{"id":1300,"date":"2016-08-10T17:04:37","date_gmt":"2016-08-10T23:04:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx?p=1300"},"modified":"2018-02-27T13:17:27","modified_gmt":"2018-02-27T19:17:27","slug":"el-dibujo-como-deseo-como-limite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/index.php\/2016\/08\/10\/el-dibujo-como-deseo-como-limite\/","title":{"rendered":"El dibujo como deseo, como l\u00edmite"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><strong>Por Jos\u00e9 Luis Vera Jim\u00e9nez.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #800000;\">Desde la experiencia del dibujante, se describe la pr\u00e1ctica del dibujo estableciendo tres niveles de sentido a partir de la su formalizaci\u00f3n: forma, figura, e imagen, los cuales se entrelazan con las tres categor\u00edas del concepto de l\u00edmite propuesto por el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Eugenio Tr\u00edas y las tres categor\u00edas de la semi\u00f3tica de Pierce, para hacer una aproximaci\u00f3n sobre las funciones principales del dibujo, desde el sujeto. Se propone al dibujo como un instrumento del deseo, que, en su desarrollo, reflexiona sobre su origen, sobre lo que ha motivado su necesidad de existir, entendiendo finalmente al dibujo como la herramienta para explicarse el pasado y el futuro desde este presente infinito, es decir, desde el cerco el fronterizo que plantea Tr\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>I. Dibujar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el dibujo art\u00edstico se reconoce a la experiencia personal como la materia prima que sirve para diferenciar al sujeto y al mundo, es decir, la delimitaci\u00f3n de sus distancias formalizada, que conlleva la comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos que ocurren en ese mundo. Esta comprensi\u00f3n es siempre provisional, hipot\u00e9tica, sujeta a su reformulaci\u00f3n continua, por lo que el dibujo se plantea como un enunciado provisional removible y actualizable en funci\u00f3n de nuevas experiencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujo act\u00faa como un intermediario entre el sujeto-cuerpo que dibuja y el mundo, tiene una expresi\u00f3n formal y conlleva una intencionalidad, una idea, de ah\u00ed que, como acto de representaci\u00f3n, el propio dibujo formula sus estrategias para hacer comprensibles todos los fen\u00f3menos que rodean al dibujante, considerando que estas estrategias crean su propia identidad como dibujo, su propio cuerpo significativo. Y de este cuerpo significativo surge precisamente la noci\u00f3n de lo dibujable, es decir, los l\u00edmites a establecer en los que una idea, una sensaci\u00f3n, una explicaci\u00f3n del mundo, pueden manifestarse, formalizarse y darse a su contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1307\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo-1024x793.jpg\" alt=\"01 dibujo deseo\" width=\"1020\" height=\"790\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo-1024x793.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo-300x232.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo-480x372.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo-646x500.jpg 646w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/01-dibujo-deseo.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Buscar los l\u00edmites del dibujo es, en primera instancia, reconocer las distintas maquinarias en que opera, las cuales van desde la reivindicaci\u00f3n del dibujo como el acto m\u00e1s primitivo de comunicaci\u00f3n hasta concebir al dibujo como registro de su desarrollo, de su construcci\u00f3n, es decir, verlo como el medio principal de configuraci\u00f3n de una idea (pensar, construir, proyectar).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En medio de estos dos extremos, las distintas presencias del dibujo proponen escenarios y condiciones para que ocurra algo, como espejo de lo que sucede en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los l\u00edmites del dibujo hay que buscarlos entre la impronta de una materia, entre los c\u00f3digos y las estrategias en que \u00e9sta se desenvuelve en un soporte, en indagar c\u00f3mo trasciende el papel amorfo que tiene como intencionalidad primaria para devenir en forma, figura o imagen. Para que se presente como herramienta para indagar el mundo vivido, el presente y el deseado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y