Año 13 / edición 51 / agosto 2026 - ISSN: 2395-9894

La palabra escrita en la era digital: expresión y movimiento para una nueva dimensión tipográfica


Años más tarde, en 1917, Cobden-Sanderson proclamó que Doves Press había muerto y que su tipografía había sido “consagrada” al río Támesis. Sus palabras parecieron un símbolo, aunque pronto se revelaron como un acto literal: noche tras noche, cargando entre siete y nueve kilos, arrojó los tipos metálicos a las aguas oscuras. Fueron 170 viajes, un ritual casi penitencial. El río se convirtió en tumba y guardián de aquellas letras, que durante décadas se hundieron en el limo, arrastradas por mareas que parecían sellar un pacto de silencio (Typespec, 2024).

Así, lo que comenzó como una disputa entre personas terminó convertido en mito: un relato de obsesión y ocultamiento, donde las aguas del Támesis guardaron durante casi un siglo las reliquias de una tipografía maldita. El hallazgo no fue solo arqueología tipográfica, sino la revelación de una historia que parece salida de una leyenda gótica: letras condenadas al río, rescatadas como espectros que regresan para recordarnos que incluso el perfeccionismo engendra fantasmas.

Este secreto permaneció intacto hasta 2014, cuando Robert Green, guiado por una intuición casi espectral, buscó bajo un puente y halló una solitaria v entre las piedras. Era como si el río hubiera decidido devolver un fragmento de su misterio. Con la ayuda de buzos, rescató 151 piezas de un universo perdido de medio millón. Green sostiene que Cobden-Sanderson nunca quiso borrar del todo su creación y que las huellas que dejó eran un mensaje cifrado para quienes se atrevieran a buscar. Este descubrimiento reveló el eco de una obsesión: la lucha por preservar lo impreso frente a su desaparición inevitable. Porque mientras las aguas guardaban las letras, el mundo había cambiado: el papel cedía terreno a las pantallas y el texto impreso se desvanecía para dar paso al texto digital, mutable y luminoso.

Figura 1. Familia tipográfica Doves Press. Fuente: Typespec, 2024.

La historia de Doves Press se puede interpretar hoy como una metáfora gótica: las letras hundidas en el Támesis representan el ocaso del libro físico, mientras que su recuperación tardía coincide con la era en que las palabras ya no necesitan plomo ni tinta, sino que flotan en la corriente invisible de lo digital. El río, personaje oscuro y protector, no solo ocultó un secreto tipográfico, ya que anticipó el destino de la palabra: desaparecer en su forma material para renacer en un nuevo medio, intangible y eterno.

La transición del impreso a lo digital no solo debe entenderse como un cambio tecnológico, sino también como una transformación cultural y epistemológica. El texto impreso, con su materialidad y su peso, se vincula con la permanencia y a la autoridad; en contraste, el texto digital se caracteriza por su fluidez, multiplicidad e inmaterialidad. En este sentido, es viable interpretar el sacrificio tipográfico de Cobden-Sanderson como un acto simbólico que anticipa la necesidad de dejar atrás lo tangible para abrirle paso a lo intangible.

De acuerdo con Bonsiepe (2015), la tipografía es el área que estudia la historia, la anatomía, el desarrollo y el uso de las letras, y forma una parte intrínseca de la comprensión de los textos. Utilizar bien una fuente tipográfica dará significado al texto (Chacón, 2015). En este contexto, resulta necesaria para sistematizar la escritura. En las interfaces digitales, la relevancia de este elemento es invariable. La única diferencia entre editorial y digital es una capa más: interactividad (Vizio, 2016). Pamental (2014) afirma que el texto es el elemento que comprende la mayor parte del contenido digital de publicaciones y sitios web, al ser responsable de 90% de lo que se ve en la pantalla. Por su parte, Castro (2025) afirma que, en el contexto actual, marcado por la diversidad de pantallas, interfaces y lenguajes visuales de marca, el concepto de tamaño óptico se ha expandido hacia una dimensión expresiva, funcional e identitaria, lo cual supera la función tradicional de optimizar la legibilidad según el cuerpo tipográfico o el soporte, por lo que toman relevancia las variantes como la interfaz de usuario (ui: user interface), Dark o Micro-text, que responden a necesidades específicas de usabilidad digital.

Una muestra de la expresividad que adquiere la tipografía en medios digitales son las fuentes variables, que es posible describir como una forma relativamente nueva de dar estilo y mostrar fuentes en la web. Esta innovación es un esfuerzo conjunto de Apple, Google, Microsoft y Adobe para permitir la creación, a partir de un único archivo de fuente, de un número ilimitado de variantes (Nyvall, 2019). Las fuentes variables contienen información sobre todas las variantes de fuente en un único archivo.

Figura 2. Fuentes variables de Adidas con su tipografía Chop. Fuente: Rossy, 2022.

