{"id":4114,"date":"2018-08-16T18:20:10","date_gmt":"2018-08-17T00:20:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx?p=4114"},"modified":"2018-08-16T18:20:10","modified_gmt":"2018-08-17T00:20:10","slug":"el-espacio-arquitectonico-el-espacio-de-accion-del-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2018\/08\/16\/el-espacio-arquitectonico-el-espacio-de-accion-del-hombre\/","title":{"rendered":"El espacio arquitect\u00f3nico, el espacio de acci\u00f3n del hombre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><strong>Por Asdr\u00fabal Letechip\u00eda Garc\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #800000;\">Nuestro entorno f\u00edsico, el espacio que habitamos. Se encuentra ocupado por los objetos que nos rodean, principalmente por las construcciones caracter\u00edsticas de las grandes ciudades, que ocasionalmente aparenta estar vac\u00edo, pero est\u00e1 lleno de fuerzas perceptivas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tal explicaci\u00f3n y entendimiento del <em>espacio f\u00edsico<\/em> nos es dado gracias al conocimiento de las <em>leyes de agrupaci\u00f3n<\/em>, <em>la relaci\u00f3n de figura-fondo, la complementaci\u00f3n amodal, las constancias de forma y tama\u00f1o<\/em>, as\u00ed como las <em>claves que nos proporciona la experiencia visual<\/em>. Elementos que encontramos tanto en el espacio f\u00edsico, como en el espacio bidimensional del plano. Los espacios tienen un modo formal de ser observados y representados, como lo muestra el arte en general, especialmente en el Renacimiento, d\u00f3nde se hace patente el desarrollo y uso del punto de vista unificado en la perspectiva geom\u00e9trica lineal, concebida por Leon Battista Alberti<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y por sus colegas Filippo Brunelleschi<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y Donato Bramante<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Su teor\u00eda se basaba en que el ojo capta los rayos de luz procedentes de los objetos en el v\u00e9rtice de un cono o pir\u00e1mide visual (Newhall, 2002: 9), este hecho fue, es y ser\u00e1 una constante en el mundo del arte como parte de las representaciones humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde la antigua Grecia los pitag\u00f3ricos hablaban del espacio, defini\u00e9ndolo como el l\u00edmite entre diferentes cuerpos. Para Arist\u00f3teles el espacio es una cantidad continua la cual se reconoce en sus propias limitaciones<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Por su parte Arquitas nos dice que el espacio no es una simple extensi\u00f3n, un vac\u00edo sin cualidades, es una atm\u00f3sfera, una substancia que se caracteriza por poseer una cierta presi\u00f3n y tensi\u00f3n. Para las ciencias duras como la f\u00edsica y las matem\u00e1ticas, el espacio es la extensi\u00f3n que contiene y rodea todo lo que existe.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4157\" aria-describedby=\"caption-attachment-4157\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4157\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo. 2011 Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda. Plata sobre gelatina\" width=\"1000\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1-150x150.jpg 150w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1-300x300.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1-480x480.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo1-500x500.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4157\" class=\"wp-caption-text\">Sin t\u00edtulo. 2011<br \/>Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda.<br \/>Plata sobre gelatina<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">De estas concepciones, consideraremos al espacio como aquello en el que todas las cosas encuentran u ocupan su lugar, por consecuencia, todo lo que encontramos a nuestro alrededor es una serie de objetos con una distribuci\u00f3n continua en un espacio determinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La percepci\u00f3n espont\u00e1nea nos presenta al espacio como un recipiente, independientemente de que contenga o no objetos dentro de \u00e9l, as\u00ed vemos al espacio como un vac\u00edo entre los objetos. Por otra parte, podemos ver el espacio como una serie de relaciones rec\u00edprocas entre los objetos que lo habitan. La percepci\u00f3n nos hace pensar que estamos rodeados por un ambiente com\u00fan, donde todos tenemos las mismas experiencias perceptivas, pero esto no es as\u00ed, debido a que todos somos diferentes, si bien es cierto que la percepci\u00f3n se basa en generalidades acerca del ambiente que nos rodea, nuestros mundos y ambientes tienen particularidades muy marcadas que var\u00edan de individuo a individuo, esto se debe gracias a nuestras motivaciones, nuestra formaci\u00f3n cultural y experiencias previas. Por ejemplo, un peat\u00f3n maneja sus propias generalidades, motivaciones y experiencias anteriores como tal, a diferencia de una persona que conduce un autom\u00f3vil.