201cla casa no pone a las mujeres en posesi\u00f3n de s\u00ed mismas sino de los dem\u00e1s (\u2026) Es por lo que Virginia Woolf ya reclamaba <em>una habitaci\u00f3n propia<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Difundir colectivamente violencias que muchas veces han sido relegadas al \u00e1mbito familiar y dom\u00e9stico tambi\u00e9n es difuminar en el imaginario la l\u00ednea que separa a estas dos esferas y subrayar la importancia de lo simb\u00f3lico. Cuando se pregunta \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no van y pintan sus casas?\u201d lo que en realidad se est\u00e1 diciendo es \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no se regresan a la esfera de lo privado y de lo invisible?\u201d. Precisamente quienes protestan saben que regresar a lo privado no es efectivo, porque no incide, porque desde lo privado no necesariamente se construyen las nuevas subjetividades no violentas, o al menos no se logra hacerlo con la misma fuerza o rapidez.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Lo p\u00fablico.<\/strong> Para hablar del car\u00e1cter pol\u00edtico del espacio p\u00fablico y de las posibilidades que ofrece, retomo el an\u00e1lisis que hace la fil\u00f3sofa Chantal Mouffe<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Ella dedica un cap\u00edtulo a las pr\u00e1cticas art\u00edsticas y culturales en el espacio p\u00fablico como medio de resistencia y cambio ante el actual orden pol\u00edtico. Vale la pena retomar sus reflexiones en torno al espacio p\u00fablico como agente de cambio y de configuraci\u00f3n de subjetividades. Pensar al espacio p\u00fablico desde una mirada agonista<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> implica partir del reconocimiento de la existencia de m\u00faltiples espacios p\u00fablicos y no de uno solo. Esto permite entender que \u201cno existe un principio de unidad subyacente ni un centro predeterminado de esta diversidad de espacios, siempre hay diversas formas de articulaci\u00f3n entre ellos (\u2026) Los espacios p\u00fablicos son siempre estriados y se estructuran hegem\u00f3nicamente\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Lo que el enfoque agonista desaf\u00eda es la concepci\u00f3n hegem\u00f3nica del espacio p\u00fablico, que lo define como \u201cel terreno en el que se busca crear consenso\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, y lo reconoce, en contraste, como \u201cel lugar en el que puntos de vista en conflicto se enfrentan sin ninguna posibilidad de una reconciliaci\u00f3n final\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Mouffe tambi\u00e9n plantea que las aproximaciones al espacio p\u00fablico de quienes buscan el consenso ser\u00e1n muy distintas a quienes lo reconocen como un espacio con potencial para alterar la hegemon\u00eda dominante. Lo anterior se explica si se piensa que el orden simb\u00f3lico se perpet\u00faa mediante una falsa idea de consenso de la <em>mayor\u00eda<\/em>, relegando situaciones cr\u00edticas de realidades que resisten en los m\u00e1rgenes, la periferia o por debajo de la superficie. Cuando Mouffe reflexiona sobre el potencial que ofrecen las pr\u00e1cticas art\u00edsticas cr\u00edticas en el espacio p\u00fablico, nos dice que: \u201csu dimensi\u00f3n cr\u00edtica consiste en hacer visible aquello que el consenso dominante tiende a ocultar y borrar, en dar voz a todos aquellos que son silenciados en el marco de la hegemon\u00eda existente\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n, desde el feminismo se reconoce y denuncia el potencial tanto emancipatorio como opresor del espacio urbano y su car\u00e1cter pol\u00edtico. Por ejemplo, el Manifiesto para una Nueva Presencia Feminista de Eskalera Karakola parte de este planteamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">El espacio urbano se esconde en una neutralidad opaca (\u2026) nos cuesta ver que este espacio no es neutral en absoluto, sino producto de decisiones y pol\u00edticas, luchas y demandas, acumulaci\u00f3n de historia y encarnaci\u00f3n del poder. Nos forma y transforma; somos moldeados por los espacios por los que nos movemos, que estructuran nuestra vida diaria, que determinan con qui\u00e9n nos encontramos y en qu\u00e9 t\u00e9rminos. As\u00ed, el espacio en el que vivimos es algo \u00edntimo que constituye nuestras subjetividades al mismo tiempo que el espacio urbano \u2013las calles, las plazas\u2013 es la parcela p\u00fablica, precisamente lo que se reconoce como pol\u00edtico<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong><strong>***<\/strong><\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_7700\" aria-describedby=\"caption-attachment-7700\" style=\"width: 778px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/imagen2.jpeg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7700\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/imagen2.jpeg\" alt=\"Imagen cortes\u00eda de Restauradoras con Glitter. 