Una realidad cambiante a través de la mirada de tres artistas mexicanos | Revista .925 Artes y Diseño

Revista de la Facultad de Artes y Diseño plantel Taxco

CUT CARVAJAL

Una realidad cambiante a través de la mirada de tres artistas mexicanos

Por Aida Carvajal García.

Vivimos tiempos de continuos cambios, modas cíclicas que vienen y van, tecnologías obsoletas incluso antes de salir al mercado, vocabularios, expresiones, pautas de comportamiento que parecen emerger y sumergirse en la nada. Tiempos líquidos (Bauman, 2007) en los que algunos individuos se desestabilizan y se ahogan, mientras otros, por el contrario se sobreponen y continúan nadando.

Lo moderno, lo posmoderno, la vuelta a la modernidad (Huyssen, 2011), lo contemporáneo: ¿qué es ser contemporáneo en la actualidad?, ¿qué es lo que define lo contemporáneo: la técnica, la temática, las herramientas o la ubicación temporal del artista?, ¿podemos hablar de un arte contemporáneo globalizado?, ¿puede un artista de este siglo ser contemporáneo formalizando motivos propios del arte renacentista? Lo sería en cuanto a que es coetáneo, pero no en lo que respecta a la temática abordada. Pero, ¿podría el arte del renacimiento convertirse en un estilo contemporáneo? Depende de si los críticos, galeristas y demás actores que transitan por los circuitos artísticos así lo estableciesen. Por mucho que se enuncie la incipiente presencia de nuevos “artistas youtubers” en el panorama artístico actual, aquellos que se abastecen de las redes sociales e internet, el dictamen final procede de arriba; de las altas esferas del circuito, hacia abajo; los consumidores, y no al revés como sucede en ocasiones en el género musical.

Lo desfasado y lo actualizado; lo local y lo global; lo puro y lo híbrido, son conceptos constantes en el presente de esta era. El futuro, una incertidumbre, de por sí, más enfatizada si cabe. El arte, como producto de la sociedad en la que vivimos, sostiene las afectaciones de la misma; las absorbe, las ejemplifica y las proyecta. En ocasiones de forma directa, y en otras haciendo uso de metalenguajes poco amigables de decodificaciones.

Teniendo en cuenta que la historia del arte es una continua vuelta y reacción ante la tendencia a un estilo clásico, lo que caracteriza el arte de las últimas décadas, es el uso de las nuevas tecnologías, reivindicaciones y críticas sociales y demás cuestionamientos transversales, en ocasiones provenientes de no artistas, que suponen al arte de la actualidad lo que el manierismo al arte del renacimiento; incomprensión, apatía y perplejidad que pretendían complacer los caprichos de la burguesía de la época. La denuncia social es una constante desde la década de los años 80. Y es que el efecto modernizador, ha generado reacciones por parte de algunos sectores ante un mundo globalizado, que pretende ser homogéneo y plano.

En la búsqueda de nuevas miradas y expresiones, encontramos que los continentes asiático y latinoamericano van tomando en las últimas décadas una cada vez mayor relevancia respecto al eurocentrismo imperante hasta el momento. En el caso de América Latina, algunas de las afectaciones como consecuencias de la globalización son temas candentes y frecuentemente abordados por artistas que hacen uso tanto de elementos tradicionales propios de su cultura como de tecnologías avanzadas.

El presente texto pretende revisar tres miradas, tres perspectivas, tres formas de expresar una realidad cambiante desde diferentes generaciones, escenarios y localizaciones. Tal es el caso de los artistas mexicanos, quienes en sus obras han abordado a profundidad cuestionamientos identitarios, culturales, problemáticas sociales como la migración, la pobreza y marginalidad o la acumulación de residuos consecuentes del hiperconsumo (Lipovetsky & Serroy, 2009).

Guillermo Gómez Peña, Ciudad de México, 1955.