En lugar de limitar los valores de una variante de fuente a los correspondientes a algunos grosores —como los valores de Light y Bold—, una fuente variable permite al usuario acceder a todos los valores de grosor, dentro del rango definido para la fuente específica. Siguiendo a Rossy (2022), una fuente variable es un único archivo que incluye todos los parámetros de variación de una familia tipográfica. Además, se permite la elección de cualquier estilo intermedio sin limitarse a uno predefinido. La razón por la cual las fuentes variables se han popularizado es porque los medios digitales y sus algoritmos tienden a favorecer contenidos dinámicos frente a aquellos estáticos. TikTok e Instagram hacen evidente su preferencia por el material audiovisual con el fin de captar y estimular la atención de los usuarios. Las fuentes variables llegan, entre otras cosas, para aportar dinamismo al mundo tipográfico y facilitar los procesos de comunicación en los medios digitales (Rossy, 2022).

Figura 3. Fuentes variables de Helvetica. Fuente: Brandemia, 2021.

Por otro lado, con la explosión de la informática surge una nueva posibilidad: la tipografía cinética, el texto que evoluciona con el tiempo y se vuelve temporal en contraposición con el tradicional texto estático. La tipografía cinética, también conocida como texto en movimiento, es el arte y la técnica de animar texto para expresar o comunicar ideas, así como para evocar ciertas emociones de manera dinámica y temporal. La tipografía cinética lleva las letras y palabras a la acción, y les permite moverse, transformarse y jugar un papel más activo en la narración visual (OERT, 2023).

En su página web, la Open Educational Resources for Typography (OERT, 2023), describe que la tipografía cinética puede analizarse en función de distintos criterios, tipo de movimiento, velocidad, secuencia, interactividad y narrativa.

Figura 4. Tipografía cinética. Fuente: Goñi, 2012.
Figura 5. Títulos de la película Catch Me If You Can. Fuente: Todaymade, 2025.

La población lectora en México cayó más de 10% entre 2015 y 2024 (Infobae, 2024). En una encuesta del INEGI se detectó que la lectura de historietas, revistas, libros y periódicos cayó, pero solo el de las páginas de internet, foros y blogs registró un aumento en los últimos 10 años. Un dato curioso es que la consulta de páginas de internet y fotos aumentó de 10.1% a 28.6% entre personas de 65 años y más, el mismo sector donde la lectura de periódicos pasó de 64% a 38.3%.

La tipografía en medios interactivos se centra en la legibilidad, la adaptabilidad y la expresividad en pantallas digitales. Hoy en día, además de las fuentes clásicas, se utilizan webfonts y animaciones tipográficas que enriquecen la experiencia del usuario y refuerzan la identidad visual de un proyecto. Podemos concluir tres principios básicos para el diseño con tipografía en medios interactivos: legibilidad en pantalla, adaptabilidad y expresividad.

Como elementos clave en el uso de la tipografía en interfaces digitales, cabe destacar lo siguiente:

  1. Las fuentes variables, la programación OpenType y los ajustes de tamaño óptico han transformado los procesos de diseño tipográfico. Estas innovaciones optimizan la experiencia de lectura y aseguran la consistencia visual de las marcas en diferentes soportes digitales (Castro, 2025).
  2. Una preferencia de uso de las familias sans serif, cuya reinterpretación en clave digital mantiene los principios funcionalistas del Proyecto Moderno, si bien se integra una nueva dimensión tecnológica. Este fenómeno refleja una tendencia hacia la convergencia entre eficiencia técnica, expresividad formal y adaptabilidad comunicativa (Castro, 2025).
  3. Una atención a las tendencias actuales en tipografía interactiva; animación tipográfica dinámica al interactuar con el cursor o el scroll; tipografía cinética, que es una técnica de animación que combina movimientos y texto, así como el impacto en la experiencia de usuario (ux: user experience), para mejorar la retención y la capacidad de recordar y reforzar mensajes clave. ¶

Gabriel Orozco-Grover es docente Investigador de la Universidad de Guadalajara.Coordinador de la Maestría en Diseño y Desarrollo de Nuevos Productos. Última publicación: Sports brand love 2.0 in the context of football teams, 2024; Adriana Guzmán es docente de la Universidad de Guadalajara. Coordinadora de la Licenciatura en Diseño, Arte y Tecnologías Interactivas. Última publicación: Las estrategias
diversificadas como herramientas en la enseñanza significativa de diseño interactivo a nivel licenciatura, 2025; e Isabel García es docente Investigadora de la Universidad de Guadalajara a través del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, cuenta
con el perfil PRODEP y con el reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del CONACYHT. Última publicación: El arte decolonial como movimiento cultural de vanguardia y su rol en la percepción de la urbe. El Pichação Brasileño, 2026.

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