{"id":14331,"date":"2026-08-05T17:51:22","date_gmt":"2026-08-05T23:51:22","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/?p=14331"},"modified":"2026-08-06T15:34:07","modified_gmt":"2026-08-06T21:34:07","slug":"aprender-laletra-desde-elvacio-lacontraforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2026\/08\/05\/aprender-laletra-desde-elvacio-lacontraforma\/","title":{"rendered":"Aprender la letra desde el vac\u00edo: experiencias did\u00e1cticas a partir de la contraforma"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-text-color has-background has-link-color has-fixed-layout\" style=\"color:#777777;background-color:#f0f0f0\"><tbody><tr><td><strong>Resumen<\/strong><br>En este art\u00edculo se reflexiona sobre el valor did\u00e1ctico de la contraforma en la ense\u00f1anza inicial de la tipograf\u00eda, a partir de dos experiencias en la asignatura Morfolog\u00eda de la Letra, impartida en la licenciatura en Dise\u00f1o para la Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica de la Universidad de Guadalajara. La construcci\u00f3n de alfabetos con recortes y la elaboraci\u00f3n de sellos artesanales permiten comprender la letra desde el espacio negativo, la huella y la reproducci\u00f3n. Mediante procesos an\u00e1logos y reflexivos, los estudiantes desarrollan sensibilidad visual sobre forma, contraforma, legibilidad, ritmo y composici\u00f3n textual.<br><strong>Palabras clave<\/strong><br>contraforma, morfolog\u00eda, did\u00e1ctica, espacio, legibilidad, composici\u00f3n tipogr\u00e1fica<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-text-color has-background has-link-color has-fixed-layout\" style=\"color:#777777;background-color:#fff9dd\"><tbody><tr><td><strong>Abstract<\/strong><br>This article reflects on the educational value of counterform in the initial teaching of typography, based on two experiences in the course \u201cLetter Morphology,\u201d offered as part of the Bachelor\u2019s Degree in Graphic Communication Design at the University of Guadalajara. Creating alphabets with cutouts and crafting handmade stamps allow students to understand letters through negative space, imprints, and reproduction. Through analog and reflective processes, students develop visual sensitivity to form, counterform, legibility, rhythm, and textual composition.<br><strong>Keywords<\/strong><br>counterform, morphology, didactics, space, legibility, typographic composition<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-right has-text-color has-link-color wp-elements-1\" style=\"color:#960904\">Traducci\u00f3n: Luis Roberto S\u00e1nchez Mendoza. Recibido: 28 de mayo, 2026. Dictaminado: 20 de junio, 2026. Publicado: 5 de agosto, 2026<\/h5>\n\n\n<div class=\"wp-block-post-author-name\">Maciel, Gallardo &amp; Ruiz<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#960904\">Cuando se observa una letra, la mirada suele dirigirse de manera inmediata hacia su forma visible: el trazo, el contorno, el peso, la inclinaci\u00f3n o la estructura que permiten reconocerla como signo alfab\u00e9tico. Sin embargo, en el aprendizaje de la morfolog\u00eda tipogr\u00e1fica resulta indispensable desplazar la atenci\u00f3n hacia aquello que en apariencia no est\u00e1; es decir, \u201cel espacio en blanco encerrado en el dise\u00f1o de una letra\u201d (Bringhurst, 2014, p. 397), conocido como <em>contraforma<\/em> y que no es un residuo ni un vac\u00edo pasivo, sino un elemento activo para que la forma se perciba, se diferencie y se lea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la ense\u00f1anza inicial de la tipograf\u00eda este desplazamiento perceptivo constituye uno de los retos m\u00e1s importantes, ya que para la comprensi\u00f3n profunda de la letra es indispensable conocer que su identidad formal depende tanto de lo lleno como de lo vac\u00edo, pues en la tipograf\u00eda los espacios internos y externos permiten reconocer la estructura, el ritmo y la legibilidad de los signos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, Kane (2012) advierte que el car\u00e1cter y la legibilidad del texto solo pueden comprenderse en relaci\u00f3n con esos blancos o espacios vac\u00edos; es decir, con aquello que Highsmith (2015) nombra como \u201cdonde no est\u00e1 el tipo\u201d. Desde esta perspectiva, la pr\u00e1ctica tipogr\u00e1fica implica controlar de modo constante la relaci\u00f3n entre forma y contraforma, pues cualquier modificaci\u00f3n en un espacio afecta de inmediato su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Esta idea resulta especialmente pertinente para la formaci\u00f3n inicial en dise\u00f1o, ya que permite comprender que la letra no es solo una forma aislada, sino tambi\u00e9n una progresi\u00f3n de espacios que se relacionan entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de esta premisa, en la asignatura Morfolog\u00eda de la Letra, impartida