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Rudolf Arnheim en su libro, <em>La forma Visual de la Arquitectura<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em>, se\u00f1ala que el espacio puede ser visto, metaf\u00f3ricamente hablando, como las energ\u00edas que se encuentran en \u00e9ste, en otras palabras, son influencias mutuas de las cosas entre s\u00ed las que determinan el espacio entre ellas, menciona varios ejemplos al respecto: como la cantidad de energ\u00eda luminosa que llega a un objeto desde su fuente, la cual puede describir la distancia que hay entre \u00e9stos; las fuerzas de atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n que generan los cuerpos entres si, y el tiempo que tarda un objeto en llegar a otro. Por esta raz\u00f3n el espacio se experimenta \u00fanicamente gracias a la interacci\u00f3n de los objetos que podemos percibir, y sus fuerzas, que se encuentran en \u00e9l. Objetos que en nuestro mundo encontramos distribuidos y organizados en constelaciones de objetos creados por la naturaleza y otros creados por el hombre.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4158\" aria-describedby=\"caption-attachment-4158\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4158\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo2.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo. 2011 Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda. 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Un ejemplo de lo anterior ser\u00edan dos edificios, los cu\u00e1les al alejarlos o separarlos entre ellos podemos ver que el espacio que hay parece m\u00e1s holgado y ligero a medida en que la distancia aumenta. Por otra parte, este mismo espacio se tornar\u00e1 m\u00e1s denso a medida en que la distancia disminuye (Arnheim, 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Christian Norberg-Schulz habla del concepto <em>espacio existencial<\/em>, como un sistema relativamente estable de esquemas perceptivos o im\u00e1genes de nuestro ambiente, en otras palabras, la existencia del hombre depende del establecimiento de una imagen mental significativa y coherente. Esto quiere decir que, el inter\u00e9s del hombre sobre el espacio se debe a la necesidad de relacionarse m\u00e1s all\u00e1 con el ambiente, en otras palabras, hombre y ambiente interact\u00faan como un todo, dando orden y sentido a todo lo que lo rodea. El hombre se orienta y se adapta gracias al entorno y a los objetos que se encuentran en \u00e9l, llevando a cabo una acci\u00f3n reciproca de influencias, cognoscitiva o afectivamente, pero siempre tratando de establecer un equilibrio entre \u00e9l y el ambiente que lo rodea. Todo lo anterior indica que el hombre para saber actuar en cada una de las situaciones en las que se encuentra a lo largo de la vida necesita comprender el espacio, como menciona C. Norberg-Schulz: \u201cPara poder llevar a cavo sus intenciones, el hombre debe comprender las relaciones espaciales y unificarlas en un concepto espacial\u201d (Norberg-Schulz, 1975)<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esto da pie a la creaci\u00f3n de esquemas<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> formados durante el desarrollo mental, gracias a la influencia e interacci\u00f3n que tiene el individuo con al ambiente que lo rodea y viceversa. Gracias a la formaci\u00f3n de esquemas, las acciones que lleva a cabo el ser humano tienen una base coherente. Es necesario que el ser humano adquiera estructuras a lo largo de su desarrollo e interacci\u00f3n con y en el ambiente que lo rodea, de acuerdo con Piaget (1965)<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>: nuestra conciencia del espacio esta basada sobre esquemas operativos, en otras palabras, en nuestra experiencia con las cosas que nos rodean. Nuestro entorno, pero sobre todo la cultura establece dichas estructuras, como propiedades cualitativas derivadas de la necesidad que tiene el hombre de orientarse, relacionarse e identificarse afectivamente con su entorno.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4159\" aria-describedby=\"caption-attachment-4159\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4159\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo3.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo. 2011 Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda. 