{"id":464,"date":"2014-01-28T10:10:34","date_gmt":"2014-01-28T16:10:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx?p=464"},"modified":"2018-02-08T18:31:15","modified_gmt":"2018-02-09T00:31:15","slug":"como-se-cocina-una-revista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2014\/01\/28\/como-se-cocina-una-revista\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo se cocina una revista?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><strong>Por Eduardo A. \u00c1lvarez del Castillo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Introducci\u00f3n o aperitivos<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #800000;\">Los soportes editoriales pueden ser identificados de forma b\u00e1sica con un gran apartado que agrupa a los m\u00e1s representativos, a los m\u00e1s reconocidos, pero, primordialmente, a los que cuentan con caracter\u00edsticas esenciales muy claramente diferenciadas: el libro, el peri\u00f3dico y la revista. Estos tres soportes configuran los cimientos sobre los que se sustenta el \u00e1mbito editorial, asimismo, es en ellos en donde las piezas del dise\u00f1o despliegan sus capacidades. Cada uno de esos soportes posee caracter\u00edsticas particulares y sus finalidades est\u00e1n muy claramente delimitadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para comenzar brevemente a describirlos, habremos de iniciar con el libro, cuyo origen se remonta a la \u00e9poca en la que el ser humano ya hab\u00eda hecho conciencia de registrar sus posesiones, sus intercambios comerciales, sus leyes y normas, es decir, cuando ya estaba establecida la necesidad de documentar y preservar informaci\u00f3n de todo g\u00e9nero. El libro, como lo conocemos, surgi\u00f3 en la \u00e9poca en la que se abandon\u00f3 al papiro como soporte y se eligi\u00f3 al pergamino, pues \u00e9ste presentaba ventajas mayores sobre el sustrato anterior y siglos m\u00e1s adelante el pergamino dio paso al papel. Uno de los beneficios m\u00e1s importantes que aport\u00f3 la utilizaci\u00f3n del pergamino \u2013adem\u00e1s de resistencia, durabilidad y mayor facilidad que ofrec\u00eda a los escribas para su labor\u2013 fue obtener un formato muy cercano a lo que conocemos y utilizamos hoy en d\u00eda, llamado <em>codex<\/em> \u2013en singular\u2013 o c\u00f3dices \u2013en plural\u2013, \u201clibros cuadrados\u201d por su forma (Ig\u00fcin\u00edz, 1946)<span style=\"color: #800000;\"><strong>1<\/strong><\/span> y que se convirti\u00f3 en el antecedente directo del libro contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El proceso a trav\u00e9s del cual el libro dej\u00f3 de ser una pieza artesanal, de lenta confecci\u00f3n y de extensos tiempos de producci\u00f3n, es sin duda, la invenci\u00f3n de la impresi\u00f3n con tipos m\u00f3viles fundidos con una aleaci\u00f3n de plomo, esta\u00f1o y antimonio \u2013adjudicada a Johannes Gutenberg, despu\u00e9s del a\u00f1o 1450\u2013 (Zappaterra, 2008)<strong><span style=\"color: #800000;\">2<\/span><\/strong>, sin embargo, este artificio aun tard\u00f3 varios a\u00f1os en ser perfeccionado para producir impresos de calidad a costos razonables y dentro de plazos adecuados. Una vez alcanzado el perfeccionamiento de la imprenta, y adem\u00e1s de la difusi\u00f3n y producci\u00f3n del papel en Europa, los libros se fabricaron con mayor prontitud, consecuentemente sus costos se amortizaron y la difusi\u00f3n floreci\u00f3. Tales condiciones favorecieron el surgimiento de otros soportes editoriales en este devenir hist\u00f3rico: el peri\u00f3dico y, m\u00e1s adelante, la revista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A pesar de que se tiene noticia de que el primer peri\u00f3dico impreso en el mundo es la \u201cGazzete\u201d, en Nuremberg, Alemania (Zapaterra, 2008)<span style=\"color: #800000;\"><strong>3<\/strong><\/span>\u00a0en 1457, no podemos considerar que ese fue el surgimiento del peri\u00f3dico dentro de los par\u00e1metros que conocemos hoy en d\u00eda, sin embargo, cabe esta anotaci\u00f3n s\u00f3lo como un rasgo hist\u00f3rico. Para mayor precisi\u00f3n, habr\u00e1 que considerar que el peri\u00f3dico surgi\u00f3 en Europa como un proceso simult\u00e1neo en diversas ciudades: la aparici\u00f3n de un semanario de Estrasburgo, Francia, de nombre desconocido, en 1605 fue el primer soporte editorial destinado a la