ese pensarse y hacerse del dibujo que representa el devenir y la experiencia del dibujante frente al mundo, se nos muestra como l\u00edmite, precisamente, es decir, como acontecimiento, como muestra de los propios l\u00edmites del sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">L\u00edmite entendido bajo la reflexi\u00f3n del fil\u00f3sofo Catal\u00e1n Eugenio Tr\u00edas, que refiere un espacio simb\u00f3lico: \u201cEl l\u00edmite tiene un car\u00e1cter afirmativo y positivo por el poder que ofrece en cuanto conexi\u00f3n o enlace tanto de la comunicaci\u00f3n como de diferenciaci\u00f3n entre el \u00e1mbito sensible o mundo donde se despliega el logos (pensar-decir)\u201d (Remero, 2007: 209).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed, es necesario pensar al dibujo como l\u00edmite, dibujar con el pensamiento del l\u00edmite y reflexionar sobre su desarrollo como l\u00edmite.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1308\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo-1024x682.jpg\" alt=\"02 dibujo deseo\" width=\"1020\" height=\"679\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo-480x319.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo-751x500.jpg 751w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo-120x80.jpg 120w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/02-dibujo-deseo.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>II. Filosof\u00eda del l\u00edmite<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfEs posible o necesario todav\u00eda preguntarse por los or\u00edgenes?, preguntarse \u00bfEl por qu\u00e9 se dibuja? \u00bfPor qu\u00e9 se hace arte? Pareciera que, desde la misma pr\u00e1ctica del arte, las posibles respuestas a estas preguntas giraran en torno a otras preguntas, como si la pr\u00e1ctica del arte estuviera en funci\u00f3n de hacerse preguntas sobre el mundo y en esquivar las respuestas, asumiendo que este acto, se encuentra inscrito en lo m\u00e1s profundo de uno mismo, enfrentado, parad\u00f3jicamente, con la realidad inmediata.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por lo tanto, no hay respuestas precisas a los cuestionamientos, sino que el dibujante act\u00faa entonces como interrogante y como interrogado: s\u00f3lo indagando en m\u00ed mismo. Pregunt\u00e1ndome yo mismo el porqu\u00e9 de mis acciones, el origen de ellas, puedo ir encontrando los rastros de esta necesidad vital de dibujar, de evidenciar c\u00f3mo se va constituyendo ese universo artificial y extra\u00f1o, paralelo a mi existencia que en un principio era invisible y que ahora asumo que sale de m\u00ed y me interroga.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero ese a quien se interroga es la voz del ser inconsciente, el otro que pertenece a m\u00ed mismo. Eugenio Tr\u00edas plantea que es de este inconsciente, es decir, lo que trasciende y desborda al ser, de donde procede el fundamento y la ley que rige la producci\u00f3n del artista: \u201cA trav\u00e9s de su luz habla una voz de detr\u00e1s de la frontera, a trav\u00e9s de la obra art\u00edstica lo indecible puede ser obrado, ejecutado, y puede tambi\u00e9n ser nombrado, verbalizado\u201d (Tr\u00edas, 2000: 102).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta voz interior, seg\u00fan Tr\u00edas, procede de una orden moral imperativa que determina a la acci\u00f3n del ser mismo, es decir, la orden me manda a elegir, me obliga a decidirme que sea quien sea yo, act\u00fae, me proyecte y resuelva; que sea. Me dice que trascienda el ser f\u00edsico, que me separe del animal, planta o piedra, al mismo tiempo que establece mis propios l\u00edmites mundanos: s\u00f3lo es posible atisbar el espacio oscuro, la muerte; no es posible su comprensi\u00f3n, su registro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La orden moral interna me dice: yo te ordeno que llegues a ser lo que eres, yo te ordeno que seas l\u00edmite: frontera y medida del mundo. Y, por lo tanto, el ser se encuentra en medio de dos fuerzas opuestas: lo mundano, lo f\u00edsico, la determinaci\u00f3n del ser por su propia experiencia material dependiente de la a\u00f1oranza materna y, por el otro lado, el espacio de lo indeterminado, de lo oscuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El estar en medio de estos dos polos, da al ser su condici\u00f3n de l\u00edmite, de ser \u00e9l mismo l\u00edmite, y como ser del l\u00edmite el acceso al espacio oscuro, a lo incognoscible, s\u00f3lo puede darse a trav\u00e9s de la representaci\u00f3n simb\u00f3lica, es decir, a trav\u00e9s del arte, del dibujo. Por medio del dibujo, entonces, el ser del l\u00edmite busca develar su voz profunda, darle forma como dibujo, para establecer su condici\u00f3n de l\u00edmite.