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El espacio de desarrollo del hombre se encuentra centrado subjetivamente, esto es debido al sistema antropoc\u00e9ntrico donde el ser humano se ve como el centro de todo, pero esto no es totalmente cierto ya que el ser humano sabe que afuera de \u00e9l y por lo tanto de su espacio existen otros centros, que se ubican afuera de su espacio como puntos de referencia del ambiente que lo rodea. Simb\u00f3licamente situarse en el <em>centro<\/em> o llegar a \u00e9l presupone la consagraci\u00f3n o iniciaci\u00f3n, llegar al centro en muchas culturas es dif\u00edcil, ya que es una meta que solamente alcanzan pocos despu\u00e9s de un arduo viaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde otro punto de vista \u2013como ya se ha mencionado\u2013, todo ser humano tiene su propio <em>centro<\/em>, y \u00e9ste de una u otra manera, es el hogar como parte del mundo personal. El hogar como <em>centro<\/em> es una idea que nos alimenta desde que somos ni\u00f1os ya que nuestros primeros puntos de referencia se encuentran en \u00e9ste. Partiendo de esta idea del hogar como centro, es evidente que para el hombre el centro es lo conocido, donde toma posesi\u00f3n del espacio. Entonces tomar posesi\u00f3n de otro espacio a lo largo de la vida de un individuo representa nuevos centros para \u00e9l, adem\u00e1s del hogar.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, tenemos el <em>lugar<\/em>, que es todo sitio en el que se llevan a cabo actividades particulares, sobretodo de interacci\u00f3n social. Puede definirse como un l\u00edmite perfectamente establecido y es experimentado como un interior. El <em>lugar<\/em> creado por el hombre obedece a una determinada funci\u00f3n, ya que las acciones que \u00e9ste lleva a cabo s\u00f3lo tienen sentido y significado en relaci\u00f3n con lugares espec\u00edficos, los lugares se encuentran en los centros como metas o sitios espec\u00edficos donde ocurren los eventos de mayor importancia de nuestra existencia, adem\u00e1s de ser puntos de partida desde los que nos orientamos y hacemos nuestro el ambiente. Los <em>lugares<\/em> los experimentamos como concentraciones centralizadas y cerradas, esto tiene que ver mucho con la ley de proximidad y la ley de cierre de la Gestalt, las cuales nos dicen respectivamente que, los objetos cercanos o pr\u00f3ximos entre s\u00ed son agrupados juntos, y tienden a ser vistos como unidad antes que como elementos aislados; se refiere a los elementos que originan una figura cerrada, en vez de una figura abierta, los que son vistos como una unidad. Es decir, de todas las organizaciones perceptivas de los elementos veremos la que origina figuras cerradas, debido a que \u00e9stas prevalecen sobre las abiertas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4160\" aria-describedby=\"caption-attachment-4160\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4160\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo4.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo. 2011 Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda. 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Desde que el ser humano se ha desplazado sobre la superficie de la tierra en busca de un ambiente para establecerse y vivir, siempre lo ha hecho en el plano <em>horizontal<\/em>, con excepci\u00f3n de monta\u00f1as o acantilados, sobre los que asciende o desciende, pero a\u00fan en estos casos manteniendo un desplazamiento <em>horizontal<\/em>. Por otra parte, la <em>vertical<\/em> le sirvi\u00f3 como referencia del lugar en el que se encontraba, y del lugar al que quer\u00eda ir, ya que, sin la referencia de la <em>verticalidad<\/em>, como pod\u00edan ser los \u00e1rboles o grandes monolitos de piedra e incluso las lejanas monta\u00f1as, todo lugar parecer\u00eda ser el mismo. As\u00ed, el ser humano dota de significado al ambiente que lo rodea, asimil\u00e1ndolo a sus prop\u00f3sitos, metas y necesidades, a la par de una adaptaci\u00f3n satisfactoria. De esta manera, el espacio de acci\u00f3n del ser humano, el espacio arquitect\u00f3nico, tiene que adaptarse a sus necesidades de acci\u00f3n facilitando su orientaci\u00f3n gracias a la percepci\u00f3n. Cuando estos espacios no lo satisfacen, en otras palabras, cuando la imagen del espacio arquitect\u00f3nico, que el ser humano recibe de \u00e9ste, es confusa o inestable, la cambiar\u00e1 por otra que satisfaga sus necesidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">\u201cGeom\u00e9tricamente, las dos coordenadas del sistema cartesiano del espacio son iguales en car\u00e1cter e importancia. Nuestro espacio terrestre, sin embargo, esta invadido por la acci\u00f3n de la gravedad que distingue la vertical como la direcci\u00f3n est\u00e1ndar. Cualquier otra relaci\u00f3n espacial se percibe de acuerdo con su relaci\u00f3n respecto a la vertical.