{"id":13123,"date":"2025-08-24T22:58:13","date_gmt":"2025-08-25T04:58:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/?p=13123"},"modified":"2025-10-13T12:16:00","modified_gmt":"2025-10-13T18:16:00","slug":"ceramica-kintsugi-otra-interpretacion-belleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2025\/08\/24\/ceramica-kintsugi-otra-interpretacion-belleza\/","title":{"rendered":"Cer\u00e1mica y kintsugi, otra interpretaci\u00f3n de la belleza"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"13123\" class=\"elementor elementor-13123\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-37879705 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"37879705\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-50078379 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"50078379\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-text-color has-background has-link-color has-fixed-layout\" style=\"color:#777777;background-color:#f0f0f0\"><tbody><tr><td><strong>Resumen<\/strong>:<br>La reparaci\u00f3n de piezas cer\u00e1micas con oro, conocida como <em>kintsugi<\/em>, ha crecido en popularidad en los \u00faltimos a\u00f1os. Esta pr\u00e1ctica es visualmente impactante, com\u00fanmente se interpreta como el realce de la imperfecci\u00f3n a trav\u00e9s del uso del oro, sin embargo, bajo la mirada est\u00e9tica japonesa, podemos inferir que el origen de la belleza del kintsugi surge de la intimidad que se crea con los objetos a trav\u00e9s de su uso y el deseo de continuarla. En este art\u00edculo se explora el kintsugi a trav\u00e9s de conceptos est\u00e9ticos japoneses como <em>muji<\/em>, <em>shibui<\/em>, <em>wabi<\/em> y <em>sabi<\/em>, as\u00ed como el precepto <em>mottainai<\/em>, que brotan desde el budismo zen.<br><strong>Palabras clave<\/strong>:<br>Kintsugi, est\u00e9tica, intimidad, reparaci\u00f3n, imperfecci\u00f3n<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-text-color has-background has-link-color has-fixed-layout\" style=\"color:#777777;background-color:#f7ebcd\"><tbody><tr><td><strong>Abstract<\/strong>:<br>The repair of ceramic pieces with gold, known as kintsugi, has grown in popularity in recent years. This practice is visually striking and is commonly interpreted as the enhancement of imperfection through the use of gold. However, from a Japanese aesthetic perspective, we can infer that the beauty of kintsugi stems from the intimacy created with objects through their use and the desire to continue that intimacy. This article explores kintsugi through Japanese aesthetic concepts such as muji, shibui, wabi, and sabi, as well as the mottainai precept, which stem from Zen Buddhism. <strong>Keywords<\/strong>:<br>Beauty, Intimacy, Use, Repair, Imperfection<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-ab42a73f6a27d9cb4d8dedd8aadcfbb0\" style=\"color:#777777\">Traslated by Luis Roberto S\u00e1nchez Mendoza. Recibido: 5 de mayo, 2025. Dictaminado: 3 de junio, 2025. Publicado: 24 de agosto, 2025<\/h6>\n\n\n<div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img data-del=\"avatar\" src='https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Liz-Hermosillo-60x60.png' class='avatar pp-user-avatar avatar-48 photo ' height='48' width='48'\/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Ana Lizeth Hermosillo Guti\u00e9rrez<\/p><\/div><\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-af22f412675ab6d91620d5ee9bd46ed3\" style=\"color:#6d0000\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-text-color has-link-color wp-elements-d967fa83744a056bca4222f9018cccfa wp-block-paragraph\" style=\"color:#8c0000\">Reparar un objeto para prolongar su vida y adornarlo con oro para celebrar su historia es una idea que resulta profundamente po\u00e9tica. La pr\u00e1ctica japonesa del <em>kintsugi<\/em> o remiendo de oro ha capturado el inter\u00e9s de Occidente en los \u00faltimos a\u00f1os, llegando incluso a utilizarse como met\u00e1fora de sanaci\u00f3n emocional: la reparaci\u00f3n del alma apreciando las cicatrices de la vida. Sin embargo, si