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujo, como l\u00edmite, es esa bisagra que puede formalizar la experiencia de lo vivido y lo deseado, lo imaginado, lo pensado como posible, asumi\u00e9ndolo en su origen misterioso, imposible de definir si no es por su car\u00e1cter simb\u00f3lico. Esta bisagra, de acuerdo con Tr\u00edas, opera en tres \u00e1mbitos, definidos como cercos:<\/p>\n<ol style=\"text-align: left;\">\n<li><strong>Cerco del aparecer:<\/strong> \u00e1mbito de lo presente, de lo patente y lo perceptible, que tiene presencia en un espacio tiempo reconocible. Es lo que podemos intuir sensiblemente y est\u00e1 ligado al espacio fenom\u00e9nico.<\/li>\n<li><strong>Cerco herm\u00e9tico:<\/strong> es el \u00e1mbito de lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo cognoscible, fuera del marco de la experiencia; es el cerco oscuro, siniestro e impenetrable, el \u00e1mbito que no puede ser habitado, s\u00f3lo intuido.<\/li>\n<li><strong>Cerco fronterizo:<\/strong> es el espacio del propio ser, el ser fronterizo anclado en su eterno presente, es el l\u00edmite entre lo que se sabe y lo que se intuye.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left;\">El cerco fronterizo es el origen de todo acto simb\u00f3lico, como el arte y el dibujo en particular, donde se comprende el origen de la creaci\u00f3n art\u00edstica desde su propio hacer. La creaci\u00f3n art\u00edstica es entonces la acci\u00f3n misma del ser fronterizo que representa la tensi\u00f3n, la lucha entre dos fuerzas que lo configuran y lo dominan, de ah\u00ed que la acci\u00f3n de dibujar implica un reconocimiento del tiempo vivido, el voltear a ver eso que fuimos, al mismo tiempo que es la herramienta para pensar eso que nos est\u00e1 prohibido, ese espacio oscuro ligado a la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Podemos entonces referirnos al arte, al dibujo en particular, como la materializaci\u00f3n de nuestra indagaci\u00f3n en ese espacio prohibido, de manera simb\u00f3lica, a partir de nuestras propias vivencias, de nuestro propio cuerpo. El dibujo es versi\u00f3n particular de la construcci\u00f3n de nosotros mismos a trav\u00e9s de la memoria, en conflicto con nuestro deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La obra art\u00edstica, es un fragmento de un relato personal indeterminado y provisional y s\u00f3lo es posible como forma, y a quien le asignamos todas las experiencias vividas, todos los significados, lo visto, lo intuido, lo imaginado y lo deseado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este sentido, el dibujo se nos presenta como la descripci\u00f3n estructural del mundo vivido, como la estructura invisible de las cosas, de las acciones del cuerpo y su desplazamiento en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujante entonces, como ser del l\u00edmite, asume su condici\u00f3n fronteriza en el mismo acto de dibujar, de construir formas como un acto reflexivo que lo conduce significativa y emotivamente de la materia a la imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujo establece, en primera instancia, una analog\u00eda estructural con el mundo fenom\u00e9nico, estructura una simulaci\u00f3n de ese mundo experimentado a trav\u00e9s del cuerpo y lo recompone en el papel, a trav\u00e9s de c\u00f3digos y estrategias y busca parecerse a la idea que se tiene de ese mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>III. Formalizar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujo como gesto que anticipa un sentido, es indisociable de la concepci\u00f3n de Forma. Es decir, cualquier acci\u00f3n gr\u00e1fica es ya un indicio de forma porque identificamos cualidades en la configuraci\u00f3n de la materia que se despliega en un soporte o en la intenci\u00f3n del gesto estructurante de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En segundo lugar, el dibujo se propone como una relaci\u00f3n profunda con cualquier cosa vista o pensada al que le asignamos el concepto de Figura y \u00e9sta deviene en Imagen al representar de manera simb\u00f3lica, la invocaci\u00f3n de lo oculto, de lo terrible, de lo prohibido.