\u201d (Arnheim, Rudolf, 2001)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De lo anterior se desprende la idea de que la <em>vertical<\/em> funciona como eje y sistema de referencia para todas las dem\u00e1s direcciones, dotando al plano <em>horizontal<\/em> de simetr\u00eda, adem\u00e1s de funcionar como medida de las distancias verticales, las que percibimos como altura y profundidad, teniendo como referencia el nivel del suelo. Simb\u00f3licamente la <em>vertical<\/em> representa la altura, el ascenso, la libertad de estar en la cima, pero tambi\u00e9n el v\u00e9rtigo de un ascenso apresurado y de una posible ca\u00edda<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. La contraparte del ascenso es el descenso, encontrarse dentro de las profundidades de la tierra y hacer comuni\u00f3n con ella, en otras palabras, internarse en la materia en lugar de abandonarla, la connotaci\u00f3n negativa de esta idea de descenso es el no saber si uno emerger\u00e1 nuevamente de la tierra, como los muertos<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Estos conceptos de <em>verticalidad<\/em> y <em>horizontalidad<\/em> en la vida diaria, espec\u00edficamente en los entornos que nos desenvolvemos, como nuestro hogar, nuestro lugar de trabajo, as\u00ed como de esparcimiento, entre otros, se ve reflejado en un \u00e9nfasis de la jerarqu\u00eda, el aislamiento, la soledad, la ambici\u00f3n y competici\u00f3n, cualidades que son vistas como negativas en la mayor\u00eda de los casos; por otra parte, encontramos la libertad de movimiento de un lugar a otro, derivando en la interacci\u00f3n, accesibilidad, y en un avance constante y progresivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La <em>vertical<\/em> es tan importante en nuestras referencia y percepciones, ya que la experiencia visual de todos los d\u00edas nos muestra todo lo que nos rodea, como elev\u00e1ndose del suelo gracias a un eje vertical, ejemplo de ello son las personas, los postes de luz, los edificios, as\u00ed como una gran infinidad de objetos cotidianos. Estos objetos se encuentran conformados por partes, que los cuerpos muestran en su <em>verticalidad,<\/em> organiz\u00e1ndolos y orden\u00e1ndolos sim\u00e9tricamente alrededor de \u00e9sta, debido a que la materia se agrupa de manera sim\u00e9trica alrededor del eje vertical (Arnheim, Rudolf, 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero tambi\u00e9n en un cuerpo predominantemente <em>vertical<\/em> encontramos relaciones de horizontalidad como la fachada de un edificio, o en el caso de los seres vivos la l\u00ednea que forman los ojos, la boca y las cejas. Aunque, en un grupo de objetos <em>verticales<\/em> como un conjunto de edificios dif\u00edcilmente encontramos estas relaciones <em>horizontales<\/em> a menos que dicho conjunto sea visto como unidad y no como elementos separados luchando por resaltar el uno sobre el otro. Esto se da frecuentemente ya que nosotros vemos estas relaciones entre los edificios como paralelas y no hacemos relaciones horizontales o cruzadas entre ellos, pues los distinguimos como unidades separadas y no como un todo unificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, la <em>vertical<\/em> es tan ambigua, en el sentido de una simple l\u00ednea la cual contin\u00faa perceptivamente hasta que se le detenga, es decir, una construcci\u00f3n enf\u00e1ticamente vertical parecer\u00e1 continuar por debajo del suelo. Este efecto de penetraci\u00f3n por parte del cuerpo de la construcci\u00f3n o edificio se da generalmente en situaciones donde \u00e9ste parece incompleto, d\u00f3nde su forma se presenta interrumpida por la horizontalidad de la superficie y aparentemente continua debajo de ella. Con lo anterior se puede decir que la verticalidad encarna un problema, su aparente continuaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites f\u00edsicos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4161\" aria-describedby=\"caption-attachment-4161\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4161\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo. 2011 Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda. Plata sobre gelatina\" width=\"1000\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5.jpg 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5-150x150.jpg 150w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5-300x300.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5-480x480.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/foto_ensayo5-500x500.