Es un polifacético y controvertido artista que radica en EEUU. Ha sobresalido en varias disciplinas; como ensayista, poeta y videoartista, siendo en el arte de la performance donde más ha destacado y trascendido, llegando ésta a convertirse en su sello de identidad. Gómez Peña, como migrante mexicano tras la frontera de Estados Unidos, explora tanto la biculturalidad que experimenta aquel que se incorpora a un nuevo territorio, hibridando su cultura natal con la prevaleciente en la nueva región habitada, como la multiculturalidad consecuente del efecto globalizador. Mezclando elementos tradicionales, rituales, lingüísticos, iconográficos y sonoros de un México profundo, con otros ajenos a éstos y provenientes de otras culturas, consigue descontextualizarlos y a su vez, resemantizarlos, otorgándoles con ello una nueva identidad, híbrida, mestiza y heterogénea, suscitando en el espectador una lectura conceptual que va desde la ironía hasta cuestionamientos tan trascendentales como: ¿qué es ser mexicano, chicano, indio o hispano?

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Guillermo Gómez Peña. El Guerrero de la Gringostroika. Fuente: (Álcazar, 2002)

Todos estos interrogantes identitarios en los que prevalece la paradoja, el sarcasmo y el pastiche quedan evidenciados en sus múltiples identidades: chicano, mexicano, chicalango, latinoamericano, hispanic, mexicoamericano, que cobran vida en personajes como el Mariachi Liberachi, el Border Brujo, el Guerrero de la Gringostroika, San Pocho Aztlaneca, el Aztec High-Tech, el Untranslatable Bato, el Mexterminator y el WebBack. Gómez Peña teatraliza y escenografía la desterritorialización y descolonización cultural reflexionando entre lo de dentro y lo de fuera, acercando y derrumbando fronteras en el instante en el que “el uno” dialoga, empatiza y se iguala con “el otro” (Álcazar, 2002).

Betsabeé Romero, Ciudad de México, 1963.

Es una afamada artista que cuenta con estudios en historia y música. En su producción encontramos diversas temáticas relacionadas con las tradiciones, el folclor mexicano, la migración, la violencia, las muertes que acaecen a diario en México, quedan reflejados en algunas de sus instalaciones. En sus Altares de Muertos (Romero, s/f) mezcla elementos del folclor, tradiciones y rituales, que a menudo son descontextualizados mediante el entorno en el que son emplazados. En ocasiones ha abordado temáticas que derivan en el consumo global, seriando elementos de automóviles, haciendo referencia a la mecanización de un mundo cada vez más impersonal y deshumanizado. También utilizó un automóvil, en concreto un Ford Victoria 55, en una de sus instalaciones más aclamadas: Ayate Car. En esta ocasión, Romero situó este automóvil en Tijuana, junto a la frontera con Estados Unidos.

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Betsabeé Romero. Ayate Car. Fuente: (Romero, Ayate Car, 2013)

El vehículo, que se encuentra encallado en el árido terreno del lugar, presenta una ornamentación de motivo floral y en cuyo interior alberga 10,000 rosas secas (Rivera, 2014), ambos temas junto con la palabra Ayate que constituye parte del título de la obra, hace una clara alusión al tema mariano, en particular a la Virgen de Guadalupe. Elementos locales que han terminado por convertirse en globales. Reconocidos, al igual que el enclave fronterizo, en cualquier parte del mundo. Con esta instalación, Betsabeé parece querer invocar un ritual, un milagro ante la situación de los migrantes; aquellos que dejan atrás su nación y su familia por la fe de encontrar un futuro mejor tras la frontera. Elementos e iconografías mexicanas y mundiales.

Pablo Casacuevas, Ciudad de México, 1979

Es un joven fotógrafo emergente cuya producción cuenta con una gran solidez y envergadura. En la obra de Casacuevas podemos encontrar desde escenas urbanas, hasta temas sobre la moda y la estetización de la vida cotidiana (Lipovetsky & Serroy, 2015), pasando por entornos naturales, fotografía documental, foto-reportaje y la incidencia negativa sobre el medio ambiente como consecuencia del hiperconsumo y el capitalismo salvaje. En su serie Talachas con pistolas las 24 horas encontramos una fina ironía al hacer una analogía entre los talacheros que posan indumentados y ataviados con sus pistolas de aire comprimido, versus los grupos armados. Uno de sus trabajos más significativos es Tu Basura es Mi Fortuna. Se trata de una serie fotográfica de 64 imágenes en las que los protagonistas son pepenadores y los “objetos servibles” que encuentran entre la basura. Para ello Casacuevas visitó varios vertederos del estado de Tamaulipas.

