{"id":7647,"date":"2022-05-05T19:01:45","date_gmt":"2022-05-06T01:01:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx?p=7647"},"modified":"2025-01-14T17:03:53","modified_gmt":"2025-01-14T23:03:53","slug":"dibujarunespaciohabitado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2022\/05\/05\/dibujarunespaciohabitado\/","title":{"rendered":"Dibujar un espacio habitado. Aproximaciones a un habitar interno de la memoria"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img data-del=\"avatar\" src='https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Judith-Aramburu-Recuperado-60x60.png' class='avatar pp-user-avatar avatar-48 photo ' height='48' width='48'\/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Judith A. Ar\u00e1mburu Garc\u00eda<\/p><\/div><\/div>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #808080;\">Para el artista dibujar es descubrir.<br><\/span><span style=\"color: #808080;\">John Berger<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-text-align-left wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #800000;\">El dibujo se interrelaciona con la memoria y el espacio mediante el desarrollo de una actitud fenomenol\u00f3gica, la cual permite observar las m\u00faltiples formas en las que los recuerdos de los espacios se van presentando ante la conciencia y se van convirtiendo en trazos que logran traducir lo que se ha experimentado y los rastros que deja el haber evocado un espacio habitado<a style=\"color: #800000;\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Primera aproximaci\u00f3n: sobre el concepto de dibujo<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">El dibujo invita a un di\u00e1logo inmediato con la realidad circundante y cuestiona el hecho cotidiano; vuelve posible una aproximaci\u00f3n al objeto, a la sensaci\u00f3n, a la experiencia, a un conocimiento, a una idea. \u201cUn dibujo es un documento autobiogr\u00e1fico que da cuenta del descubrimiento de un suceso, ya sea visto, recordado o imaginado. Una obra \u2018acabada\u2019 es un intento de construir un acontecimiento en s\u00ed mismo\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Un trazo permite lanzar una primera idea, arrojar informaci\u00f3n interna, externar lo que no est\u00e1 esclarecido. Cada d\u00eda vamos coleccionando emociones, recuerdos y vivencias que ocupamos para producir, poco importa el tipo de registro que utilicemos, lo recolectado va a tomar formas diversas. Una l\u00ednea hace comprender de distintas maneras un hecho atemporal, asemej\u00e1ndolo, quiz\u00e1, con los relatos de Plinio el Viejo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> en cuanto al primer encuentro de dibujo, en el contorno de esa sombra humana sobre la pared. Al respecto, Regis Debray menciona que \u201cRepresentar es hacer presente lo ausente. Por lo tanto, no es simplemente evocar sino reemplazar. Como si la imagen estuviera ah\u00ed para cubrir una carencia, aliviar una pena\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">El dibujo ofrece un acercamiento a los fen\u00f3menos atemporales en un sinf\u00edn de dicotom\u00edas en las cuales se procura la reflexi\u00f3n, el an\u00e1lisis y la confrontaci\u00f3n del lenguaje visual con las situaciones que se presentan en la vida \u2014como las p\u00e9rdidas y los espacios que alguna vez fueron habitados y que perduran gracias a nuestra memoria\u2014. Seg\u00fan Berger existen tres tipos de dibujos: los estudios, los bocetos y los hechos de memoria. Estos \u00faltimos tratan de hacer un compendio de la informaci\u00f3n que se almacena: \u201cse hacen a fin de exorcizar un recuerdo que obsesiona al artista, a fin de sacarse de la cabeza de una vez para siempre determinada imagen, llev\u00e1ndola a un papel. La imagen insoportable puede ser dulce, triste, espantosa, atractiva, cruel\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Esto, dentro del contexto del arte contempor\u00e1neo, hace que el dibujo sea un concepto y una pr\u00e1ctica tan amplia que no se puede comprimir en una sola vertiente, puesto que se muestra como un lenguaje que se aproxima a la realidad a partir de sus m\u00faltiples formas en cuanto a la l\u00ednea que se expresa. Ya lo ha mencionado Adolphs Volker:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">El dibujo se dirige hacia adentro y hacia afuera; es experimento de la contemplaci\u00f3n y del pensamiento sin nunca llegar a un final exquisito. Por lo tanto, el dibujo no se ocupa \u00fanicamente de s\u00ed mismo y de sus recursos sino tambi\u00e9n de todo aquello que va m\u00e1s all\u00e1, es decir, del mundo.