consideramos su nacimiento dentro de un contexto espec\u00edfico: la ceremonia del t\u00e9, regida por el budismo zen y los principios esenciales de la est\u00e9tica japonesa tradicional, podemos mirar que la belleza contenida en esta pr\u00e1ctica va m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me dedico a crear objetos de cer\u00e1mica de uso cotidiano y hace algunos a\u00f1os comenc\u00e9 a tener inquietudes sobre la sustentabilidad y su relaci\u00f3n con mi oficio. Determinada a crear pr\u00e1cticas sostenibles en mi trabajo, decid\u00ed viajar a Jap\u00f3n ya que intu\u00eda que su visi\u00f3n del mundo era distinta, con una espiritualidad ligada a la naturaleza. All\u00e1 descubr\u00ed no solo una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica con el entorno, sino que el pensamiento zen inunda la cultura y aporta una sensibilidad est\u00e9tica distinta. En los talleres que visit\u00e9, observ\u00e9 c\u00f3mo el proceso creativo no estaba centrado en la perfecci\u00f3n, sino en la funcionalidad, el respeto al material y la contextualizaci\u00f3n del objeto en la vida cotidiana. Esta comprensi\u00f3n cambi\u00f3 por completo mi manera de ver la cer\u00e1mica, sobre todo el <em>kintsugi<\/em> que no solo es una pr\u00e1ctica sustentable, sino que apoya su valor en conceptos est\u00e9ticos muy antiguos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ceremonia del t\u00e9 es un ejemplo claro de esa sensibilidad. En ella se busca alcanzar la iluminaci\u00f3n mediante la indiferenciaci\u00f3n, liber\u00e1ndose de la dualidad, como vida\/muerte, yo\/otro, o bello\/feo (Soetsu, 1972, pp. 127-130). El fil\u00f3sofo Yanagi Soetsu declara en una serie de textos c\u00f3mo es que los principios zen influyen en el camino del t\u00e9; su inter\u00e9s reside en la conexi\u00f3n con la artesan\u00eda, en especial los utensilios empleados. Los grandes maestros del t\u00e9 no eleg\u00edan los <em>chawan<\/em> o cuencos de t\u00e9 por su decoraci\u00f3n o autor\u00eda, su sentido est\u00e9tico los llev\u00f3 a seleccionar cuencos sencillos. Eran objetos de uso diario fabricados por artesanos an\u00f3nimos que los produc\u00edan sin ninguna premeditaci\u00f3n est\u00e9tica, nunca bocetaban o dedicaban pensamiento alguno a su forma, color o acabado; eran fruto de la utilidad y la repetici\u00f3n, siendo as\u00ed liberados de la dualidad de la belleza o la fealdad (Soetsu, 1972, pp. 177-189).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros objetos reparados con <em>kintsugi<\/em> fueron los <em>chawan<\/em>, lo que refuerza la conexi\u00f3n entre esta pr\u00e1ctica y los valores est\u00e9ticos del budismo zen. El primer concepto que influye en la selecci\u00f3n de un <em>chawan<\/em> es la belleza <em>muji<\/em>, definida como una belleza plana y sencilla, sin patr\u00f3n alguno; representa la humildad de lo no dise\u00f1ado, lo no controlado. Entonces un simple cuenco para arroz, sin decorado, pod\u00eda convertirse en un venerado recipiente para t\u00e9. Este tipo de apreciaci\u00f3n es considerado la sensibilidad m\u00e1xima y de ah\u00ed brotan los principios de <em>shibui<\/em>, <em>wabi<\/em> y <em>sabi<\/em> (Soetsu, 2018, p. 160), los cuales har\u00e1n ver el <em>kintsugi<\/em> desde la visi\u00f3n est\u00e9tica japonesa. No existe una traducci\u00f3n directa de estas palabras en otros idiomas que las representen fielmente, y diferentes autores las han interpretado de distintas maneras, as\u00ed que a continuaci\u00f3n se describen de una manera que considero las representan mejor para entender el valor de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Shibui<\/em> es descrito por Yanagi como austeridad, sencillez, tranquilidad, profundidad y pureza, una belleza que emana desde dentro, que es sutil. Es algo que un objeto simplemente posee, no es algo que pueda ser introducido o premeditado. Se cree que este concepto ha permeado en la sociedad y sirve de gu\u00eda para elegir a los objetos que acompa\u00f1an a los japoneses en la vida, es el est\u00e1ndar de belleza fuera de las modas (Soetsu, 2018, pp. 155-159).