en el segundo semestre de la licenciatura en Dise\u00f1o para la Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica de la Universidad de Guadalajara (U. de G.), se desarrollan ejercicios an\u00e1logos que buscan sensibilizar a los estudiantes sobre la importancia de la contraforma y su influencia en la composici\u00f3n de textos. Dos de estas experiencias son en particular significativas: la construcci\u00f3n de un alfabeto mediante recortes de papel y la elaboraci\u00f3n de sellos artesanales a partir de las contraformas. Ambas actividades comparten un mismo principio did\u00e1ctico: asimilar la letra desde el vac\u00edo. Sin embargo, cada una activa aprendizajes distintos. El primer ejercicio centra la atenci\u00f3n en la construcci\u00f3n de la letra a partir del espacio negativo; el segundo, adem\u00e1s, introduce la idea de matriz, reproducci\u00f3n, huella, error y composici\u00f3n textual.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-3\" style=\"color:#241c19\">El recorte como exploraci\u00f3n del espacio negativo<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este primer ejercicio consiste en construir un alfabeto completo a partir de recortes de papel que funcionan como contraformas. En esta actividad, el material recortado no representa la letra en s\u00ed misma, sino los espacios que permiten que aparezca. Los recortes se colocan sobre un fondo de libre elecci\u00f3n, de modo que el soporte visual asume el lugar de la forma tipogr\u00e1fica. La letra, por lo tanto, no se dibuja directamente, pues se revela por contraste a partir de la relaci\u00f3n entre el fondo y los fragmentos que delimitan sus vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejercicio solicita definir los rasgos b\u00e1sicos de las contraformas de las 26 letras del alfabeto mediante el recorte y la manipulaci\u00f3n de materiales; seleccionar un tema o soporte visual a partir de elementos disponibles en el entorno, y registrar cada letra mediante capturas fotogr\u00e1ficas, en las que la \u00fanica edici\u00f3n digital permitida es el recorte de la imagen para ajustar el encuadre; es decir, no se autorizan retoques digitales ni correcciones posteriores de la forma. Esta restricci\u00f3n es fundamental porque obliga a resolver la letra desde la materialidad del ejercicio: papel, tijeras, fondo y c\u00e1mara. La soluci\u00f3n no puede depender de un <em>software,<\/em> sino de la observaci\u00f3n, la prueba, la correcci\u00f3n manual y la comprensi\u00f3n del espacio negativo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-1-proceso.webp\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"454\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-1-proceso.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-14433\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-1-proceso.webp 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-1-proceso-300x136.webp 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-1-proceso-768x349.webp 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-1-proceso-60x27.webp 60w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 1. Proceso del ejercicio con recortes. Los materiales utilizados para la actividad obligan a los estudiantes a resolver cada letra desde la materialidad y con elementos que se encuentran en su contexto. Fuente: tomado del ejercicio realizado por Graciela Patricia Medina Huallpa, estudiante de segundo semestre de la licenciatura en Dise\u00f1o para la Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica de la U. de G., durante el ciclo 23B.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta condici\u00f3n transforma la actividad en una experiencia de percepci\u00f3n inversa. En lugar de trazar l\u00edneas, ajustar curvas o dibujar contornos, los estudiantes deben pensar la letra desde aquello que la rodea. La dificultad aparece desde los primeros intentos, pues con frecuencia, por h\u00e1bito visual, recortan la forma positiva de la letra y no su contraforma. Por ello, el ejercicio se realiza en el aula con el objetivo de acompa\u00f1ar el proceso y supervisar que la construcci\u00f3n ocurra en realidad desde el espacio negativo. La intervenci\u00f3n docente resulta clave: no solo se trata de corregir una t\u00e9cnica de recorte, sino tambi\u00e9n de orientar un cambio de mirada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejercicio no exige perfecci\u00f3n en los trazos. De hecho, la imperfecci\u00f3n manual forma parte del aprendizaje. Lo importante es que los estudiantes comprendan que la letra puede construirse sin dibujarse directamente, que su reconocimiento depende de relaciones proporcionales, aperturas, tensiones internas y espacios externos. Al trabajar con tijeras, el margen de control es distinto al del entorno digital. Cada corte evidencia una decisi\u00f3n formal. Cada fragmento modifica la percepci\u00f3n