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Segunda aproximaci\u00f3n: memoria y espacio<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">La memoria, m\u00e1s all\u00e1 de su funci\u00f3n neurofisiol\u00f3gica, tambi\u00e9n abarca lo sociocultural en tanto a la percepci\u00f3n de la realidad y la construcci\u00f3n de significados. No podemos recordar todo aquello que percibimos y tampoco olvidarlo, el funcionamiento de cada uno es un asunto que a\u00fan no logramos dilucidar por completo, como lo expresa Samuel Arriar\u00e1n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Se tiene memoria de ciertas cosas, para otras no; hay cosas que debemos retener y otras que necesitamos olvidar. De tal manera que la relaci\u00f3n retener-recordar se conecta forzosamente con el olvido, que no es p\u00e9rdida y falta sino algo constitutivo de la vida humana<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Sobre esta misma idea, Paul Ricoeur expresa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">\u00bfde qu\u00e9 hay recuerdo?, \u00bfde qui\u00e9n es la memoria? [\u2026] Los griegos ten\u00edan dos palabras, mn\u0113m\u0113 y anamnesis [sic], para designar, por una parte, el recuerdo como algo que aparece, algo pasivo, en definitiva, hasta el punto de caracterizar como afecci\u00f3n \u2013pathos\u2013 su llegada a la mente, y, por otra parte, el recuerdo como objeto de una b\u00fasqueda llamada, de ordinario, rememoraci\u00f3n, recolecci\u00f3n. El recuerdo, encontrado y buscado de modo alternativo, se sit\u00faa en la encrucijada de la sem\u00e1ntica y de la pragm\u00e1tica. Acordarse es tener un recuerdo o ir en su b\u00fasqueda<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">De igual manera, la noci\u00f3n de espacio considera varios factores que van desde la percepci\u00f3n f\u00edsica hasta la complejidad en el pensamiento y experiencia personal, \u00e9stos son: las funciones adaptativa y simb\u00f3lica; lo conductual; el territorio y espacio personal; y el apego al lugar. Al respecto, Jes\u00fas Rojas Arredondo menciona que: \u201cse puede apreciar que el espacio tambi\u00e9n puede entenderse como una categor\u00eda para pensar la vida, una categor\u00eda m\u00faltiple y rigurosa, una categor\u00eda en las cosas, los hechos y las circunstancias que ocurren\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. A partir de aqu\u00ed podemos vislumbrar el espacio no s\u00f3lo como un \u201cterritorio f\u00edsico abstracto\u201d sino como un lugar que guarda en s\u00ed el escenario en el que nos desenvolvemos, no s\u00f3lo lo que nos rodea sino tambi\u00e9n lo que rodeamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">En la cualidad simb\u00f3lica del espacio, junto a la memoria, es donde ocurren y se trasponen las cosas, pues no podemos separar nuestras experiencias, actos, recuerdos o situaciones del lugar en el que acontecen. Tanto la memoria como la cualidad simb\u00f3lica precisan su contenido al tiempo que ayudan a examinar y recobrar las vivencias, ya que es el espacio lo que define el significado y nos acciona en las circunstancias que se presentan. As\u00ed lo describen Jos\u00e9 Antonio Corraliza y Jos\u00e9 Mar\u00eda Le\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Gran parte de la experiencia acumulada por los sujetos a lo largo de su existencia est\u00e1 relacionada con un lugar [\u2026] Los lugares anclan las vivencias de los sujetos, definen sus contenidos y ayudan a reconocer y a recuperar esas mismas vivencias<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Es decir, se va desarrollando una capacidad evocadora ligada a las experiencias pasadas. En palabras de Javier Maderuelo: \u201cEs la experiencia quien define el car\u00e1cter y las condiciones del espacio, configurando la capacidad perceptiva de \u00e9l\u201d.