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4161\" class=\"wp-caption-text\">Sin t\u00edtulo. 2011<br \/>Asdr\u00fabal Letechipia Garc\u00eda.<br \/>Plata sobre gelatina<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">La<em> horizontalidad<\/em> plantea otro tipo de interacci\u00f3n sobre el \u00e1rea en la que se establece una construcci\u00f3n, en la cu\u00e1l predomina dicho eje, en esta dimensi\u00f3n ser parte del terreno es ser paralelo a \u00e9l y no penetrarlo. Este paralelismo crea una armon\u00eda entre el paisaje y la construcci\u00f3n gracias a su f\u00e1cil adaptaci\u00f3n o m\u00edmesis con el espacio que lo rodea, pero al igual que la <em>verticalidad<\/em> tiene su lado negativo, caracterizado por el leve contacto y la poca presi\u00f3n que la construcci\u00f3n aparenta ejercer en la superficie que se encuentra asentada. El efecto producido por tales consecuencias es una aparente falta de sujeci\u00f3n a la superficie, lo que origina un ilusorio deslizamiento o flotaci\u00f3n sobre la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed, tenemos que el espacio arquitect\u00f3nico es una concretizaci\u00f3n del espacio existencial, donde las estructuras que \u00e9ste representa deben de ofrecer al ser humano una gran cantidad de posibilidades para su identificaci\u00f3n en el entorno, as\u00ed como la coherencia de sus actos definidos por las caracter\u00edsticas del mismo, permitiendo diferentes interpretaciones e interacciones, pero siempre sin perder su identidad y caracter\u00edsticas propias ya que, si lo hiciera, obligar\u00eda al ser humano a cambiar de ambiente y por lo tanto de espacio arquitect\u00f3nico, debido a que no existir\u00eda correspondencia entre su cognici\u00f3n, cultura y afectos, respecto al espacio arquitect\u00f3nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Muchas veces, las implicaciones precept\u00faales derivadas de los espacios arquitect\u00f3nicos representan imposturas para los que se encuentran en \u00e9stos. Dichas implicaciones se asocian, por el espectador, con formas de representaci\u00f3n y construcci\u00f3n de imaginarios colectivos y, en otras ocasiones, generan ciertas incomodidades, llegando incluso a generar percepciones ligadas a sintomatolog\u00edas relacionadas con padecimientos temporales de la mente que modifican la percepci\u00f3n, la comprensi\u00f3n de lo que se ve o, en definitiva, con algunos estados alterados causados por trastornos mentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El espacio f\u00edsico arquitect\u00f3nico es un poderoso portador de significados y el grueso de los seres humanos que los habitan, que los recorren o simplemente que los contemplan, no se preguntan el porqu\u00e9 y el c\u00f3mo dicho espacio arquitect\u00f3nico, su entorno, se articula con los distintos esquemas como: el <em>centro<\/em> y el <em>lugar<\/em>, la <em>horizontalidad <\/em>y la <em>verticalidad<\/em>, esquemas conformadores de su estructura. Podemos visualizar al ser humano como el recept\u00e1culo del gran c\u00famulo de sensaciones y percepciones generadas por estos, ponernos en su lugar y sentirnos c\u00f3modos o inc\u00f3modos en los casos m\u00e1s simples, llegando al extremo del alivio o el agobio, generado por el espacio arquitect\u00f3nico. Cuando esto sucede, generalmente el hombre no sabe a que se debe simple y sencillamente acepta las im\u00e1genes de su entorno proporcionadas por el espacio arquitect\u00f3nico en el que se encuentra, y no se cuestiona a cerca de los efectos que su entorno produce en \u00e9l, es decir, del porqu\u00e9 se siente c\u00f3modo o inc\u00f3modo en determinados entornos, entornos que producen im\u00e1genes o est\u00edmulos visuales, y a qu\u00e9 le remiten, qu\u00e9 le quieren decir a sus sentidos, en este caso en particular el sentido de la vista siendo v\u00edctima de ilusiones, o construcciones poco comunes, ya sea porque pertenece a una cultura distinta, o porque no posee los lazos afectivos pertinentes con dicho espacio e incluso porque sus experiencias pasadas le han ense\u00f1ado que la configuraci\u00f3n de los esquemas que en tal o cual espacio arquitect\u00f3nico se le presentan son nocivas para \u00e9l de alguna manera. Ocasionando que la percepci\u00f3n del espacio arquitect\u00f3nico no sea la adecuada, haciendo que el color, la forma, la estabilidad de los espacios y los objetos que se encuentran en \u00e9stos sufran deformaciones.