del signo. Cada fondo elegido incide en la relaci\u00f3n figura-fondo. De esta manera, el alfabeto se convierte en un laboratorio de observaci\u00f3n tipogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez construidas y fotografiadas las letras, los estudiantes deben formar una palabra y una frase con el alfabeto desarrollado. Esta segunda etapa ampl\u00eda el problema inicial. La atenci\u00f3n ya no se centra nada m\u00e1s en la contraforma interna de cada signo, sino tambi\u00e9n en las contraformas externas: los espacios entre letras, palabras y l\u00edneas. La actividad introduce as\u00ed, de manera pr\u00e1ctica, nociones que m\u00e1s adelante ser\u00e1n reconocidas t\u00e9cnicamente como interletrado, interlineado, ritmo, mancha tipogr\u00e1fica y distribuci\u00f3n del texto en el espacio.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-2-Venus.webp\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"292\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-2-Venus.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-14434\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-2-Venus.webp 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-2-Venus-300x88.webp 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-2-Venus-768x224.webp 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-2-Venus-60x18.webp 60w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 2. Propuesta final del alfabeto y de una palabra formada con las letras obtenidas. En la segunda etapa del ejercicio, la atenci\u00f3n se centra en las contraformas externas; es decir, en el espacio entre las l\u00edneas y las letras, que m\u00e1s adelante ser\u00e1 reconocido como interletrado e interlineado. Fuente: tomado del ejercicio realizado por Graciela Patricia Medina Huallpa, estudiante de segundo semestre de la licenciatura en Dise\u00f1o para la Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica de la U. de G., durante el ciclo 23B.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejercicio se documenta y comparte en una presentaci\u00f3n que registra el proceso creativo, las im\u00e1genes del alfabeto completo, la palabra formada, la frase compuesta y una reflexi\u00f3n personal sobre lo aprendido. Esta documentaci\u00f3n permite observar el resultado final, as\u00ed como el proceso de descubrimiento, error, ajuste y toma de conciencia que acompa\u00f1a la construcci\u00f3n del alfabeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las reflexiones de los estudiantes muestran que el ejercicio modifica su manera de observar la letra. Algunos reconocen que antes no hab\u00edan puesto atenci\u00f3n a las contraformas y que, a partir de la actividad, comprendieron su importancia para la legibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEsta actividad me dej\u00f3 un aprendizaje importante sobre c\u00f3mo funciona la forma y el espacio en el dise\u00f1o de una letra. Ahora entiendo que la contraforma es una parte fundamental que ayuda a que las letras tengan sentido visual y funcionen correctamente dentro de una composici\u00f3n\u201d: Frida Sof\u00eda Valencia Guti\u00e9rrez, estudiante de segundo semestre durante el ciclo 2026A.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros se\u00f1alan que, si la contraforma no est\u00e1 bien resuelta, la letra deja de distinguirse y el mensaje puede perderse. Tambi\u00e9n aparece una conciencia anat\u00f3mica m\u00e1s precisa: ciertas letras, como la <em>S,<\/em> la <em>Q<\/em> y la <em>G,<\/em> se perciben como m\u00e1s complejas por sus curvas, aperturas y espacios internos. Una estudiante incluso observ\u00f3 que algunas contraformas pueden reutilizarse para construir distintas letras, lo cual revela una comprensi\u00f3n sist\u00e9mica del alfabeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs interesante porque muchas letras comparten caracter\u00edsticas similares, por lo que se pod\u00edan utilizar los mismos recortes para varias letras\u201d: Ana Paula Mejorada Parra, estudiante de segundo semestre durante el ciclo 24B.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, el ejercicio de recorte permite que los estudiantes migren de una comprensi\u00f3n intuitiva de la letra a una observaci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica de sus componentes. La contraforma deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una experiencia material en la que se recorta, se coloca, se ajusta, se fotograf\u00eda, se compara y se corrige. A trav\u00e9s de este proceso, el espacio en blanco empieza a entenderse como un elemento activo de la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el contexto actual, lo anterior resulta de especial importancia pues, como se\u00f1ala Lupton: \u201cEn la era digital, a los caracteres se los invoca tecleando, tocando una pantalla o mediante \u00f3rdenes de voz [\u2026] el espacio se ha hecho l\u00edquido en vez de s\u00f3lido\u201d (2024, p. 109). Esto enfatiza la pertinencia de los ejercicios an\u00e1logos en la ense\u00f1anza inicial de la morfolog\u00eda tipogr\u00e1fica, pues al utilizar y manipular materiales tangibles, los estudiantes experimentan el espacio como una realidad material antes de utilizarlo como recurso digital.