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se proponen entonces tres niveles de representaci\u00f3n, tres niveles de formalizar el dibujo, que son tambi\u00e9n tres niveles de significaci\u00f3n y temporalidad; tres \u00e1mbitos del l\u00edmite:<\/p>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li>FORMA: Posibilidad de la existencia de algo (el pasado), un origen, algo ocurrido.<\/li>\n<li>FIGURA: como presente, como existencia, el dibujo que se construye mientras se piensa, la presencia que se refiere a lo vivido, que lo actualiza.<\/li>\n<li>IMAGEN: es un objeto simb\u00f3lico en busca de int\u00e9rpretes, su valor significativo se basa en prever, en intuir el futuro, en presagiar, a trav\u00e9s de relacionar las funciones significativas de la forma y la figura.<\/li>\n<li>En mi trabajo, lo que pretendo hacer es relacionar estas tres maneras de materializar del dibujo con las tres dimensiones del concepto de l\u00edmite de Tr\u00edas, buscando asimismo construir un relato sobre el dibujo, es decir, darle sentido a los valores o cualidades mat\u00e9ricas para formalizar una intencionalidad que intente delimitar los l\u00edmites expresivos del dibujo.<\/li>\n<\/ul>\n<figure id=\"attachment_1378\" aria-describedby=\"caption-attachment-1378\" style=\"width: 963px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-1378 size-full\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-1.jpg\" alt=\"Microsoft Word - Documento1\" width=\"963\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-1.jpg 963w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-1-300x81.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-1-480x129.jpg 480w\" sizes=\"(max-width: 963px) 100vw, 963px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1378\" class=\"wp-caption-text\">Cuadro 1. Tres estados de representaci\u00f3n del dibujo: 3 formas del l\u00edmite.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">Donde forma, figura e imagen, funcionan como tres niveles de significaci\u00f3n del dibujo, y buscan representar la conceptualizaci\u00f3n del l\u00edmite que Tr\u00edas establece en los tres cercos:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El primer cerco, establece el l\u00edmite f\u00edsico y mundano del ser, su equivalencia formalizada en dibujo estar\u00eda dentro de los m\u00e1rgenes de la forma, es decir, dentro de la primera evidencia visual de ese mundo al que se pertenece. Es la posibilidad de existencia como forma, su relaci\u00f3n de parecido con la realidad bajo un apariencia mim\u00e9tica-estructural. La forma es la primera instancia de verificaci\u00f3n de ese primer cerco, el del mundo terrenal; la forma como posibilidad dibuj\u00edstica del mundo existente; como posibilidad de dibujo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otro lado, la figura es la forma que establece un sentido de ese primer mundo, que relaciona formas y las ubica en un determinado espacio, que intenta referir el l\u00edmite donde se encuentra el propio ser: en medio del cerco del aparecer y del cerco herm\u00e9tico, donde la figura que se presenta ya como dibujo, ampara el hacer del dibujante, donde esa figuraci\u00f3n lo remite a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si la forma entonces evoca al mundo y establece sus posibilidades de manera mim\u00e9tica, la figura evoca al sujeto-dibujante, determinado por ese mundo y por lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l, que se ubica en el cerco herm\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El cerco herm\u00e9tico, es el espacio reservado a lo incognoscible, a lo que est\u00e1 fuera del sujeto, que le es prohibido, pero que busca manifestarse determinando ese espacio vac\u00edo buscado por este sujeto. La manifestaci\u00f3n dibuj\u00edstica de este cerco, estar\u00eda representada por la imagen, por esa forma visual que intentar\u00eda evocar de manera simb\u00f3lica ese mundo desconocido, el futuro, es decir, la nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Derivado de este acercamiento entre cercos y niveles de sentido en la representaci\u00f3n del dibujo, se propone la siguiente clasificaci\u00f3n, donde se involucran los siguientes aspectos: su relaci\u00f3n con el tiempo; la relaci\u00f3n con las tres instancias semi\u00f3ticas de niveles de sentido (\u00edcono, \u00edndice y s\u00edmbolo); su relaci\u00f3n con la realidad (lo que puede ser, lo que es \u2013de acuerdo al sujeto- y lo que s\u00f3lo puedo evocar).