informaci\u00f3n de corte noticioso en el mundo. En 1622 Nataniel Butter public\u00f3 \u201cWeekly News\u201d, primer peri\u00f3dico impreso en ingl\u00e9s, y en 1631 Th\u00e9ophraste Renaudot public\u00f3 tambi\u00e9n el primer diario oficial del mundo perteneciente al reino franc\u00e9s. Y finalmente en 1650 en Leipzig, Alemania surge lo que si se reconoce como el primer diario a nivel mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A muy pocos a\u00f1os de distancia, en 1663 apareci\u00f3 la primera revista impresa, conocida como \u201cErbauliche Monaths-Unterredungen\u201d (Discusiones Mensuales Edificantes), un espacio para la reflexi\u00f3n escrita de temas diversos y de inter\u00e9s p\u00fablico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_469\" aria-describedby=\"caption-attachment-469\" style=\"width: 864px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-52.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-469 size-full\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-52.jpg\" alt=\"Revistas 52\" width=\"864\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-52.jpg 864w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-52-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-52-480x320.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-52-750x500.jpg 750w\" sizes=\"(max-width: 864px) 100vw, 864px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-469\" class=\"wp-caption-text\">Las revistas han sido desde su origen y hasta la fecha, un \u201cmecanismo\u201d para ofrecer al p\u00fablico informaci\u00f3n vigente de un amplio rango de temas.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">Como tercer pedestal de este c\u00edrculo fundamental del dise\u00f1o editorial hallaremos precisamente a la revista, o \u201cmagazine\u201d por su nombre en el idioma ingl\u00e9s. La historia del desarrollo de las revistas es muy particular, y su funci\u00f3n muy interesante: las revistas han sido desde su origen y hasta la fecha, un \u201cmecanismo\u201d para ofrecer al p\u00fablico informaci\u00f3n vigente de un amplio rango de temas, regularmente con apariciones mensuales \u2013entre muchas otras posibilidades de periodicidad\u2013. El nombre \u201cmagazine\u201d originalmente se utilizaba para denominar a los almacenes \u2013dep\u00f3sitos o compartimientos\u2013 de p\u00f3lvora, y en 1731, el ingl\u00e9s Edward Cave utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino para denominar a una publicaci\u00f3n a la que llam\u00f3 \u201cGentleman\u2019s Magazine\u201d sugiriendo que era un almac\u00e9n de toda la informaci\u00f3n que un caballero \u2013de la \u00e9poca\u2013 necesitaba conocer.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Definici\u00f3n de una revista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Entendamos, por principio, a la revista como una publicaci\u00f3n peri\u00f3dica \u2013ya sea semanal, quincenal, mensual, bimestral, trimestral, semestral, etc\u00e9tera\u2013, que cuenta con ciertas fuentes de financiamiento \u2013publicidad pagada, becas o alguna otra\u2013, editada a lo largo de cierto tiempo y que ofrece al p\u00fablico lector informaci\u00f3n especializada sobre los temas que son de su inter\u00e9s, caracterizados por la gran especificidad de su tratamiento. Tal caracter\u00edstica de particularidad de las revistas crea un lazo de cercan\u00eda o familiaridad con los lectores, porque crea v\u00ednculos, pertenencia e identidad, como ning\u00fan otro medio de comunicaci\u00f3n lo puede lograr.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En t\u00e9rminos de dise\u00f1o editorial o los ingredientes<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_471\" aria-describedby=\"caption-attachment-471\" style=\"width: 864px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-27.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-471 size-full\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-27.jpg\" alt=\"Revistas 27\" width=\"864\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-27.jpg 864w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-27-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-27-480x320.