&nbsp; Por ejemplo, una mudanza no s\u00f3lo significa llevarse objetos, sino tambi\u00e9n recuerdos del lugar en el que estuvimos y de las personas con las que convivimos, los cuales pueden presentarse de manera frecuente, pero tambi\u00e9n olvidarse. En lo que se ha de recapacitar es en el hecho de que lo espacial es lo que invita a la evocaci\u00f3n de lo vivido, lo que act\u00faa sobre el recuerdo, aquello que sugiere un movimiento y nos conduce a una diversidad de direcciones, oportunidades o situaciones como escenario de nuestros actos, pensamientos y afectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Tercera aproximaci\u00f3n: dibujar un espacio habitado<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Dibujar un espacio habitado consiste en reflexionar sobre la espacialidad: en eso que se ha transitado, que es atemporal \u2013porque se puede recorrer con la memoria\u2013, y donde existe una conciencia de haberse ocupado \u2013porque se puede rastrear\u2013. Para captar el recuerdo de un lugar, se trabaja con los remanentes y se convive con \u00e9stos; es decir, se trata de concientizar la experiencia; de recordar la experiencia y la experiencia de recordar. En t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, particularmente lo teorizado por Edmund Husserl, la actitud fenomenol\u00f3gica nos adentra a la experiencia y a la descripci\u00f3n de un fen\u00f3meno, dejando atr\u00e1s las posibles conjeturas de la interpretaci\u00f3n y la significaci\u00f3n. Dicho de otro modo, no se necesita descifrar cada concepto sino observarlo y reflexionarlo a partir de los cuestionamientos surgidos dentro de los procesos creativos, es decir, permitir una interacci\u00f3n con los fen\u00f3menos que se presentan en la conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Esto se podr\u00eda ejemplificar al tener un cubo entre las manos que sabemos consta de seis caras (un conocimiento previo y parcial ya nos ha indicado que se trata de un cubo), pero al observarlo s\u00f3lo vemos tres caras al mismo tiempo; para ver las otras tres debemos rotarlo, pues no vemos el objeto en su totalidad, sino que la experiencia nos hace percibirlo en partes. A esto Husserl lo nombr\u00f3 \u201cescorzos\u201d. Trabajar reiteradamente sobre una imagen permite recabar informaci\u00f3n en cada boceto o dibujo que se hace debido a que la idea inicial se modifica, se buscan otras alternativas para acercarse a un efecto esperado y tambi\u00e9n se comprende que cada uno tiene sus propiedades particulares [V\u00e9anse las figuras 1 y 2].<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/F1.-Exploracion-del-espacio.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"224\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/F1.-Exploracion-del-espacio.jpg\" alt=\"FIGURA 1. Judith Ar\u00e1mburu, Exploraci\u00f3n del espacio con perspectiva. Carb\u00f3n vegetal sobre papel bond, 69\u00d7188 cm., 2016.\" class=\"wp-image-7652\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F1.-Exploracion-del-espacio.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F1.-Exploracion-del-espacio-300x67.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F1.-Exploracion-del-espacio-480x108.jpg 480w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #993300;\">FIGURA 1. Judith Ar\u00e1mburu, Exploraci\u00f3n del espacio con perspectiva. Carb\u00f3n vegetal sobre papel bond, 69\u00d7188 cm., 2016.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/F2.-Boceto-para-Proceso.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"363\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/F2.-Boceto-para-Proceso.jpg\" alt=\"FIGURA 2. Judith Ar\u00e1mburu, Boceto para Proceso de desalojo. Carb\u00f3n vegetal sobre papel bond, 69\u00d7188 cm., 2016.\" class=\"wp-image-7653\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F2.-Boceto-para-Proceso.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F2.-Boceto-para-Proceso-300x109.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F2.-Boceto-para-Proceso-480x174.jpg 480w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #993300;\">FIGURA 2. Judith Ar\u00e1mburu, Boceto para Proceso de desalojo. Carb\u00f3n vegetal sobre papel bond, 69\u00d7188 cm., 2016.