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed mismo se proponen tres tipos de caracter\u00edsticas asociadas a conceptos que considero se pueden formalizar a trav\u00e9s del dibujo: lo determinado por el dibujo en la relaci\u00f3n sujeto-mundo (car\u00e1cter emotivo); la evocaci\u00f3n de la continuidad de los perceptos del mundo en el sujeto (car\u00e1cter perceptivo); y las maneras de registro en el sujeto de ese dibujo (car\u00e1cter cognitivo).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Finalmente, se propone la relaci\u00f3n con el origen del dibujo, de d\u00f3nde viene lo dibujado (nivel de origen).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1379\" aria-describedby=\"caption-attachment-1379\" style=\"width: 942px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1379 size-full\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-2.jpg\" alt=\"Microsoft Word - Documento1\" width=\"942\" height=\"505\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-2.jpg 942w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-2-300x161.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-2-480x257.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/cuadro-2-933x500.jpg 933w\" sizes=\"(max-width: 942px) 100vw, 942px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1379\" class=\"wp-caption-text\">Cuadro 2. Implicaciones de las etapas del dibujo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">La imagen, es entonces una relaci\u00f3n de figuras que se complementan, que interrelacionan su comprensi\u00f3n denotativa, que se comprometen entre ellas para intentar develar el misterio de lo que, como forma, se muestra en un principio. La imagen tiene un car\u00e1cter que rebasa lo sem\u00e1ntico y lo f\u00edsico y se extiende en lo simb\u00f3lico. Su temporalidad es incierta, pero est\u00e1 dirigida hacia el futuro, como imagen destinada a interpretarse, que contiene en s\u00ed la posibilidad de indagar en la oscuridad del mundo. Este indagar en lo desconocido se encuentra entonces en el mundo de la Imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al respecto, Georges Didi-Hubermam, propone que la imagen es resultado de una madurez, es decir, se convierte en s\u00edmbolo, a partir de su origen, primero como forma y despu\u00e9s como figura.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al madurar, la figura se convierte en Imago (Imago en su definici\u00f3n principal representa cualquier imagen). Este autor hace una analog\u00eda entre el paso de una cris\u00e1lida a un insecto adulto a trav\u00e9s de la metamorfosis \u2013que, en zoolog\u00eda, tambi\u00e9n se llama Imago\u2013 y la imagen considerada como madura (es decir, cuando se observa en distintas etapas, con sentidos distintos por un observador), deviniendo tambi\u00e9n \u00e9sta en Imago, en \u201cla imagen\u201d. (Hubermam, 2012: 14).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El mundo de la imaginaci\u00f3n, del Imago, es un mundo de referencias cuya funci\u00f3n, o cuyo destino, es intentar comunicar otros mundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por eso la imagen tiene, principalmente un estatuto de deseo: se desea lo que no se tiene, se busca lo no permitido, lo que est\u00e1 prohibido a la mirada y al contacto f\u00edsico, y solamente a trav\u00e9s de los c\u00f3digos, de las convenciones, es posible establecer teor\u00edas, modos de comprender las cosas de manera provisional e hipot\u00e9ticamente, porque no las tenemos presentes; este modo de conocimiento s\u00f3lo nos lo puede dar el arte, el dibujo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al no poder comprender la totalidad de la vida, como parece decir Didi-Hubermam, uno compensa esta desolaci\u00f3n coleccionando, creando im\u00e1genes: \u201cLas im\u00e1genes forman parte de eso que los pobres mortales se inventan para registrar sus estremecimientos (de deseo o de temor) y la manera como ellos tambi\u00e9n se consumen\u201d. (Huberman, 2012:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujo, como imagen, \u201cimagina\u201d, inventa situaciones, hechos gr\u00e1ficos que en su proceso de generaci\u00f3n reflexionan sobre su origen, sobre lo que ha motivado su necesidad de existir, y el resultado \u2013el dibujo mismo- debe entenderse como el vestigio de esa angustia por explicarse el pasado y el futuro, en este presente infinito y angustiante.