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Instagram:\u00a0@restauradoras.glittermx<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Morfolog\u00eda de la manifestaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La calle.<\/strong> No hay que perder de vista que la mayor\u00eda de las pintas se llevan a cabo al momento de las manifestaciones feministas, por lo que son un recurso de protesta. Esto es importante no solo para pensarlas como parte de una manifestaci\u00f3n, sino para pensar a la manifestaci\u00f3n misma como constructora del espacio p\u00fablico. Parafraseando el an\u00e1lisis que realizan O. Fillieule y D. Tartakowsky<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> al respecto, las manifestaciones se establecen como modalidad de acci\u00f3n pol\u00edtica cuando se termina de consolidar la esfera p\u00fablica y quedan atr\u00e1s las revoluciones, \u201c\u2026es esencialmente un fen\u00f3meno urbano ligado a la invenci\u00f3n de la calle como espacio concreto de la protesta pol\u00edtica\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Esto posibilita pensar la manifestaci\u00f3n como una de las formas sociales de construcci\u00f3n del espacio, reforzando la consolidaci\u00f3n de las configuraciones urbanas de las que hablaba anteriormente. De hecho, Fillieule y Tartakowsky mencionan que la misma etimolog\u00eda de la palabra da cuenta de su relaci\u00f3n con el espacio p\u00fablico:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">La etimolog\u00eda francesa del verbo <em>manifester<\/em> deja en evidencia los lazos que la manifestaci\u00f3n sostiene con el surgimiento y la consolidaci\u00f3n de este espacio p\u00fablico, a la vez espacio f\u00edsico y espacio para el debate. Formada en el siglo XIII a partir de la ra\u00edz del verbo latino <em>defendere<\/em>, \u201cdefender, impedir\u201d, y de <em>manus<\/em>, \u201cla mano\u201d, la palabra expresa desde su origen a la vez la idea de defensa, de reivindicaci\u00f3n, y la de una presencia f\u00edsica<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La calle se constituye, al mismo tiempo, como un espacio con dos posibilidades siempre presentes: como un instrumento de lucha o como un dispositivo unificador mediante el cual tambi\u00e9n se procura el mantenimiento del orden p\u00fablico. Desde la geograf\u00eda pol\u00edtica tambi\u00e9n se puede identificar lo simb\u00f3lico de ciertos lugares, consolidados como lugares de poder, donde los desplazamientos manifestantes en el espacio urbano se detienen o se dirigen, y donde particularmente se enfatizan algunos modos de acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Los modos de acci\u00f3n.<\/strong> El repertorio de estrategias que acompa\u00f1an a los desplazamientos y constituyen la acci\u00f3n de protesta no siempre es el mismo y no siempre es igual de aceptado por los espectadores. En la mayor\u00eda de las manifestaciones feministas, se suelen encontrar consignas en canciones, gritos, panfletos, pancartas, cierto tipo de vestuario, banderas, entre otros signos reconocibles que expresan las demandas y el car\u00e1cter de la protesta. Todas estas estrategias se explican cuando se piensan inscritas dentro de un contexto de tiempo y de espacio: \u201cAdem\u00e1s, tienen importancia el tiempo de la marcha \u2013el momento elegido tanto como la duraci\u00f3n\u2013, el espacio \u2013especialmente por la simbolog\u00eda de los recorridos\u2013\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Las pintas en el espacio p\u00fablico y en los monumentos o edificios patrimoniales tambi\u00e9n son parte de los modos de acci\u00f3n. De hecho, no es un recurso particular de las protestas feministas; es bastante ordinario. Ser\u00eda interesante comparar si el rechazo ante este recurso es el mismo cuando la protesta es de otro movimiento, pues en este caso tambi\u00e9n interviene que rompe con la representaci\u00f3n hegem\u00f3nica de la feminidad y la falta de validaci\u00f3n ante el enojo