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Al comprender la concepci\u00f3n propia sobre el espacio habitado, el m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico funge como estrategia de aproximaci\u00f3n al recuerdo gracias al trabajo que se hace con cada lugar, pues el recuerdo se lleva al lenguaje visual, dando apertura a las diversas posibilidades de exploraci\u00f3n y experimentaci\u00f3n dentro de los procesos creativos. Mediante los bocetos se busca capturar elementos y observarlos, dependiendo de la actitud fenomenol\u00f3gica que se pueda adoptar y desarrollar en cada momento de interacci\u00f3n con lo recordado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">A partir de lo observado durante el proceso, aparece la palabra inestabilidad cuando se reconoce una sensaci\u00f3n fluctuante sobre la escena a recordar, \u00e9sta cobra sentido en la fugacidad del soporte y los materiales pl\u00e1sticos que se van combinando con los trazos. El dibujo se va convirtiendo en un pedazo de reminiscencia individual, en un imaginario propio a partir de las evocaciones que van tomando formas diversas, hasta que se logra hablar desde la imagen. Es gracias al constante di\u00e1logo interno, la repetici\u00f3n de bocetos y el uso de materiales, que el proceso se presta al an\u00e1lisis y la reflexi\u00f3n sobre observar el recuerdo, convivir con \u00e9l y exteriorizarlo. O en palabras del propio Husserl: \u201cLa percepci\u00f3n es meramente vivencia de mi sujeto, del sujeto que percibe. Igualmente son vivencias subjetivas el recuerdo y la expectativa y todos los actos intelectuales edificados sobre ellos\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">En el caso particular de este proceso, los trazos de EH4: Proceso de desalojo [V\u00e9ase la figura 3], sugieren una atm\u00f3sfera cruda pero vigorosa, un tanto inquietante e inestable que se despliega y se mueve. Se trata de un espacio que muestra el despojo de objetos, donde s\u00f3lo quedan atisbos de personas y vivencias. En palabras de Berger: \u201cEl dibujo fue una manera de dirigirse a lo ausente, de hacer que apareciera lo ausente\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.&nbsp;<span style=\"color: #993300;\">\u00b6<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/F3.-EH4-Proceso.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"643\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2021\/10\/F3.-EH4-Proceso.jpg\" alt=\"FIGURA 3. Judith Ar\u00e1mburu. EH4: Proceso de desalojo. Carb\u00f3n vegetal y comprimido, medio acr\u00edlico, pigmentos y pintura acr\u00edlica sobre papel, 120\u00d7268 cm., 2016.\" class=\"wp-image-7654\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F3.-EH4-Proceso.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F3.-EH4-Proceso-300x193.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F3.-EH4-Proceso-480x309.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/F3.-EH4-Proceso-778x500.jpg 778w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #993300;\">FIGURA 3. Judith Ar\u00e1mburu. EH4: Proceso de desalojo. Carb\u00f3n vegetal y comprimido, medio acr\u00edlico, pigmentos y pintura acr\u00edlica sobre papel, 120\u00d7268 cm., 2016.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"p1 wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #993300;\">[Publicado el&nbsp;5 de&nbsp;mayo de 2022]<\/span><br><span style=\"color: #993300;\">[.925 Artes y Dise\u00f1o, A\u00f1o 9, edici\u00f3n 34]<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><span style=\"color: #000080;\">Arriar\u00e1n, S. (2010). Filosof\u00eda de la memoria y del olvido. Universidad Pedag\u00f3gica Nacional-\u00cdtaca, M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Ar\u00e1mburu Garc\u00eda, J. A. (2019). Espacios Perdidos. Interrelaciones entre p\u00e9rdida, memoria y espacio en el dibujo. Tesis de Maestr\u00eda. Facultad de Artes y Dise\u00f1o- Posgrado en Artes y Dise\u00f1o, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Berger, J. (2011). Sobre el dibujo. Gustavo Gili. Barcelona.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Corraliza, Jos\u00e9 Antonio y Le\u00f3n Rubio, Jos\u00e9 Mar\u00eda. 1994. Aspectos ambientales de la conducta y facilitaci\u00f3n social. En Psicolog\u00eda Social, coord. J. Francisco Morales Dom\u00ednguez. Barcelona: McGraw-Hill.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Morales Dom\u00ednguez, J. F.; Gaviria, E. Coord. (1994). Psicolog\u00eda Social, McGraw-Hill. Madrid.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Debray, R. (1994). Vida y muerte de la imagen: Historia de la mirada en Occidente. Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, Barcelona.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Husserl, E. (1982). La idea de fenomenolog\u00eda: Cinco lecciones. FCE. M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Maderuelo, J. 2008. La idea de espacio. Akal. Madrid<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Ricoeur, P. (2000). La memoria, la historia, el olvido. FCE, Buenos Aires.