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Wabi<\/em> es entendido como una sencillez serena, es la elegancia que se logra destacando los colores y formas naturales inherentes a los materiales (en este caso la arcilla), con o sin intervenci\u00f3n del hombre (Teiji, 1993, p. 7). El cuenco conocido como <em>Kizaemon Ido<\/em>, fabricado por un artesano coreano desconocido, es considerado una gran obra maestra; fue creado sin pretensiones y con los materiales disponibles en el entorno. Su superficie imperfecta, el esmalte descuidado y la ausencia de decoraci\u00f3n transmiten una sensaci\u00f3n de humildad. En su creador no exist\u00eda un sentido de expresi\u00f3n de la individualidad, alej\u00e1ndose as\u00ed de la pretensi\u00f3n (Soetsu, 1972, pp. 190-196).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13190\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo-768x576.jpg 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo-60x45.jpg 60w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/1_Cuenco_KizaemonIdo-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cuenco Kizaemon Ido. Corea. Dinast\u00eda Yi (Siglo XVI)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Sabi<\/em> significa p\u00e1tina y habla sobre la belleza acumulada con el paso del tiempo. Es una belleza que se incrementa por la historia compartida con quien utiliza un objeto; se basa en el ciclo natural de la vida org\u00e1nica, donde todo lo que es creado finalmente regresa a la tierra, naciendo y renaciendo una y otra vez (Teiji, 1993, p.7). Desde esta perspectiva, los objetos son bellos por la intimidad que establecen con las personas. Utilizar continuamente un objeto fr\u00e1gil como la cer\u00e1mica puede provocar su ruptura y el <em>kintsugi<\/em> permite que esa relaci\u00f3n de intimidad contin\u00fae, profundizando as\u00ed su valor est\u00e9tico. Se repara por el v\u00ednculo emocional creado con el objeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reparaci\u00f3n es algo com\u00fan en Jap\u00f3n, los objetos en general son tratados con extremo cuidado, y esto tiene que ver con la noci\u00f3n cultural <em>mottainai<\/em>, que comunica la idea de que desperdiciar es lamentable: \u201clas cosas deben dejarse imperturbadas, aunque sean \u00fatiles, por lo tanto, si se utilizan es una pena desperdiciarlas\u201d (Ueda, 2010, p. 74). Est\u00e1 influenciado por el animismo, que otorga un esp\u00edritu a todo lo que nos rodea, impulsando el cuidado, la reparaci\u00f3n y el uso prolongado los objetos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ning\u00fan tipo de objeto est\u00e1 exento de esta consideraci\u00f3n. En uno de mis viajes por Kagoshima, vi c\u00f3mo los alfareros reparaban herramientas simples, como los secadores de yeso, teji\u00e9ndolos con cintas de paja de arroz. Nada se desperdicia si a\u00fan es \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta actitud, profundamente enraizada en la cultura japonesa, se traduce en un respeto que trasciende lo material. Los artesanos que est\u00e1n involucrados en todas las fases de la producci\u00f3n aprenden a atesorar cada gramo de material, ya que saben lo dif\u00edcil que resulta su recolecci\u00f3n. La idea de deshacerse de una simple herramienta y sustituirla por una nueva ni siquiera es considerada.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13191\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz-768x576.jpg 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz-60x45.jpg 60w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/2_Placasdeyeso_-reparadascintapajaarroz-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Placas de yeso reparadas con cinta de paja de arroz. Taller Hongama, Kagoshima, Jap\u00f3n (2018)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Antig\u00fcedad, la reparaci\u00f3n era mucho m\u00e1s com\u00fan, ya que no hab\u00eda abundancia de objetos como ahora. No obstante, no se tiene certeza del origen del <em>kintsugi<\/em>; cuenta