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La imagen es la coincidencia espacial, morfol\u00f3gica y t\u00e9cnica de figuras integradas para una finalidad susceptible de actualizarse de acuerdo con cada mirada, y con las estrategias de aplicaci\u00f3n de los c\u00f3digos que les toc\u00f3 la suerte de compartir.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es en este sentido, del devenir de la forma en imagen cuando Didi-Hubermam, se refiere a que \u201cNo hay forma sin formaci\u00f3n, no hay imagen sin imaginaci\u00f3n&#8230; La imagen arde en su contacto con lo real\u201d (Hubermam, 2012.2: 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es decir, que los l\u00edmites de mi dibujo se establecen desde un inicio de acuerdo con la intensidad de mi relaci\u00f3n f\u00edsica (visual y corporal) con el mundo, y luego de c\u00f3mo nombro las cosas que lo constituyen, a trav\u00e9s de recordar sus cualidades, haci\u00e9ndolas presentes a trav\u00e9s de reconstituirlas formalmente, pareci\u00e9ndose a ellas pero no siendo ellas, para, finalmente, constituirse como im\u00e1genes plenas, es decir, como el tiempo futuro del dibujo: el espacio abierto, m\u00faltiple, para adjudicar sentidos, siempre dirigidos a lo intangible del mundo: \u201clos l\u00edmites de mi dibujo son los l\u00edmites de mi imaginaci\u00f3n, de mi aprehensi\u00f3n de \u00e9l\u201d (Hubermam, 2012.2: 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La relaci\u00f3n del deseo con respecto a la imagen proviene de la relaci\u00f3n que establezco con el mundo f\u00edsico y la necesidad de representarlo como medio para evocar mi propia existencia, lo extra\u00f1o que me parece \u00e9sta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con el dibujo de la imagen defino mi capacidad de sentir al confrontar mis sentidos, al manipular las cosas, ya sea con la vista o con las manos: \u201cCuando toco un \u00e1rbol, \u00bftoco el \u00e1rbol o me toco en el \u00e1rbol?\u201d, dir\u00eda el poeta Roger Munier (Munier, 1995:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El mundo es Iluminado con la luz del dibujo, con las im\u00e1genes que surgen de las entra\u00f1as del dibujante, las cuales est\u00e1n hechas a imagen y semejanza de nuestros deseos, a imagen y semejanza de nuestro terror al vac\u00edo, a imagen de nuestra angustia por saber de la infinitud del universo y los l\u00edmites en que se desenvuelve el individuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1309\" src=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mxwp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo-1024x768.jpg\" alt=\"03 dibujo deseo\" width=\"1020\" height=\"765\" srcset=\"https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo.jpg 1024w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo-480x360.jpg 480w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo-667x500.jpg 667w, https:\/\/revista925taxco.fad.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/03-dibujo-deseo-160x120.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Defino la mesura de mi cuerpo al compararlo con las figuras: sus proporciones son la medida de mi alcance motriz, la extensi\u00f3n del espacio marcado por la geograf\u00eda de lo que me rodea, el l\u00edmite del soporte que plantea mi deseo de ir m\u00e1s all\u00e1 del papel mundano que me ha reservado el cerco del aparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">He ah\u00ed entonces que, en la imagen, en el m\u00e1ximo documento simb\u00f3lico al que se puede aspirar por nuestra condici\u00f3n fronteriza, reconozco una verdad, una narrativa en las figuras que yo mismo, como dibujante, determino.