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-4\" style=\"color:#241c19\">El sello como matriz de la contraforma<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al realizar el segundo ejercicio, se profundiza en esta comprensi\u00f3n mediante la elaboraci\u00f3n de sellos artesanales. Si el recorte permite construir la letra desde el vac\u00edo, el sello introduce una nueva dimensi\u00f3n: la reproducci\u00f3n de la forma a partir de una matriz. En esta actividad, la contraforma no solo delimita la letra, pues tambi\u00e9n se convierte en el principio constructivo de una herramienta de impresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia se inicia al retomar el aspecto te\u00f3rico de la contraforma y enfatizar que este espacio en blanco participa en la construcci\u00f3n visual de los signos tipogr\u00e1ficos. Se revisan asimismo sus distintas denominaciones \u2014<em>espacio negativo, contrapunz\u00f3n, blanco interno<\/em> o <em>blanco externo<\/em>\u2014 y se analiza su funci\u00f3n tanto en la microdimensi\u00f3n del signo como en la relaci\u00f3n que cada letra establece con otras letras. De esta manera, se enfatiza que la contraforma no se reduce al espacio interior de signos como la <em>a,<\/em> la <em>o<\/em> y la <em>p,<\/em> sino que se comprende tambi\u00e9n el espacio exterior, responsable del ritmo, la m\u00e9trica y la mancha tipogr\u00e1fica (Highsmith, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el desarrollo de la actividad, el grupo se organiza en equipos de tres. Se solicitan materiales accesibles como foami, cart\u00f3n, hojas de papel, tijeras, pegamento, coj\u00edn de tinta y tinta para sellos. Cada equipo prepara cuadrados de 5 \u00d7 5 cm: 26 de foami y 26 de cart\u00f3n. El foami funciona como superficie de impresi\u00f3n y el cart\u00f3n, como soporte r\u00edgido de la matriz. A partir de esta estructura, cada equipo construye un alfabeto completo mediante sellos artesanales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La operaci\u00f3n central del ejercicio consiste en, una vez m\u00e1s, pensar la letra al rev\u00e9s. En lugar de recortar la forma positiva del signo, se recorta en foami el espacio exterior o negativo que permitir\u00e1 que la letra aparezca durante la impresi\u00f3n. Este cambio de percepci\u00f3n obliga a considerar de manera simult\u00e1nea la forma, la contraforma y el efecto de la huella impresa. La pregunta ya no es solo c\u00f3mo se ve la letra en el material, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo aparecer\u00e1 cuando sea entintada, presionada y transferida al papel.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-3-cortarypegar.webp\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"292\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-3-cortarypegar.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-14435\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-3-cortarypegar.webp 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-3-cortarypegar-300x88.webp 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-3-cortarypegar-768x224.webp 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-3-cortarypegar-60x18.webp 60w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 3. Proceso de construcci\u00f3n de los sellos artesanales. Este ejercicio propicia que los estudiantes consideren, adem\u00e1s del dise\u00f1o de la letra a partir de sus contraformas, el efecto de la impresi\u00f3n sobre el soporte, para lo cual realizan diversas pruebas antes de presentar el resultado final. Fuente: tomado del ejercicio realizado por Paulina Valeria de Luna Herrera, Jannet Guadalupe Hern\u00e1ndez Barajas, Karol Naomi Salazar \u00c1valos y Angelique Itandehui San Juan Santos, estudiantes de segundo semestre de la licenciatura en Dise\u00f1o para la Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica de la U. de G., durante el ciclo 26A.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, el error adquiere un valor did\u00e1ctico particular. Las primeras impresiones suelen revelar problemas que no siempre eran visibles durante la elaboraci\u00f3n de la matriz, como letras invertidas, signos ambiguos, contraformas insuficientes, exceso o falta de tinta, problemas de presi\u00f3n, proporciones inestables o confusi\u00f3n entre caracteres. Lejos de entenderse como fracasos, estos errores se vuelven evidencia del aprendizaje. La impresi\u00f3n permite constatar si la contraforma en realidad permite reconocer la letra o si, por el contrario, la vuelve confusa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La actividad abre as\u00ed una serie de preguntas fundamentales: \u00bfLa letra aparece con el color de la tinta o con el blanco del papel? \u00bfLa matriz fue pensada en \u201cespejo\u201d? \u00bfEl signo se reconoce al imprimirse? \u00bfPuede confundirse con otra letra? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre presi\u00f3n, tinta, vac\u00edo y legibilidad? Estas cuestiones ampl\u00edan la comprensi\u00f3n de la contraforma, al vincularla con la materialidad de la impresi\u00f3n y la l\u00f3gica hist\u00f3rica de la reproducci\u00f3n tipogr\u00e1fica. El sello, aunque artesanal, permite emular de manera b\u00e1sica algunos principios de los tipos m\u00f3viles, como matriz, repetici\u00f3n, huella, secuencia y composici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez realizadas las primeras pruebas, los equipos completan el alfabeto y lo imprimen. Despu\u00e9s, cada integrante selecciona una frase memorable para componerla mediante los sellos elaborados. En esta etapa, la atenci\u00f3n se desplaza de nueva cuenta de la letra aislada a la secuencia textual. La frase no solo permite valorar la legibilidad individual de cada signo, sino la relaci\u00f3n entre las letras, la regularidad de los espacios, la textura visual, el ritmo de la composici\u00f3n y la mancha tipogr\u00e1fica producida por la repetici\u00f3n de las huellas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-4-Ignorance.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"292\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-4-Ignorance.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-14436\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-4-Ignorance.webp 1000w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-4-Ignorance-300x88.webp 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-4-Ignorance-768x224.webp 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Maciel-4-Ignorance-60x18.webp 60w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 4. Alfabeto impreso con los sellos y composici\u00f3n de una frase. La composici\u00f3n de una frase a partir de los sellos entintados permite comprender la contraforma no solo como un espacio interno, sino tambi\u00e9n como el espacio que, alrededor de las letras, articula un texto como conjunto de signos susceptible de leerse. Fuente: tomado del ejercicio realizado por Camila Lamas Reyes, Brytani Melissa Lechuga Vitela y Jessica Geovana Carrillo Cruz, estudiantes de segundo semestre de la licenciatura en Dise\u00f1o para la Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica de la U. de G., durante el ciclo 25A.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reconocer letras espec\u00edficas es tan importante como desarrollar la sensibilidad hacia la contraforma, ya que, cuando las letras se unen para formar palabras, la contraforma incluye tambi\u00e9n los espacios entre ellas. Por eso, como afirma Kane (2012), el grado de destreza en el manejo de las contraformas determina la armon\u00eda con que las palabras forman un conjunto y, en consecuencia, la facilidad con que se lee el texto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejercicio con sellos permite experimentar esta afirmaci\u00f3n de manera tangible. Los estudiantes observan que una letra puede funcionar de manera individual, pero tambi\u00e9n perder claridad al repetirse dentro de una frase, o bien, que una matriz en apariencia correcta puede producir una composici\u00f3n irregular si no se controla el espacio entre los signos. La contraforma deja entonces de entenderse solo como vac\u00edo interno y se expande hacia la organizaci\u00f3n del texto como sistema visual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA trav\u00e9s de este proceso comprend\u00ed que la contraforma no es solo un vac\u00edo, sino un componente esencial que, al ser cuidadosamente dise\u00f1ado, contribuye de manera significativa a la legibilidad y armon\u00eda de las tipograf\u00edas. El estudio de la contraforma tambi\u00e9n me brind\u00f3 una nueva perspectiva sobre c\u00f3mo este espacio puede ser considerado un recurso gr\u00e1fico con un enorme potencial creativo\u201d: Karen Armend\u00e1riz, estudiante de segundo semestre durante el ciclo 25A.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al finalizar, cada equipo documenta su proceso en una presentaci\u00f3n que incluye el objetivo de la actividad, fotograf\u00edas del desarrollo, el alfabeto impreso, la frase compuesta, y una reflexi\u00f3n colectiva. Estos materiales se comparten en plenaria, lo cual permite contrastar hallazgos, discutir errores recurrentes y reconocer distintas formas de resolver la relaci\u00f3n entre forma y contraforma. Con frecuencia, tanto el proceso como los resultados generan entusiasmo en el grupo, pues la impresi\u00f3n convierte el aprendizaje en una experiencia visible: la letra aparece, falla, se corrige, se repite y se compone.