femenino como leg\u00edtimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La conocida feminista y antrop\u00f3loga Marta Lamas<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> hace un an\u00e1lisis cultural sobre la temporalidad afectiva que caracteriza al momento de auge de la Cuarta Ola en M\u00e9xico y las emociones que intervienen en el estallido actual, para discutir c\u00f3mo puede encaminarse el proyecto pol\u00edtico feminista a partir de este momento. Es interesante que su exploraci\u00f3n destaca las emociones como el punto de partida de donde han surgido las acciones e ideolog\u00edas del \u00faltimo par de a\u00f1os. Hay dos que recalca cuidadosamente, que, adem\u00e1s, son emociones fuertes o duras y muchas veces son recibidas como algo negativo: el dolor y la rabia. Pone el foco en la expresi\u00f3n pol\u00edtica de estas dos emociones en lugar de una categorizaci\u00f3n homog\u00e9nea de estos sucesos como violentos. Sobre la rabia se\u00f1ala, entre otras cosas, que es disruptiva cuando es vista en las mujeres, pues no se corresponde con las emociones aceptadas dentro de los mandatos tradicionales de la feminidad:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">\u2026indudablemente existe un repertorio emocional diferenciado por el g\u00e9nero (\u2026) los mandatos culturales favorecen que los varones expresen su rabia, sin perder masculinidad, mientras que inhiben que las mujeres hagan lo mismo, pues pierden feminidad (\u2026) Las causas por las cuales muchas mujeres ocultan su enojo y lo manejan de manera indirecta son b\u00e1sicamente tres: la socializaci\u00f3n familiar, las expectativas culturales de la feminidad y el enfrentamiento con un poder frene al cual se hallan en situaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta respuesta diferenciada, tanto de la sociedad, de los medios y las fuerzas policiales, tambi\u00e9n puede ir en funci\u00f3n de quienes protestan. El choque provocado por el incumplimiento de los mandatos de la feminidad est\u00e1 en el \u201cno son formas\u201d, aunque tambi\u00e9n habr\u00eda que dudar si se trata realmente de las formas. En cuanto a estas ha habido muchas, (activaciones, bailes, <em>performances<\/em>) que en lo inmediato suelen ser, cuando menos, objeto de burla. En lo medi\u00e1tico, suelen quedar invisibles para la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Interacci\u00f3n con los distintos actores.<\/strong> Lo anterior es clave en cuanto a las razones de una manifestaci\u00f3n y de ciertos modos de acci\u00f3n como las pintas. La cobertura medi\u00e1tica juega un papel importante en funci\u00f3n de la efectividad pol\u00edtica, sobre todo en el capitalismo tard\u00edo pues el espacio p\u00fablico est\u00e1 dominado por los medios de comunicaci\u00f3n. La imposibilidad de ciertos grupos de intervenir en el proceso de definici\u00f3n de la pol\u00edtica p\u00fablica junto con el sesgo medi\u00e1tico, institucional y social, crean un panorama donde no queda m\u00e1s opci\u00f3n, para que las instancias y las personas atiendan o se involucren, que por medio de la expresividad y espectacularidad de ciertas acciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Captar el inter\u00e9s period\u00edstico no es poca cosa:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">\u2026 los medios de comunicaci\u00f3n tienen una importancia crucial para todos aquellos que no tienen acceso regular al sistema pol\u00edtico (\u2026) al dar a publicidad su causa, los contestatarios pueden esperar obtener un derecho de acceder a tal o cual instancia institucional, es decir que se les reconozca como interlocutores leg\u00edtimos (representatividad), que se tome en cuenta su propia definici\u00f3n de la situaci\u00f3n (instalaci\u00f3n de un problema) y de las soluciones que aportar (decisiones pol\u00edticas)<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En estos reclamos particulares, donde gran parte de lo urgente son problemas estructurales como la violencia de g\u00e9nero, las intervenciones culturales tambi\u00e9n apelan a la toma de conciencia y de postura individual. Muchas veces \u2013aunque no siempre\u2013 la interpelaci\u00f3n no es hacia actores pol\u00edticos ni instituciones, sino hacia quienes forman parte de lo inmediato y cotidiano; la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La escritura viene en muchos formatos, est\u00e9n culturalmente aceptados o no. Brenda Lozano<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> re\u00fane