la leyenda que el <em>shogun<\/em> Ashikaga Yoshimitsu dej\u00f3 caer uno de los preciados <em>chawan<\/em> y lo mand\u00f3 a reparar a China. Al recibirlo de vuelta, el resultado no fue de su agrado, ya que en China las piezas de cer\u00e1mica eran reparadas siendo perforadas y despu\u00e9s cosidas con una grapa de hierro, lo que le pareci\u00f3 desagradable. Despu\u00e9s del disgusto, el <em>shogun<\/em> orden\u00f3 a unos artesanos japoneses la reparaci\u00f3n del <em>chawan<\/em>, y \u00e9stos, utilizando las t\u00e9cnicas del <em>urushi<\/em> o la laca de \u00e1rbol, encontraron la forma de destacar las imperfecciones al reparar las grietas y resaltarlas con oro, acrecentando su belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta leyenda relata un suceso que no concuerda del todo con los principios de la apreciaci\u00f3n est\u00e9tica japonesa. Dicho cuenco se encuentra en el Museo Nacional de Tokio y conserva la reparaci\u00f3n realizada en China. Lo anterior hace pensar que, en contraste con la leyenda, el <em>shogun<\/em> Yoshimitsu y los maestros del t\u00e9 de la \u00e9poca, lejos de sentir disgusto, encontraron que las reparaciones, expuestas de manera tan honesta, a\u00f1ad\u00edan belleza al objeto, como se expresa en el concepto <em>sabi<\/em> (NICH, 2025).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13192\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro-768x576.jpg 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro-60x45.jpg 60w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/3_Cuencoteceladon_reparadograpashierro-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cuenco para t\u00e9 celad\u00f3n reparado con grapas de hierro. China. Dinast\u00eda Song (Siglo XII)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen otros relatos antiguos relacionados con la ceremonia del t\u00e9 que hablan de otras instancias donde pudo haber surgido la pr\u00e1ctica. En ellos solamente se menciona que las reparaciones hechas aumentaban la belleza de la pieza, pero no hay menci\u00f3n del uso de oro. No obstante, s\u00ed se tiene registro de que las nociones de la apreciaci\u00f3n est\u00e9tica japonesa y la ceremonia del t\u00e9 se originaron en el periodo Muromachi en el siglo XIV, pero las piezas reparadas con <em>kintsugi<\/em> m\u00e1s antiguas datan del Edo en el siglo XVII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mismo nombre de la t\u00e9cnica indica la utilizaci\u00f3n del oro: <em>kin<\/em>, que significa oro y <em>tsugi,<\/em> remiendo. No obstante, lo aprendido hasta ahora nos invita a reflexionar que tal vez el valor de la pr\u00e1ctica del <em>kintsugi<\/em> no est\u00e1 necesariamente en el oro, sino en el acto mismo de reparar un objeto cercano a nosotros. La inclusi\u00f3n del oro puede entenderse como parte de una evoluci\u00f3n est\u00e9tica m\u00e1s actual, donde la t\u00e9cnica conserva su esencia, la acci\u00f3n de reparar al objeto para que contin\u00fae siendo parte \u00edntima de la vida de su poseedor. No importa si la reparaci\u00f3n es visible o invisible, si se hace con grapas o con oro. De esta forma, el oro no es ostentaci\u00f3n, sino un s\u00edmbolo de cuidado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13193\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi-768x576.jpg 768w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi-60x45.jpg 60w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/4_Cuencoteshino_kintsugi-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cuenco para t\u00e9 shino reparado con kintsugi. Jap\u00f3n. Showzi Tsukamoto (2017)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La creencia sobre el <em>kintsugi<\/em> es que los objetos que son reparados con dicha t\u00e9cnica dejan de ser perfectos y eso les aporta belleza ha provocado que las personas rompan piezas con la intenci\u00f3n de repararlas y aumentar su valor. No obstante, la valorizaci\u00f3n de la imperfecci\u00f3n en la est\u00e9tica japonesa, en los escritos de Yanagi se habla de una