Febrero de 2019

Al iniciar un proyecto fotográfico en cualquiera de sus ramas, preferentemente se acompaña de objetivos implícitos o explícitos, que nos conlleven a obtener determinados resultados. En general, se opta por abordar algún tema que sea de nuestro interés, ya que con ello se puede problematizar o no dicho contenido de manera provechosa. Así mismo, puede iniciarse uno o varios caminos de abordaje y tener opciones de implementación metodológica que enriquezcan nuestros argumentos para que finalmente, dichos resultados se den a conocer a través de diferentes modalidades de difusión.

Particularmente, se ha desarrollado el proyecto “Modificación del paisaje y contaminación en las playas de Ensenada, Baja California” iniciado en el año 2011 a la fecha (https://mgablogfot.blogspot.com/2007/12/proyecto-modificacion-del-paisaje-y.html) en donde a través de la imagen fotográfica, se documentan espacios físicos y sus diferentes transformaciones en determinados lapsos de tiempo.

Sin embargo, al estar sobre dichos espacios, la cotidianidad de esos lugares se nos escapa de la vista y pasan a formar un segundo o tercer plano, pero gracias a la ayuda de “nuevos descubridores” que asechan aquellos lugares de donde se observa (como es la niñez) pueden reubicar en primer plano, situaciones o materialidades del entorno, volviéndose así otro tema principal.

En el caso particular, conchas, caparazones y demás materiales calcáreos que desembocan en la arena de la playa, pueden ser de un interés no muy arraigado. Se pueden observar y emitir muy probablemente una opinión de estética o simplemente, pueden ser de gran admiración como en aquellos ya mencionados “nuevos descubridores”.

Este tipo de situaciones, son provechosas no solamente para documentar, sino también para experimentar otras opciones de registro y volverlas nuevamente admirables a través de la utilización de avances tecnológicos implementados y adaptados a la fotografía digital, a través de teléfonos celulares, como el caso de la herramienta de espejo horizontal y vertical, que tienen el efecto de duplicar el mismo lado de un objeto o escena, dando como resultado formas caprichosas y recargadas en forma de un código oculto nunca antes visualizadas.

Es así que, a través de estas situaciones y la utilización de la tecnología, es posible hacer nuevas lecturas e inferencias de una probable realidad oculta en las formas “razocinias” que referenciamos en la naturaleza.

Mauricio García Arévalo.


Estudios en fotografía, abarcando principalmente la rama del fotoreportaje y la fotografía documental  desde 1992 a la fecha, así como el rescate de archivos fotográficos relacionados al trabajo de los “foto estudios”. Estudios en arqueología a nivel licenciatura y doctorado desde 1996 a la fecha, especializado en estudios etnoarqueológicos y de cultura material moderna. Estudios en Metodología de la Ciencia a nivel maestría, enfocada hacia la historia de la ciencia, tecnología y la técnica, en el ámbito del desarrollo de la fotografía.