algunos ejemplos en su texto <em>No ad\u00f3nde va, sino de d\u00f3nde viene<\/em>. El caso de Filomela en <em>Las metamorfosis<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> de Ovidio, quien es violada por Tereo, casado con su hermana Progne. Tereo le corta la lengua, la encierra y le dice a Progne que su hermana ha muerto. Un a\u00f1o despu\u00e9s, Filomela secuestrada teje unas letras p\u00farpuras que denuncian lo sucedido y le manda el textil a su hermana, a quien le llega el mensaje. Otro ejemplo, el primer registro m\u00edtico en la historia occidental: el lamento de \u00cdo. Hija del r\u00edo \u00cdnaco, \u00cdo es convertida por Hera en una vaca para ser silenciada despu\u00e9s de que Zeus la viola. \u00cdo escribe lo que pas\u00f3 con su pezu\u00f1a en la arena cuando se da cuenta de que no puede contarle a \u00cdnaco lo que sucedi\u00f3. Un tercer ejemplo, una menor de trece a\u00f1os se suicida en Puebla despu\u00e9s de ser violada y en su cuerpo deja escrito un mensaje con los nombres de quienes la violaron y lo que le hicieron<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. La escritura tambi\u00e9n puede ser disidente, escapar de las regulaciones a manera de mensajes que lo que buscan es denunciar. No son mensajes que se puedan entregar de otra manera, de \u201cmejores maneras\u201d.\u00a0<span style=\"color: #993300;\">\u00b6<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #993300;\">[Publicado el\u00a04 de\u00a0noviembre de 2021]<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #993300;\">[.925 Artes y Dise\u00f1o, A\u00f1o 8, edici\u00f3n 32]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li><span style=\"color: #000080;\">\u00c1lvarez Enr\u00edquez, L. (2020). \u00abEl movimiento feminista en M\u00e9xico en el siglo XXI: juventud, radicalidad y violencia\u00bb, <em>Revista Mexicana de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales<\/em>, n\u00fam. 240, pp. 147-175.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Blair Trujillo, E. (2009). \u00abAproximaci\u00f3n te\u00f3rica al concepto de violencia: avatares de una definici\u00f3n\u00bb, <em>Pol\u00edtica y Cultura<\/em>, n\u00fam. 32, pp. 9-33.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Collin, F. (1994). \u201cEspacio dom\u00e9stico. Espacio p\u00fablico. Vida privada\u201d, <em>Seminario Permanente Ciudad y Mujer<\/em>.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Fahs, B. (ed.), (2020). <em>Burn It Down! Feminist Manifestos for the Revolution<\/em>, Verso, Londres.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Fillieule, O. y Tartakowsky, D. (2015). <em>La manifestaci\u00f3n: cuando la acci\u00f3n colectiva toma las calles<\/em>, Siglo Veintiuno, Buenos Aires. pp. 222.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Lamas, M. (2021). <em>Dolor y pol\u00edtica: sentir, pensar y hablar desde el feminismo<\/em>, Oc\u00e9ano, Ciudad de M\u00e9xico. pp. 263.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Lozano, B. (2018). No ad\u00f3nde va, sino de d\u00f3nde viene. Tsunami, Gabriela Jauregui ed., M\u00e9xico, Sexto Piso.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Mouffe, C. (2014). <em>Agon\u00edstica: Pensar el mundo pol\u00edticamente<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Buenos Aires.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Rosler, M. (2017). <em>Clase cultural: Arte y gentrificaci\u00f3n<\/em>, Caja Negra Editora, Buenos Aires.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000080;\">Soto Villagr\u00e1n, P. (2014). \u201cPatriarcado y Orden Urbano: Nuevas y Viejas Formas de Dominaci\u00f3n de G\u00e9nero en la Ciudad\u201d, <em>Revista Venezolana de Estudios de la Mujer<\/em>, vol. 19, n\u00fam. 42.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Soto Villagr\u00e1n, P. (2014). \u201cPatriarcado y Orden Urbano: Nuevas y Viejas Formas de Dominaci\u00f3n de G\u00e9nero en la Ciudad\u201d, Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, vol. 19, n\u00fam. 42. pp. 199-214<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Collin, F. (1994). \u201cEspacio dom\u00e9stico. Espacio p\u00fablico. Vida privada\u201d, Seminario Permanente Ciudad y Mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Mouffe, C. (2014). Agon\u00edstica: Pensar el mundo pol\u00edticamente, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Buenos Aires. pp. 146.