\u00a0<span style=\"color: #800000;\">\u00b6<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #800000;\">(Publicado el 16 de agosto de 2018)<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Las im\u00e1genes fotogr\u00e1ficas forman parte del proyecto \u00ab<strong>La fotograf\u00eda como veh\u00edculo generador de sensaciones y empat\u00edas. Las sensaciones en el mundo de la agorafobia, claustrofobia y acrofobia<\/strong>\u00ab. Se utiliz\u00f3 una c\u00e1mara Holga 120 CFN, lente 60 mm, pel\u00edcula Acros, Iso 100, tomadas en la Ciudad de M\u00e9xico en 2011.<\/h6>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333399;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li><span style=\"color: #333399;\">Arnheim, (1995) <em>Arte y percepci\u00f3n visual, <\/em>Madrid, Alianza Forma.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #333399;\">Arnheim, (2001) <em>La forma visual de la arquitectura, <\/em>Madrid, Gustavo Gili.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #333399;\">Jammer, M. (1970) <em>Conceptos de espacio 1954<\/em>, Grijalbo S.A., M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #333399;\">Newhall, B. (2002) <em>Historia de la Fotograf\u00eda, <\/em>Gustavo Gili, Barcelona.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #333399;\">Norberg-Schulz, C. (1975) <em>Existencia, espacio y arquitectura,<\/em> Blume, Barcelona.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #333399;\">Piaget, J., (1965) La construcci\u00f3n de lo real en el ni\u00f1o. Proteo. Buenos Aires.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Leon Battista Alberti (G\u00e9nova, 1404 \u2013 Roma, 1472). Arquitecto, secretario personal de tres papas, humanista, tratadista, matem\u00e1tico y poeta italiano; tambi\u00e9n fue cript\u00f3grafo, ling\u00fcista, fil\u00f3sofo, m\u00fasico y arque\u00f3logo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Filippo di Ser Brunellesco Lapi, conocido como Filippo Brunelleschi (1377 \u20131446). Arquitecto, escultor y orfebre renacentista italiano. Conocido por su trabajo en la c\u00fapula de la Catedral de Florencia Il Duomo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Donato di Pascuccio d&#8217;Antonio o Donato di Angelo di Antonio, conocido como Bramante (c. 1443\/1444 \u2013 Roma, 1514). Pintor y arquitecto italiano, cuya obra m\u00e1s famosa fue la planeaci\u00f3n de la Bas\u00edlica de San Pedro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> En su libro F\u00edsica, Arist\u00f3teles nos dice que todas las partes de un s\u00f3lido ocupan un espacio, estas partes junto con el espacio poseen un borde en com\u00fan. Es decir, las partes del espacio que son ocupadas por las partes del s\u00f3lido comparten el mismo borde, tienen el mismo borde en com\u00fan, igual al del s\u00f3lido que lo ocupa. Esto da paso a la concepci\u00f3n del espacio como un continuo, debido a que cada una de sus partes tienen un borde en com\u00fan. As\u00ed se concibe el espacio como la suma de los vol\u00famenes ocupados por los cuerpos, y el lugar ser\u00e1 toda parte del espacio cuyos l\u00edmites coinciden con los l\u00edmites del cuerpo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Arnheim, R. (2001). La forma visual de la arquitectura. Editorial Gustavo Gili. Barcelona.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Norberg-Schulz, C. (1975) Existencia, espacio y arquitectura, Blume, Barcelona.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Un esquema puede ser definido como una reacci\u00f3n t\u00edpica de una situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Piaget, J., (1965) La construcci\u00f3n de lo real en el ni\u00f1o. Proteo. Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Estas connotaciones negativas de la altura o ascenso hacen referencia a la fobia espec\u00edfica llamada acrofobia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\"><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> La connotaci\u00f3n negativa del descenso, el internarse en la tierra, remite a la claustrofobia, fobia espec\u00edfica caracterizada por el miedo a los espacios cerrados.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Asdr\u00fabal Letechip\u00eda Garc\u00eda. Nuestro entorno f\u00edsico, el espacio que habitamos. Se encuentra ocupado por los objetos que nos rodean, principalmente por las construcciones caracter\u00edsticas de las grandes ciudades, que ocasionalmente aparenta estar vac\u00edo, pero est\u00e1 lleno de fuerzas perceptivas. Tal explicaci\u00f3n y entendimiento del espacio f\u00edsico nos es dado gracias al conocimiento de las leyes de agrupaci\u00f3n, la relaci\u00f3n de figura-fondo, la complementaci\u00f3n amodal, las constancias de forma y tama\u00f1o, as\u00ed como las claves que nos proporciona la experiencia visual. Elementos que encontramos tanto en el espacio f\u00edsico, como en el espacio bidimensional del plano. 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