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Revistas-27-750x500.jpg 750w\" sizes=\"(max-width: 864px) 100vw, 864px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-471\" class=\"wp-caption-text\">El nombre \u201cmagazine\u201d originalmente se utilizaba para denominar a los almacenes de p\u00f3lvora, y en 1731, el ingl\u00e9s Edward Cave utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino para una publicaci\u00f3n a la que llam\u00f3 \u201cGentleman\u2019s Magazine\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">Para establecer convenciones o criterios aplicables a diversas piezas editoriales, este breve apartado tiene como misi\u00f3n identificar y examinar algunas ideas relevantes entorno al dise\u00f1o editorial, entendi\u00e9ndolo como la disposici\u00f3n de informaci\u00f3n textual y visual dentro de una superficie determinada, a trav\u00e9s de una disposici\u00f3n intencionada, estrat\u00e9gica y planeada, para que el lector perciba de manera precisa y clara el contenido, en resumen, una estrategia de comunicaci\u00f3n ligada estrechamente con la evoluci\u00f3n de la escritura y con trascendencia \u2013sin duda\u2013 hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>a) Elementos constructivos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Como punto de partida es necesario identificar y delimitar el espacio de trabajo (ya sea una p\u00e1gina o bien, si es el caso, una interfaz) eligiendo las dimensiones y la orientaci\u00f3n del soporte, cabe indicar que el mensaje quedar\u00e1 influido por dicha orientaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">La siguiente decisi\u00f3n ser\u00e1 determinar los m\u00e1rgenes de una p\u00e1gina donde, sin importar el m\u00e9todo de obtenci\u00f3n y dimensiones finales, quedar\u00e1 establecida el \u00e1rea de trabajo a la que llamaremos \u2018columna\u2019. Si es necesario, o si el mensaje as\u00ed lo requiere, esta \u00e1rea puede ajustarse a otras posibilidades a trav\u00e9s de la inclusi\u00f3n de divisiones verticales y horizontales que generar\u00e1n columnas y campos. De tal modo tendr\u00e1 lugar una construcci\u00f3n jer\u00e1rquica con diversas posibilidades: 1) estructurar la informaci\u00f3n escrita y visual, 2) dar orden y coherencia, y 3) ofrecer flexibilidad, ritmo y consistencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Su funci\u00f3n ser\u00e1 distribuir adecuadamente las diversas clases de objetos (ya sean morfol\u00f3gicos, tipogr\u00e1ficos o crom\u00e1ticos) dentro del mencionado espacio. A esta estructura invisible destinada para organizar contenidos se le conoce como ret\u00edcula. Es un sistema de planificaci\u00f3n y manejo del espacio en fragmentos manejables y ofrece ubicaci\u00f3n, escala y significaci\u00f3n entre los elementos mencionados.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Algunas de sus caracter\u00edsticas principales son: la versatilidad de ser \u2013de acuerdo a su construcci\u00f3n\u2013 tanto flexible y org\u00e1nica, como rigurosa y mec\u00e1nica, pero con la misi\u00f3n establecida de aportar claridad, eficacia, econom\u00eda y continuidad a los procesos de dise\u00f1o, pues facilita la valoraci\u00f3n de los contenidos, genera ritmos y contrastes, vol\u00famenes y vac\u00edos con los contenidos y ello permite a la vista desplazarse en la superficie del medio editorial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Contando con una ret\u00edcula consistente se generan, a partir de ella, composiciones tanto activas como pasivas a decisi\u00f3n del dise\u00f1ador. Y cuando se ha decidido crear una textura est\u00e1tica se le pueden agregar los cambios o variantes y las alteraciones que sean necesarias para enfatizar el mensaje. Una modificaci\u00f3n de esta naturaleza ser\u00e1 percibida como un \u00e9nfasis y\/o como un signo de importancia informativa. Por tanto, queda asentado que la ret\u00edcula ha de servir como una estructura que ofrezca coherencia al medio, pero que nunca resulta ser una camisa de fuerza o limitante para el dise\u00f1o y la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>b) Elementos de navegaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Como segunda fase de la construcci\u00f3n de la p\u00e1gina o interfaz hallamos a una serie de elementos que complementan dicha arquitectura y que tienen como funci\u00f3n principal orientar al lector-usuario en su tr\u00e1nsito por la pieza editorial, el espacio de ubicaci\u00f3n estar\u00e1 tanto al interior como al exterior del \u00e1rea de trabajo previamente determinado, dichos elementos son: los folios, los reiteradores, las cornisas, las plecas (tanto filetes, como corondeles).