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Vivas i Elias, P.; Mora Mart\u00ednez, M.; et al. (2005). Ventanas en la ciudad. Observaciones sobre las urbes contempor\u00e1neas. UOC. Barcelona.<\/span><\/li>\n\n\n\n<li><span style=\"color: #000080;\">Volker, A. \u201cEl laberinto del mundo. El dibujo en el arte contempor\u00e1neo\u201d, Banrepcultural, Youtube, minutos 8:20 al 8:41, (consultado el 13 de julio de 2021). https:\/\/youtu.be\/xYu6T7h1sUs<\/span><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Berger, J. (2011). Sobre el dibujo. Gustavo Gili. Barcelona. p. 7.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El presente art\u00edculo es un texto retomado y adaptado con fines de publicaci\u00f3n de: Judith A. Ar\u00e1mburu Garc\u00eda, \u201cEspacios Perdidos. Interrelaciones entre p\u00e9rdida, memoria y espacio en el dibujo\u201d (tesis de maestr\u00eda, FAD-PAD, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2019).<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Berger, J. Sobre el dibujo, 8.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Plinio el Viejo (Cayo Plinio Segundo) (Comum, hoy Como, 23 \u2013 Stabies, hoy Castelllammare di Stabia, 79). Escritor latino de cuyas obras se conserva su \u2018Historia natural\u2019, obra enciclop\u00e9dica que durante la Edad Media fue considerada m\u00e1xima autoridad en materia cient\u00edfica.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Debray, R. (1994). Vida y muerte de la imagen: Historia de la mirada en Occidente. Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, Barcelona. p. 34.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Berger, J. Sobre el dibujo, p. 35.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Adolphs Volker, \u201cEl laberinto del mundo. El dibujo en el arte contempor\u00e1neo\u201d, Banrepcultural, Youtube, minutos 8:20 al 8:41, (consultado el 13 de julio de 2021). https:\/\/youtu.be\/xYu6T7h1sUs<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Arriar\u00e1n, S. (2010). Filosof\u00eda de la memoria y del olvido. Universidad Pedag\u00f3gica Nacional-\u00cdtaca, M\u00e9xico. p. 11.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ricoeur, P. (2000). La memoria, la historia, el olvido. FCE, Buenos Aires. pp. 19-20.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Rojas Arredondo, J. (2005). \u201cNuevas ciudades y nuevos espacios\u201d, en Ventanas en la ciudad: Observaciones sobre las urbes contempor\u00e1neas. UOC. Barcelona. p. 91.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Corraliza, J. A. y Le\u00f3n Rubio, J. M. (1994). \u201cAspectos ambientales de la conducta y facilitaci\u00f3n social\u201d, en Psicolog\u00eda Social, coord. Morales Dom\u00ednguez, J. F. McGraw-Hill. Barcelona. p. 45.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Husserl, E. (1982). La idea de fenomenolog\u00eda: Cinco lecciones. FCE. M\u00e9xico. p. 29.<\/span><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Berger, J. Sobre el dibujo, 96.<\/span><\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el artista dibujar es descubrir.John Berger[1] Introducci\u00f3n El dibujo se interrelaciona con la memoria y el espacio mediante el desarrollo de una actitud fenomenol\u00f3gica, la cual permite observar las m\u00faltiples formas en las que los recuerdos de los espacios se van presentando ante la conciencia y se van convirtiendo en trazos que logran traducir lo que se ha experimentado y los rastros que deja el haber evocado un espacio habitado[2]. Primera aproximaci\u00f3n: sobre el concepto de dibujo El dibujo invita a un di\u00e1logo inmediato con la realidad circundante y cuestiona el hecho cotidiano; vuelve posible una aproximaci\u00f3n al objeto,<\/p>\n","protected":false},"author":97,"featured_media":7651,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[392],"tags":[60,394,396,393,395,208],"class_list":["post-7647","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-judith-a-aramburu-garcia","tag-dibujo","tag-espacio","tag-experiencia","tag-fenomenologia","tag-habitar","tag-memoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/97"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7647"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7647\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11843,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7647\/revisions\/11843"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}