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Una narrativa que es, bajo el influjo de ese cerco herm\u00e9tico \u2013es decir, desde el inconsciente\u2013 mi propia historia. Su origen tambi\u00e9n es el origen de mis enso\u00f1aciones, mi preocupaci\u00f3n de todo cuanto existe, del porqu\u00e9 de mis necesidades y la manera en que propongo su satisfacci\u00f3n a trav\u00e9s de darle forma a la materia misma, a trav\u00e9s de crear im\u00e1genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El artista busca crear im\u00e1genes sublimes como respuestas a ese espacio infranqueable, sea el inconsciente o el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo sublime tambi\u00e9n como analog\u00eda de los l\u00edmites de esa necesidad de expresi\u00f3n a trav\u00e9s del dibujo: sublimar como una manera de conducir lo m\u00e1s mundano de m\u00ed \u2013atrapado en el inconsciente\u2013 para llevarlo a un objetivo m\u00e1s elevado, el arte, el cual es concebido \u201ccomo un reino intermediario atrapado entre la realidad que proh\u00edbe el deseo y el mundo imaginario que realiza el deseo\u201d (Hubermam, 2012: 51). Sublimar, entonces, en el sentido en que lo plantea Didi-Hubermam, va m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s abajo del limes: sub\/limar (Hubermam, 2012: 51).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfQu\u00e9 es lo dibujable, entonces? \u00bfHasta d\u00f3nde llega el dibujo en su posibilidad de confrontarse con el espacio oscuro de la vida, con lo indeterminado de la existencia que nos conforma? \u00bfHasta d\u00f3nde sus estrategias y c\u00f3digos permiten evocar la representaci\u00f3n de lo que nos rebasa f\u00edsicamente?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El dibujo establece un mundo que rebasa su aspecto material para devenir en figuras e im\u00e1genes, es decir, el mundo que propone es an\u00e1logo al mundo en que hemos vivido y a la manera en c\u00f3mo lo pensamos y lo deseamos; ese mundo dibujado nos retrata como seres fronterizos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De ah\u00ed la necesidad de indagar, intentando echar un vistazo a lo que nos desborda, a lo que nos sobrepasa, inventando artefactos significativos, expresivos y simb\u00f3licos. As\u00ed, los dibujos tambi\u00e9n se hacen para ser vistos, para crear redes de complicidad, para husmear en la superficie y en las entra\u00f1as de las cosas fabricadas, vistas, sentidas y olidas y ver qu\u00e9 se siente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Producimos dibujos para dar fe de ese mundo objetual a trav\u00e9s de las im\u00e1genes; Las formas e im\u00e1genes dibujadas establecen indicios que invitan al que mira a intentar revelar su <em>telos<\/em> particular, detonando, tambi\u00e9n, la articulaci\u00f3n discursiva que provee la mirada: en el principio fue la cosa vista, luego la cosa dibujada y enseguida su eclosi\u00f3n significativa, en forma de imagen. De ah\u00ed que dibujar es establecer l\u00edmites de nuestra propia existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esos l\u00edmites, en forma de dibujo, tambi\u00e9n establecen los l\u00edmites del recorrido que hacemos para representar lo que hemos sido, desde la continua reconfiguraci\u00f3n f\u00edsica hasta el devenir del pensamiento: cambia continua e inevitablemente lo mismo que hemos visto una y otra vez durante a\u00f1os.\u00b6<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #800000;\">(Publicado el 10 de agosto\u00a0de\u00a02016)<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">Hubermam, Didier, \u201cArde la imagen\u201d, M\u00e9xico, Ediciones Ve, 2012.<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">Hubermam, Didier, \u201cCuando las im\u00e1genes tocan lo real\u201d, en: www.es.scribd.com, (consultado el 20\/04\/2012).<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">Munier, Roger, \u201cAntolog\u00eda\u201d, M\u00e9xico, UNAM, 1995.<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">Romero, Adriana, \u201cLa noci\u00f3n de l\u00edmite en el pensamiento de Eugenio Tr\u00edas\u201d, Dans Contreras, Jorge, \u201cEl saber filos\u00f3fico antiguo y moderno\u201d, M\u00e9xico, Ed. S. XXI, 2007.<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">Tr\u00edas, Eugenio, \u201cLos l\u00edmites del mundo\u201d, Barcelona, Ediciones Destino, 2000<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Vera Jim\u00e9nez. Desde la experiencia del dibujante, se describe la pr\u00e1ctica del dibujo estableciendo tres niveles de sentido a partir de la su formalizaci\u00f3n: forma, figura, e imagen, los cuales se entrelazan con las tres categor\u00edas del concepto de l\u00edmite propuesto por el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Eugenio Tr\u00edas y las tres categor\u00edas de la semi\u00f3tica de Pierce, para hacer una aproximaci\u00f3n sobre las funciones principales del dibujo, desde el sujeto. 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