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00bfCu\u00e1les son sus funciones? los folios han de encargarse de la numeraci\u00f3n de las p\u00e1ginas, los reiteradores son los elementos gr\u00e1ficos o textuales que indican la secci\u00f3n, cap\u00edtulo o segmento en la cual estamos ubicados, la cornisa, ubicada en la parte superior de la p\u00e1gina, ofrece las secciones y la fecha, las plecas \u2013en diversa orientaci\u00f3n\u2013 son signos gr\u00e1ficos formado por una l\u00ednea de grosor y calidad variable usada generalmente para separar diferentes partes de un texto y diversos contenidos<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>c) Elementos tipogr\u00e1ficos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Al inicio del proceso de confecci\u00f3n de una pieza editorial un factor a tomar en cuenta es el referente a la tipograf\u00eda. Derivada de la elecci\u00f3n tipogr\u00e1fica \u2013hecha para dar personalidad propia a la publicaci\u00f3n\u2013 se debe iniciar con el establecimiento de las jerarqu\u00edas tipogr\u00e1ficas elegidas. La consecuencia l\u00f3gica es generar una \u2018paleta de estilos\u2019 correspondiente. La decisi\u00f3n de utilizar ciertas tipograf\u00edas en ciertos puntajes, con determinada alineaci\u00f3n, puntaje, color, y dem\u00e1s caracter\u00edsticas \u2013y no otras\u2013 debe enfatizar la comunicaci\u00f3n de determinado mensaje.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">En suma, podemos identificar tres dimensiones informativas que intervienen en la construcci\u00f3n de la p\u00e1gina: los elementos constructivos, los elementos de navegaci\u00f3n y los elementos tipogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Colof\u00f3n o el postre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo que realmente hace relevante a una revista \u2013sea cual fuere su finalidad\u2013 son los cocineros y la fina selecci\u00f3n de los ingredientes que le dar\u00e1n saz\u00f3n a su estofado, ello le imprimir\u00e1 un sabor particular y, lo m\u00e1s significativo, provocar\u00e1 un exquisito gusto en el paladar del lector quien, \u00e1vidamente, habr\u00e1 de esperar el pr\u00f3ximo banquete mediante la edici\u00f3n siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #800000;\">(Publicado el 28 de enero de 2014)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Fuentes de consulta:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li>Ig\u00fciniz, J. B. (1946). El libro, Ep\u00edtome de Bibliolog\u00eda. M\u00e9xico. Porr\u00faa.<\/li>\n<li>King, S. (2001). Dise\u00f1o de revistas, Pasos para conseguir el mejor dise\u00f1o. Barcelona, Gustavo Gili.<\/li>\n<li>Leslie, J. (2000). Nuevo dise\u00f1o de revistas. Barcelona, Espa\u00f1a. Gustavo Gili.<\/li>\n<li>Zappaterra, Y. (2008). Dise\u00f1o editorial de peri\u00f3dicos y revistas. Barcelona. Gustavo Gili.<\/li>\n<\/ul>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong style=\"color: #808080;\">1.<\/strong><span style=\"color: #808080;\">\u00a0Ig\u00fciniz, J. B. (1946). El libro, Ep\u00edtome de Bibliolog\u00eda. M\u00e9xico. Porr\u00faa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><strong>2<\/strong><strong>.<\/strong>\u00a0Zappaterra, Y. (2008). Dise\u00f1o editorial de peri\u00f3dicos y revistas. Barcelona. Gustavo Gili.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><strong>3.<\/strong> Zappaterra, Y. (2008). Op. cit.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Eduardo A. \u00c1lvarez del Castillo. Introducci\u00f3n o aperitivos Los soportes editoriales pueden ser identificados de forma b\u00e1sica con un gran apartado que agrupa a los m\u00e1s representativos, a los m\u00e1s reconocidos, pero, primordialmente, a los que cuentan con caracter\u00edsticas esenciales muy claramente diferenciadas: el libro, el peri\u00f3dico y la revista. Estos tres soportes configuran los cimientos sobre los que se sustenta el \u00e1mbito editorial, asimismo, es en ellos en donde las piezas del dise\u00f1o despliegan sus capacidades. Cada uno de esos soportes posee caracter\u00edsticas particulares y sus finalidades est\u00e1n muy claramente delimitadas. 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