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mouffe utiliza el agonismo como una manera de entender y abordar las pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas desde el reconocimiento del conflicto y la diferencia, evitando la constante b\u00fasqueda de consenso y permitiendo que en la arena pol\u00edtica y social no se dejen a un lado los intereses y expresiones particulares de cada grupo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Mouffe, C. (2014). Op. cit. p. 98.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Mouffe, C. (2014). Op. cit. p. 99.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Mouffe, C. (2014). Op. cit. p. 99.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Mouffe, C. (2014). Op. cit. p. 99<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Fahs, B. (ed.), (2020). Burn It Down! Feminist Manifestos for the Revolution, Verso, Londres. p. 515.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Olivier Fillieule es un polit\u00f3logo y soci\u00f3logo que se desempe\u00f1a como investigador en el CNRS, profesor de tiempo completo en la Universidad de Lausana y director del Instituto de Estudios Pol\u00edticos e Internacionales. Danielle Tartakowsky es historiadora y profesora en la Universidad Par\u00eds VIII y se especializa en historia contempor\u00e1nea. Son coautores del libro <em>La manifestaci\u00f3n: cuando la acci\u00f3n colectiva toma las calles.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Fillieule, O. y Tartakowsky, D. (2015). La manifestaci\u00f3n: cuando la acci\u00f3n colectiva toma las calles, Siglo Veintiuno, Buenos Aires. pp. 222.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Fillieule, O. y Tartakowsky, D. (2015). Op. cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Fillieule, O. y Tartakowsky, D. (2015). Op. cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Lamas, M. (2021). Dolor y pol\u00edtica: sentir, pensar y hablar desde el feminismo, Oc\u00e9ano, Ciudad de M\u00e9xico. pp. 263.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Lamas, M. (2021). Op. cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Fillieule, O. y Tartakowsky, D. (2015). Op. cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Lozano, B. (2018). No ad\u00f3nde va, sino de d\u00f3nde viene. Tsunami, Gabriela Jauregui ed., M\u00e9xico, Sexto Piso. pp. 101-117.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Considerada una de las obras maestras de la literatura latina, Las Metamorfosis es un vasto poema en quince libros, basados en la mitolog\u00eda y en la literatura hel\u00e9nicas. La obra contiene 246 leyendas mitol\u00f3gicas que explican las diversas formas externas que adoptaron los personajes y cosas de la antig\u00fcedad, desde el comienzo del caos hasta la transformaci\u00f3n de Julio C\u00e9sar. Obra del poeta romano Publio Ovidio Nason, terminado en el a\u00f1o 8 d. C.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Lozano, B. (2018). Op. cit. p.106.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Hanna Hern\u00e1ndez Ortega.\u2013 Hablar del espacio como feminista\u00a0es una cuesti\u00f3n de valorar y politizar lo cotidiano;\u00a0reconocer que aquello que cada uno de nosotrxs experimenta\u00a0es de donde se crea el orden productivo y reproductivo,\u00a0y tambi\u00e9n de donde surge la resistencia. Manifiesto para una nueva presencia feminista. Eskalera Karakola En los \u00faltimos a\u00f1os hemos visto, cada vez con m\u00e1s frecuencia, distintas intervenciones en el espacio p\u00fablico durante movilizaciones feministas. Las pintas han suscitado gran controversia, muchas veces la prensa ha centrado la atenci\u00f3n en el estado de la ciudad despu\u00e9s de una manifestaci\u00f3n, una buena parte de la sociedad se ha<\/p>\n","protected":false},"author":70,"featured_media":7698,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[291],"tags":[97,340,397,399,398,68],"class_list":["post-7693","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hanna-hernandez-ortega","tag-arquitectura","tag-feminismo","tag-manifestacion","tag-monumentos","tag-pintas","tag-urbanismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/70"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7693"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7693\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7847,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7693\/revisions\/7847"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7698"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}