imperfecci\u00f3n no deliberada (Soetsu, 2018). Desde la apreciaci\u00f3n est\u00e9tica zen, la belleza de la irregularidad se encuentra entre la dualidad de la perfecci\u00f3n y la imperfecci\u00f3n, as\u00ed como el concepto de <em>shibui<\/em>: no es algo que se crea, es algo que simplemente est\u00e1. Un objeto reparado es imperfecto, pero esta irregularidad no es provocada, reforzando que la clave de la belleza de un objeto reparado se encuentra en su uso, en el v\u00ednculo emocional creado con su usuario, que es la causa de la rotura y la consecuente reparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, interpretar la belleza desde el punto de vista est\u00e9tico japon\u00e9s significa ver con los sentidos y no con la mente. Esto requiere experimentar la belleza en acci\u00f3n, interactuar con los objetos y construir intimidad con ellos. Como creadora, busco que mis objetos sean capaces de generar estas relaciones \u00edntimas con quienes los utilizan. Aunque mis piezas contienen una premeditaci\u00f3n est\u00e9tica inevitable, disfruto pensar que su belleza nacer\u00e1 y aumentar\u00e1 con su uso, y que, si se rompen, la experiencia emocional compartida con su usuario los llevar\u00e1 a ser reparados, tal vez con pegamento, con grapas o con <em>kintsugi<\/em>, pero dando continuidad al v\u00ednculo de afecto. \u00b6<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-b700287892c6146f5ae1e01f509d6179 wp-block-paragraph\" style=\"color:#8c0000\">[.925 Artes y Dise\u00f1o, A\u00f1o 12, edici\u00f3n 47]<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-text-color has-background has-link-color has-fixed-layout\" style=\"color:#7f535a;background-color:#fff3f1\"><tbody><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\"><strong>Glosario<\/strong><br><strong>Animismo<\/strong>. Creencia de que los objetos poseen un esp\u00edritu o alma. Esta visi\u00f3n influye en la manera en que los japoneses tratan los objetos, siempre con cuidado, respeto y gratitud.<br><strong>Budismo zen<\/strong>. Corriente del budismo que enfatiza la meditaci\u00f3n, la experiencia directa y la percepci\u00f3n del vac\u00edo, muy influyente en el arte y la est\u00e9tica japonesa.<br><strong>Ceremonia del t\u00e9<\/strong> (\u8336\u306e\u6e6f, Chanoyu). Pr\u00e1ctica ritual japonesa que encarna principios del budismo zen, como la atenci\u00f3n plena, el respeto y la apreciaci\u00f3n de la imperfecci\u00f3n y la simplicidad.<br><strong>Chawan<\/strong> (\u8336\u7897). Cuenco tradicional japon\u00e9s utilizado en la ceremonia del t\u00e9. Su valor est\u00e9tico est\u00e1 basado en la sencillez, el uso y la relaci\u00f3n \u00edntima con el usuario m\u00e1s que en su apariencia decorativa.<br><strong>Kintsugi<\/strong> (\u91d1\u7d99\u304e). T\u00e9cnica japonesa que consiste en reparar cer\u00e1mica rota usando oro, plata o platino para resaltar las grietas. Refleja la intimidad entre el objeto y su poseedor.<br><strong>Mottainai<\/strong> (\u3082\u3063\u305f\u3044\u306a\u3044). Expresi\u00f3n que transmite pesar por el desperdicio y promueve el uso pleno de los recursos. Refleja los valores japoneses de sustentabilidad, respeto por los objetos y su reparaci\u00f3n antes de su reemplazo.<br><strong>Muji<\/strong> (\u7121\u5730). Principio est\u00e9tico japon\u00e9s que representa la simplicidad y la ausencia de decoraci\u00f3n. Se enfoca en lo natural, lo esencial y lo no adornado, reflejando una belleza pura y sincera.<br><strong>Sabi<\/strong> (\u5bc2). Concepto que valora la belleza que surge con el tiempo. Se refiere a la p\u00e1tina, el desgaste y el encanto que se acumulan por el uso y la antig\u00fcedad, resaltando el car\u00e1cter de los objetos que han resistido la prueba del tiempo.<br><strong>Shibui<\/strong> (\u6e0b\u3044). Tipo de belleza sutil, modesta y equilibrada. Representa una elegancia discreta y profunda que no busca llamar la atenci\u00f3n, y que transmite pureza y serenidad.<br><strong>Shogun Ashikaga Yoshimitsu<\/strong>. Figura hist\u00f3rica del periodo Muromachi (siglos XIV-XV), conocido por su influencia en el desarrollo de la ceremonia del t\u00e9.