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Pablo Casacuevas. Tu Basura es Mi Fortuna. Fuente: (Casacuevas, s.f.)

En las fotografías, aparecen los pepenadores mostrando orgullosos su tesoro hallado: su fortuna y tras ellos, toneladas de basura. En este trabajo por un lado, y según las palabras del autor, nos descubre los basureros como: “micro-ciudades con estructuras socio-económicas autónomas, donde cada sujeto gana según sus aptitudes” (Casacuevas, s.f.) y en la que estos “buscadores de tesoros” rescatan de la basura excedentes de la sociedad de consumo que vuelven a poner en circulación: del almacén al basurero y del basurero al mercado negro. Por otro lado, pone en evidencia una de las problemáticas mundiales que cada vez cobra mayor importancia: ¿llegará el momento en el que no haya lugar donde depositar todo lo que desechamos? ¿Qué haríamos en ese caso? ¿Nos volveríamos todos pepenadores?

Tres miradas: una agenda social

La denuncia social se ha convertido en una temática distintiva de los artistas contemporáneos: aunque es cierto que no todos quieren pertenecer al circuito, un número creciente de artistas quieren hacer manifiesta la descolonización del arte.

Es notorio que los artistas mexicanos, hacen uso cada vez más de la crítica social para reivindicar algunas de las consecuencias humanas de la globalización.

Guillermo Gómez Peña, como artista Global consagrado fuera de México nos lleva a replantear las interrogantes identitarias. Betsabeé Romero, como artista mexicana consagrada transgrede lo Nacional haciéndolo Global. Pablo Casacuevas como artista emergente se adentra al corazón de las problemáticas sociales con el ímpetu del periodista gonzo para denunciar de una forma directa, fresca e irreverente la pobreza y marginalidad del hombre contemporáneo.

Estas tres miradas, transgeneracionales, nos dan herramientas para entender las agendas sociales del arte mexicano contemporáneo.

La autora es artista plástica. Máster en Arte: Idea y Producción, doctoranda en Arte y Patrimonio por la Universidad de Sevilla.
Contacto: aidacarvajalgarcia@gmail.com
(5 de mayo de 2016) 

Fuentes de consulta

  • Álcazar, J. (2002). La antropología inversa de un performancero postmexicano. En El Mexterminatior: antropología inversa de un performancero postmexicano (págs. 15-32). México: Océano.
  • Bauman, Z. (2007). Tiempos líquidos. Vivir en una época de incertidumbre. Barcelona: Tusquets Editores.
  • Casacuevas, P. (s.f.). Casacuevas (web oficial). Recuperado el 27 de julio de 2015, de http://casacuevas.blogspot.mx/
  • Huyssen, A. (12 de marzo de 2011). Modernidad después de la posmodernidad. Encuentros con los 30. (J. L. Espejo, Entrevistador, & R. M. Sofía, Editor)
  • Lipovetsky, G., & Serroy, J. (2009). La pantalla global: cultura mediática y cine en la era hipermoderna. Barcelona, España: Anagrama.
  • Lipovetsky, G., & Serroy, J. (2015). La estetización del mundo : Vivir en la época del capitalismo artístico. Barcelona, España: Anagrama.
  • Rivera, L. (11 de Noviembre de 2014). Artes e Historia México. Recuperado el 21 de Agosto de 2015, de http://www.arts-history.mx/pieza_mes/index.php?id_pieza=28042010112124
  • Romero, B. (s/f). Betsabeé Romero (sitio oficial). Recuperado el 21 de Agosto de 2015, de http://www.betsabeeromero.com/
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