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-5\" style=\"color:#241c19\">Aprender a mirar lo que sostiene la lectura<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ejercicios de recorte y sellos comparten una misma intenci\u00f3n pedag\u00f3gica: ense\u00f1ar a mirar aquello que sostiene de manera silenciosa la forma tipogr\u00e1fica. En ambos casos, la contraforma funciona como detonador de una sensibilidad visual que ser\u00e1 fundamental para aprendizajes posteriores. Antes de hablar t\u00e9cnicamente de interletrado, interlineado, <em>tracking<\/em>, <em>kerning<\/em> o mancha tipogr\u00e1fica, los estudiantes experimentan de modo corporal y material que el espacio no es un elemento secundario, sino una condici\u00f3n de legibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorte favorece un cambio de percepci\u00f3n del espacio, pues los obliga a construir la letra desde el vac\u00edo y a reconocer que la forma puede emerger desde aquello que la delimita. El sello, por su parte, introduce la l\u00f3gica de la matriz y de la reproducci\u00f3n, ya que propicia la comprensi\u00f3n de que la letra impresa depende de decisiones previas sobre forma, contraforma, presi\u00f3n, orientaci\u00f3n, ritmo y repetici\u00f3n. En conjunto, ambos ejercicios permiten articular morfolog\u00eda, materialidad y composici\u00f3n desde una experiencia an\u00e1loga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su valor did\u00e1ctico entonces no solo reside en los alfabetos producidos, sino tambi\u00e9n en el cambio de mirada que provocan. Los estudiantes descubren que la letra no es nada m\u00e1s una figura dibujada, sino asimismo una relaci\u00f3n entre espacios. Comprenden que los vac\u00edos internos permiten distinguir un signo de otro, que los espacios externos regulan el ritmo entre las letras y que la composici\u00f3n textual depende de una delicada negociaci\u00f3n entre presencia y ausencia. En este sentido, aprender la letra desde el vac\u00edo significa reconocer que la lectura se construye con lo que se imprime y al mismo tiempo con aquello que se deja respirar entre las formas. \u00b6<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#960904\">[.925 artes y dise\u00f1o, A\u00f1o 13, edici\u00f3n 51]<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-7\" style=\"color:#241c19\">Referencias<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">BRINGHURST, R. (2014). <em>Los elementos del estilo tipogr\u00e1fico.<\/em> FCE.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">BUEN UNNA, J. de (2020). <em>Manual de dise\u00f1o editorial <\/em>(5\u00aa ed. actualizada).Trea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">GORODISCHER, H. F. (2023). <em>Curiosidades tipogr\u00e1ficas<\/em>. Universidad Nacional del Litoral. <a href=\"https:\/\/bibliotecavirtual.unl.edu.ar\/bitstream\/handle\/11185\/7112\/curiosidadesTipograficas_aa.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y&amp;utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/bibliotecavirtual.unl.edu.ar\/bitstream\/handle\/11185\/7112\/curiosidadesTipograficas_aa.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">HIGHSMITH, C. (2015). <em>Entre p\u00e1rrafos: fundamentos de tipograf\u00eda.<\/em> Campgr\u00e0fic.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">KANE, J. (2012). <em>Manual de tipograf\u00eda<\/em> (2\u00aa ed. revisada y ampliada).Gustavo Gili.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">LUPTON, E., y PHILLIPS, J. C. (2018). <em>Dise\u00f1o gr\u00e1fico: nuevos fundamentos <\/em>(ed. revisada y ampliada)<em>. <\/em>Gustavo Gili.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#5d6681\">LUPTON, E. (2024). <em>Pensar con tipos <\/em>(2\u00aa ed. revisada y ampliada). Gustavo Gili.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed se reflexiona sobre el valor did\u00e1ctico de la contraforma en la ense\u00f1anza inicial de la tipograf\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":175,"featured_media":14408,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[834],"tags":[819,817,595,61,394,803,796,818],"class_list":["post-14331","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-patricia-maciel-maria-victoria-gallardo-y-omar-ruiz","tag-composicion-tipografica","tag-contraforma","tag-didactica","tag-diseno","tag-espacio","tag-la-vida-cotidiana-de-la-letra","tag-legibilidad","tag-morfologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/175"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14331"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14331\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14568,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14331\/revisions\/14568"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}