<br><strong>Urushi<\/strong> (\u6f06). Tipo de laca japonesa hecha de la savia del \u00e1rbol urushi. Se utiliza como recubrimiento en artesan\u00edas tradicionales.<br><strong>Wabi<\/strong> (\u4f98). Hace referencia a una belleza serena y sencilla, frecuentemente encontrada en formas y materiales naturales. Destaca la austeridad, la elegancia discreta y la apreciaci\u00f3n por lo modesto y cotidiano.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-fb6eee8fda0544e8e30ebd102fd42fea\" style=\"color:#6d0000\"><strong>Referencias<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Itoh, T. (1993). <em>Wabi Sabi Suki, The Essence of Japanese Beauty<\/em>. Mazda Motor Corporation<br>Tokyo National Museum. (s.f.) <em>Celadon porcelain bowl, named Bak\u014dhan<\/em>. <a href=\"https:\/\/emuseum.nich.go.jp\/detail?%20langId=en&amp;webView=null&amp;content_base_id=100886&amp;content_part_id=001&amp;content_pict_id=008\">https:\/\/emuseum.nich.go.jp\/detail?%20langId=en&amp;webView=null&amp;content_base_id=100886&amp;content_part_id=001&amp;content_pict_id=008<\/a><br>Ueda, A. (2010). The culture of \u2018mottainai\u2019 seen as symbiosis between Japan\u2019s ceramic-producing regions and the natural environment. Part I: The Tokoname region of Aichi prefecture. <em>The Science of Design: Bulletin of JSSD<\/em>,<em> 57<\/em>(1), 1-8.<br>Yanagi, S. (1972). <em>The Unknown Craftsman<\/em>. Kodansha International<br>Yanagi, S. (2018). <em>The Beauty of Everyday Things<\/em>. Penguin Classics<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aa9743f e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"aa9743f\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2833ba9 elementor-view-default elementor-widget elementor-widget-icon\" data-id=\"2833ba9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"icon.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-icon-wrapper\">\n\t\t\t<a class=\"elementor-icon elementor-animation-pulse\" href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/925artesydiseno_12_47_33-38.pdf\">\n\t\t\t<svg aria-hidden=\"true\" class=\"e-font-icon-svg e-far-file-pdf\" viewBox=\"0 0 384 512\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\"><path d=\"M369.9 97.9L286 14C277 5 264.8-.1 252.1-.1H48C21.5 0 0 21.5 0 48v416c0 26.5 21.5 48 48 48h288c26.5 0 48-21.5 48-48V131.9c0-12.7-5.1-25-14.1-34zM332.1 128H256V51.9l76.1 76.1zM48 464V48h160v104c0 13.3 10.7 24 24 24h104v288H48zm250.2-143.7c-12.2-12-47-8.7-64.4-6.5-17.2-10.5-28.7-25-36.8-46.3 3.9-16.1 10.1-40.6 5.4-56-4.2-26.2-37.8-23.6-42.6-5.9-4.4 16.1-.4 38.5 7 67.1-10 23.9-24.9 56-35.4 74.4-20 10.3-47 26.2-51 46.2-3.3 15.8 26 55.2 76.1-31.2 22.4-7.4 46.8-16.5 68.4-20.1 18.9 10.2 41 17 55.8 17 25.5 0 28-28.2 17.5-38.7zm-198.1 77.8c5.1-13.7 24.5-29.5 30.4-35-19 30.3-30.4 35.7-30.4 35zm81.6-190.6c7.4 0 6.7 32.1 1.8 40.8-4.4-13.9-4.3-40.8-1.8-40.8zm-24.4 136.6c9.7-16.9 18-37 24.7-54.7 8.3 15.1 18.9 27.2 30.1 35.5-20.8 4.3-38.9 13.1-54.8 19.2zm131.6-5s-5 6-37.3-7.8c35.1-2.6 40.9 5.4 37.3 7.8z\"><\/path><\/svg>\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reparaci\u00f3n de piezas cer\u00e1micas con oro, conocida como kintsugi, ha crecido en popularidad en los \u00faltimos a\u00f1os&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":151,"featured_media":13115,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[649],"tags":[586,65,61,647,648,481,653,651,650,652],"class_list":["post-13123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ana-lizeth-hermosillo-gutierrez","tag-925-nueva-epoca","tag-arte","tag-diseno","tag-ecos-y-rupturas","tag-el-pulso-de-japon","tag-estetica","tag-imperfeccion","tag-intimidad","tag-kintsugi","tag-reparacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13123"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13377,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13123\/revisions\/13377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13115"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}